Había pasado cerca de una semana desde el trágico accidente a Beatriz y a su familia. Marcy y Anabella conversaban en el Salón Azul y tomaban unos refrescos. Un día antes se habían reunido con Ada para despedirla, ella se iba de viaje a la capital, no sabía cuando iba a regresar a San Andrés. En un momento a solas cuando se encontraba con Marcy, Ada comentó.
-Mi querida amiga, todo lo que ha sucedido con nuestra amiga Beatriz está tan fresco que aun no puedo evitar llorar al recordarla, yo estuve varios días sin poder hablar-.
-Es verdad, son pocos días los que han pasado desde el trágico accidente pero lo único que puedo decir es que debemos seguir adelante. Beatriz estaría muy triste si no continuamos con nuestras vidas, recuerda que era una persona muy alegre-respondió Marcy.
Ada le dio la razón a su amiga y agregó: -desde hace unos días he decidido comenzar a estudiar con calma esto que sucede conmigo, voy a comprar varios libros sobre el tema y leer para comprender mejor y saber como manejarme es esta situación. Otra decisión que he tomado y tal vez ésta sea muy radical- guardó silencio unos segundos y continuó: -Marcy he decidido no casarme y no tener hijos, no quiero que hereden esto que yo vivo, deseo que conmigo muera esta trágica herencia. La familia de mi padre es pequeña, ahora comprendo porque yo soy la menor de todos ellos, por eso he tomado esta decisión radical con mi vida-.
Marcy comprendía a su amiga y sabía que lo diga en ese momento no la iba hacer cambiar de idea, Ada estaba segura de lo iba hacer, quizás más adelante pueda conversar con ella y tratar de disuadirla, no estaba muy segura de si esa era la solución a su problema.
Anabella y Marcy, lamentaron la partida de Ada, ellas conversaban en el Salón Azul, su lugar favorito para reunirse. Era un nuevo día y las sorpresas seguían, Armando entró en la cafetería y vio a sus amigas en una mesa cercana, se aproximó a ellas y con mucha ceremonia pidió permiso para sentarse. Anabella y Marcy rieron, las dos sabían que Armando era muy bromista cuando se lo proponía.
-Armando ¿cómo estás?, desde hace varios días no sabíamos de ti- preguntó Anabella.
-Estuve muy ocupado, preparando mi viaje, pero antes de hablar de ello quiero decirles que me sentí muy dolido con lo sucedido a Beatriz, creo que debemos acordarnos de ella con felicidad y dejar que descanse en paz. ¿están de acuerdo conmigo?- preguntó Armando al final.
Marcy y Anabella dijeron que tenía razón y que esa sería una buena actitud de parte de todos ellos.
-Dejemos que nuestra amiga disfrute de paz y armonía, está junto a su esposo e hijos en un lugar muy especial- destacó esto último Marcy.
-Armando, háblanos de tu viaje, a donde piensas ir ahora- preguntó Anabella que era la más interesada en su amigo.
Armando muy serio sacó de su pequeño maletín un mapa y contestó: -amigas voy a viajar a la selva Amazónica-.
-Estamos en la selva central Armando, no comprendo lo que tratas de decir- respondió Marcy.
-Mi querida amiga, es cierto estamos en la selva central pero cuando digo que voy a viajar a la selva me refiero a internarme en la selva virgen, tengo planeado cruzar toda la Amazonia hasta llegar a la frontera con Brasil, el viaje va a durar un mes- mientras decia esto, señalaba con el dedo el mapa que tenía sobre la mesa para explicar cual sería la ruta a seguir. Hablaba con tanta convicción y seguridad que daba por hecho la realización del viaje y lo más importante llegar a la frontera con Brasil.
Anabella y Marcy estaban sorprendidas de las palabras de Armando y no daban crédito a lo que escuchaban, su amigo había perdido la cabeza.
-Estás de broma ¡verdad!- dijo Marcy muy seria -ese viaje es una locura, tú sabes lo que significa caminar dentro de la selva virgen, nadie a logrado cruzarla y llegar a pie a la frontera con Brasil. Si dijeras que vas a navegar por el río Amazonas y llegar a la ciudad de Manaos, en Brasil todavía te creería, pero tú quieres viajar a pie en las entrañas de la selva. Armando son miles de kilómetros, nadie lo ha conseguido es una locura. Además viven en el lugar tribus de nativos que no estás acostumbrados a ver personas extrañas en su territorio, te has puesto a pensar que pasaría si te encuentran en su camino. Nos estás tomando el pelo y es una broma, cierto- finalizó Marcy exaltada.
-Gracias por preocuparte por mí y no estoy de broma, lo que digo es muy en serio. Ustedes saben que yo soy un aventurero, un explorador, siempre estoy viajando y pienso que en este viaje de repente descubro El Dorado- habló con una sonrisa y muy seguro Armando
-Todos sabemos que El Dorado es una historia, no se sabe si alguna vez existió- respondió Anabella.
-Si puede ser que así sea pero no sé preocupen voy a estar bien- respondió Armando.
-¿Tus padres saben de este viaje? por los años que nos conocemos y la amistad que nos une puedo decir esto, Armando quieres morir en el intento de hacer este viaje- volvió a hablar Anabella.
-Mis padres- dijo Armando -ellos ya están acostumbrados a mis viajes, no se preocupan ni se inmutan sobre ello. Saben que viajo seguido y dicen que yo soy de todos sus hijos el más irresponsable. Mis amigas les digo con seguridad, no pienso morir en el intento-.
Marcy observó el mapa sobre la mesa y comentó: -Armando has pensado en el agua y la comida que vas a llevar, ¿cómo te vas a desenvolver en los días que dure tu viaje?-pregunto con gesto de asombro.
