lunes, 5 de enero de 2026

TRES HISTORIAS... ¡TRABAJO, SOLO TRABAJO!

Una semana más tarde de la visita del tío Felipe que a toda la familia le habia causado buena impresión, en la casa del doctor Martel, Felicia conversaba con su esposo:
-Oscar realmente tu hermano causó una gran sorpresa para toda la familia, tengo que decir que tu madre casi lloraba de felicidad, su regreso ha sido como un bálsamo de tranquilidad para ella-.
-Si Felicia, tienes razón mi madre  conversó conmigo unos días antes de que mi hermano se fuera de viaje al campamento donde vive y trabaja. Nany me conto que estaba diferente que era muy cariñoso con ella y le pidió perdón en varias ocasiones, solo espero que no se pierda y regrese como prometió- finalizó el doctor.
-Oscar, me olvidaba decirte que Mery quiere hablar con nosotros, no sé que nos va a decir, vamos nos espera en la sala- comentó Felicia y junto a su esposo fueron para reunirse con ella. 
Cuando entraron en la sala estaban también reunidas Fanny y Liza el padre de familia exclamó: 
-¡Mmm!... veo que es una reunion familiar-
-Si padre- contestó Mery -ahora que estamos todos reunidos quiero comunicarles que ya he decidido que carrera voy a seguir, voy a estudiar idiomas me he dado cuenta que es algo que me gusto y se que me va ir muy bien-.
Todos la felicitaron y se alegraron por ella, el padre comentó: -Mery siento una gran felicidad por ti ahora que ya sabes que vas a seguir-.
-Si padre, deseo ser traductora interprete es algo fascinante conocer a fondo los idiomas. Pero les pido por favor todavía tengo que hacer un anunciado más y es el siguiente, con la tía Gema hemos decidido viajar al campamento del tío Felipe, ella va venir hablar con ustedes para pedir el permiso necesario, supongo que no abra objeción al respecto, por el dinero no se preocupen yo tengo mis ahorros y puedo solventar mis gastos. 
-Me alegra que tomes responsabilidad de tus gastos y no tenemos reparo para darte el permiso- aseguró la madre.
-Si estoy de acuerdo con Felicia, puedes viajar porque vas con un adulto y sabemos que Gema es una persona muy responsable y cuidadosa. Mery desde ya decimos que puedes ir- agregó el padre. 
Silencio unos segundos y luego siguieron las palmas de alegría, la familia estaba feliz por Mery. El doctor Martel se iba a poner de pie cuando Fanny habló: -por favor un momento, nadie se levante, ahora que estamos todos reunidos yo también deseo hacer una confesión-.
Felicia y su esposo se sobresaltaron que iba a decir su hija mayor, todos los presentes pusieron su atención, Fanny sonrió y agregó:-quiero decirles que Umberto y yo hemos regresado para continuar con nuestro compromiso. Querida madre por favor no intervengas en nuestras decisiones por el momento no nos vamos a casar y queremos vivir nuestro romance sin prisas-. anuncio Fanny.
Felicia contestó con serenidad, lo que menos deseaba era discutir con Fanny y volver a los días de  discordia: -Mi querida Fanny, yo no voy a opinar, ni voy a decir nada, tú y Umberto pueden estar tranquilos- dijo la madre con una sonrisa.
-Bueno- habló el doctor Martel -ahora que todos estamos enterados de las buenas nuevas y como padres nos sentimos felices debemos ir a descansar, mañana es un día muy ocupado para todos supongo-.  
Liza se acercó a su padre y comentó: -padre por favor, tengo que hablar contigo-.
¿Qué pasaba con su hija? se preguntó el doctor: -Liza es algo serio, puedo verlo por la expresión de tu rostro-.
-Si es serio padre- respondió la joven.
Padre e hija entraron al estudio, tomaron asiento en los cómodos sillones frente al escritorio donde tantas veces habian conversado, Liza se acomodo el cabello, se sentía nerviosa pero su padre era un hombre confiable que la iba ayudar. 
-Liza estoy esperando- dijo el doctor.
-Padre, el asunto que me trae hasta aquí es pedir tu ayuda, como bien sabes yo quiero dedicarme a la investigación y para ello debe viajar al extranjero, he elegido la universidad Yale para mis estudios, puedes ayudarme con ello- finalizó Liza. 
-Hija, no tengo inconveniente en apoyarte, tú sabes que es así, siempre les he dicho a todas mis hijas que las puedo ayudar. Mi pregunta es ¿siempre quieres viajar fuera del pais? Ya lo has pensado bien-respondió el padre
-Si padre, no tengo dudas, tú sabes que siempre ha sido mi sueño- aseguró la joven.
-Bien, entonces que así sea Liza, yo puedo apoyarte- respondió el doctor.
Oscar Martel se puso de pie se despidio de su hija con un beso en la frente y se retiró a dormir, Liza hizo lo propio, estaba feliz al día siguiente se dedicaría a informarse bien sobre los requisitos que necesitaba  para ingresar a dicha universidad. 
Felicia al ver entrar en el dormitorio a su esposo dijo: -Oscar te estaba esperando ¿ha pasado algo con Liza? tú y ella entraron al estudio-.
-No te preocupes, no ha pasado nada, es lo de siempre, Liza quiere que la apoye con sus estudios en el extranjero. Yo le conteste que si puedo apoyarla, querida me siento muy cansado es mejor dormir. Felicia antes de apagar la luz, quiero decir algo más, vámonos de viaje. Creo que nos merecemos un descanso. Soy el primero en decirle a todos mis pacientes, no trabajes tanto, viajen descansen y nosotros nos merecemos en viaje también- habló  el doctor convencido de sus palabras.  