-Todo eso ya esta bien estudiado, llevo una mochila con todo lo necesario, por la comida no me preocupo, en la selva viven pequeños animales que puedo cazar y comer, el agua será proporcionada por la lluvia. Llevo además conservas y botellas de agua para los primeros días de mi viaje- respondió Armando con total convencimiento y seguridad.
Anabella y Marcy miraban a su amigo y éste habló con un gesto de incomodidad: -me miran como si hubiera perdido la razón, cuando llegue a Brasil voy a enviarles un telegrama diciendo "Lo logré, estoy bien"-.
Las amigas de Armando ya no tenían palabras para convencer a su amigo, ellas miraban el mapa y escuchaban sus explicaciones y como pensaba resolver cada inconveniente que se podía presentar en el camino.
Armando sonriendo habló: -debo despedirme de ustedes queridas amigas, pasado mañana parto a mi viaje en la selva, no quiero que me vayan a extrañar- con estás palabras se despidio de Marcy y Anabella. Salió del café caminando muy tranquilo e imaginando el viaje que lo esperaba.
Las dos jóvenes se quedaron sentadas en sus asientos, estaban como congeladas, no tenían palabras, sabían que era una verdadera locura y hasta cierto grado irresponsabilidad de su parte para con él mismo y sus padres. Su accionar no tenía explicación, apenas había pasado una semana de la tragedia de Beatriz y ahora tenían que escuchar estas palabras de Armando y su viaje. Pensaron en la fatalidad que podia venir.
Anabella soltó algunas lágrimas cuando habló: -¿Marcy por qué actúa de esa manera Armando?, no puedo comprender su proceder. Tú sabes que tengo sentimientos hacía su persona-.
-Yo se que estás enamorada de él. Nosotras le hemos dicho todo lo que podía suceder, si él quiere seguir con sus ideas no podemos hacer nada más, ya no está en nuestras manos.. El resto corre por su cuenta, no quiere escuchar razones- respondió Marcy con tristeza.
La joven se despidio de Anabella, debía regresar al fundo: -mañana no voy a poder venir nos vemos otro día, sé donde encontrarte, en el Bazar al medio día-.
Marcy llegó a su casa, su madre estaba en el comedor haciendo cuentas sobre la parte de la inversión que le correspondía, era aun temprano en la tarde, Sonia vio a su hija entrar y se preocupó por ella, no tenía una expresión tranquila en el rostro por eso preguntó. -¿Marcy estás bien?-.
Fue suficiente, Marcy entre lágrimas le contó lo que había conversado con Armando en el Salón Azul, todos los detalles del famoso viaje: -madre lo más frustrante es que no quería escuchar razones, Anabella y yo le hablábamos de lo peligroso del viaje y nada, está completamente cerrado. Tengo miedo de perder otro amigo-.
Sonia abrazó a su hija y dijo: -tú y Anabella han hecho todo lo que han podido hacer para que él entre en razón, más allá no pueden ir. Armando es un joven adulto que sabe lo que está haciendo, si él quiere viajar es su responsabilidad y no pienses que vas a perder otro amigo, seguro en el camino se desanima y regresa a San Andrés o se va a otra ciudad, lo conocemos y sabemos como es-.
Marcy se tranquilizó en algo con las palabras de su madre, conocía Armando desde que estaban en kínder, sentía mucha estima por su persona.
En la noche en su dormitorio, no podía descansar tranquila, a cada instante venía a su mente el rostro de Armando y sus palabras sobre el viaje, era un capricho o era realmente algo que él quería hacer, pensaba Marcy en silencio. Sobre el velador estaba el diario de sus abuelos, lo tomó entre sus manos para leer y distraer su mente, pero no conseguía concentrarse
en la lectura, no podia leer más de dos líneas y volvían los mismo pensamientos, trató de tranquilizar su mente con algún juego de mesa, no era suficiente.
Ahora comprendía a su amiga Ada cuando tenía sus presentimientos, por supuesto que lo de ella no era nada comparado con la situación de su amiga.
Lo que no sabía Marcy era que Armando adelantó un día su viaje para evitar cualquier contratiempo, a las cuatro de la mañana con su mochila en la espalda una linterna en la mano salió de su hogar. Sobre la mesa del comedor dejó una carta para sus padres, explicándoles sobre el viaje, estaba seguro que no lo iban a detener y que podía viajar sin problema. Cruzó todo el pueblo que aún dormía, el sol todavía no salía en el horizonte, tomó la ruta de la carretera que lo llevaba hacía la selva. Se internó en ella luego de caminar varios kilómetros y dejar atrás San Andrés con todo lo conocido. Se ajustó la correa del pantalón, se acomodó bien la mochila en la espalda e inicio el viaje que lo llevaría a su destino, la frontera con Brasil. En el camino no sabía que podía suceder, no sé amilanó y avanzó con paso seguro por un estrecho sendero. En su mente hizo un repaso de lo que llevaba en la mochila para su supervivencia, dijo en voz alta "voy a lograrlo, estoy seguro".
Marcy se levantó temprano quería ir a la casa de su amigo para tratar de convencerlo, ella creía que aun estaba con sus padres. Se alistó y salió en el jeep para buscar Armando, llegó a la casa de éste y preguntó por él, su padre que abrió la puerta le dijo que se había ido de viaje.
-Señorita mi hijo salió muy temprano y solo dejo una carta donde hablaba de su viaje-. El padre de Armando le entregó la carta, se disculpó y cerró la puerta con cuidado.
Marcy no imaginó que ya se habia ido de viaje, además pensó que Armando tenía razón, sus padres no se preocupaban por él, con la carta en las manos muy triste regresó al fundo.
CONTINUARÁ


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