Felicia asombrada preguntó: -¿a donde quieres viajar?-.
-No sé, tú organiza el viaje, vamos a donde quieras puede ser Europa o tal vez Asia o quizás a isla perdida en medio del Pacifico- contestó el doctor.
-Oscar me estás asustando, ¡te pasa algo! ¡te sientes mal! no eran bromas sus palabras-. Felicia no recibió respuesta, su esposo se habia quedado dormido y despertarlo era inútil. 
Al día siguiente el doctor Martel recibió la visita de Américo Panduro en su consultorio, era cerca de las cinco de la tarde: -Que sorpresa tu visita- comentó el doctor
-Oscar, gracias por recibirme, sé que estás ocupado, no voy a quitarte mucho tiempo, mi visita es para hablarte de Liza. Como sabes ella quiere viajar fuera del pais, ayúdame a convencerla de que podemos solucionar nuestras diferencias- dijo con tono grave Américo.
-Américo, no voy a mentirte, yo no voy a intervenir en las decisiones de mi hija, conmigo no debes hablar, hazlo con Liza ella debe saber que tú quieres buscar una solución. Eso es lo único que voy a decir-. contestó el doctor, sentía un poco de pena por la situación pero iba a respetar la decisión de Liza.
Américo no insistió, el doctor Martel no iba intervenir, él buscaría a Liza para hablar y tratar de buscar una solución para los dos.
En la noche Felicia hablaba con su esposo: -como me aseguraste en el desayuno que lo del viaje no era broma, yo estuve averiguando en varias agencias de viaje sobre algunos tours, quisiera que veas las propuestas que he traído- el doctor estudiaba cada uno de los folletos que le entregó su esposa, se veían interesantes, el que más le gusto fue el de Grecia. Ellos ya habian visitado en varias oportunidades Europa, cambiar de destino era bueno. 
-Felicia- comentó su esposo - voy a estudiar bien los folletos para tomar una decisión que nos guste a los dos-. 
-Oscar a mí me encantaría visitar Praga- dijo Felicia -dicen que es una ciudad muy bella.
-Si querida, es verdad, Praga también es una buena opción- respondió el doctor. 
Las semanas pasaron, Mery y su Tía Gema  partieron a Madre de Dios para encontrarse con el tío Felipe que las llevaría en Jeep al campamento, toda la familia las despidio. Liza preparaba su viaje para visitar la universidad de Yale e informarse en situ, cuales eran los requisitos para poder matricularse en dicha casa de estudios. Antes habia conversado con Américo para buscar un consenso a su relacion, algo con lo que los dos estén de acuerdo. Américo insistió una y otra vez que habia una solución. Liza contestó: -cuando regrese podemos hablar-.  
Américo llevó a Liza al aeropuerto en el camino se detuvo para decirle: -mi amada Liza, he pensado que mientras tú estudias en la universidad de Yale, yo puedo pedir un cambio al consulado peruano como agregado comercial y así podemos estar cerca el uno del otro. Mi trabajo consistiría en fomentar la comercialización de productos peruanos a USA. Creo que seria un trabajo muy bueno y quien sabe podría ayudar a muchos exportadores de nuestro pais-.
-Si, es una buena idea, todo esto lo hablaremos a mi regreso, yo te prometo que así será- se despidieron y Liza subió a su avión.
Oscar Martel y su esposa Felicia habian decidido su viaje, el destino seria Grecia, sus maletas ya estaban lista, saldrían de viaje. El doctor dejó todo sus asuntos arreglados en el hospital y en su consultorio, sentía que era unas vacaciones que se las debía hace un tiempo. Su esposa Felicia también dejo todas las indicaciones a su hija Fanny de como debía llevar la casa ya que la joven se quedaba sola con la señora del servicio.
Fanny decía: -no te preocupes madre, todo va estar bien, ustedes vayan y disfruten de su viaje-.
-Felicia vamos- dijo el doctor -no queremos perder el avión-.
Los padres de despidieron de Fanny, Liza y Mery estaban de viaje e iban quedarse fuera varios días. 
-Oscar me preocupa Liza y su novio, crees que llegaran a un final feliz-. comentó Felicia camino al aeropuerto.
-Querida, nuestra Liza va estar bien y estoy seguro que van a encontrar con Américo una solución, él sabe que no puede cortar sus sueños. Fanny y Umberto están  felices con su romance y Mery cumplió sus deseos de viajar, no podemos pedir más, solo dar gracias a Dios- habló el doctor. 
-Si Oscar, no nos vamos a preocupar de nada, solo disfrutaremos nuestro viaje- respondió Felicia
-Mi querida esposa, imaginemos que viajamos a nuestra luna de miel, que somos tú y yo solo los dos,  este es nuestro viaje-. agregó el doctor.
Con el paso del tiempo Felipe cumplió su promesa de viajar seguido para visitar a su madre. Nany tenia a sus dos hijos cerca y eso era suficiente. Fanny al terminar sus estudios se quedó trabajando en la farmacéutica al lado de la tía Gema y con Umberto vivian su romance sin prisa, solo el día a día. Liza llegó a un acuerdo con Américo y viajó a USA para seguir sus estudios de investigación.  Américo la visitaba seguido y se sentían felices. Mery siguió sus estudios de idiomas y quería viajar al rededor del mundo al terminar la universidad.
El doctor Martel no sabia que traería el futuro pero si sabia que su familia estaba a su lado y él era feliz con saberlo. 



FIN 

  
 
 
   
 
    
          
             
                  

 

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