viernes, 2 de octubre de 2026

CAFÉ, MI CULTIVO DE CAFÉ

En el tranquilo ambiente de su habitación, Marcy seguía leyendo el diario de la abuela Margarita. Su madre no estaba en casa y el silencio era propicio para continuar con su lectura, la que había abandonado por varios días. 
Margarita escribía en su diario, 2 agosto -hoy día hay un gran alboroto en la casa, mi hermano Héctor y su esposa María del Pilar han llegado de su luna de miel cargados de maletas, se puede leer la alegría y felicidad en sus rostros. Mi madre no puede esperar más y la da un gran abrazo a su hijo y luego a su ahora nuera. Mi padre es menos expresivo, él  contiene su alegría pero igual abraza a su hijo y a su nuera, yo tampoco me puedo contener y abrazo a  mi hermano  con lágrimas de felicidad en los ojos, luego abrazo a su esposa y siento que ella se alegra de verme, Anselmo no está en casa pero seguro se va alegrar cuando vea a su hermano mayor. Héctor luce muy guapo con su ropa de la ciudad, ellos han viajado a Lima y nos cuenta todo lo que se han paseado y el asombro de su esposa al conocer el mar, ella nunca lo había visto antes, sus padres no son muy viajeros a diferencia de Héctor que si conoce la capital y el hermoso mar. Mi madre les dice que se queden almorzar que deben estar cansados después del largo viaje. Héctor la interrumpe para decir -madre lo siento pero los padres de María del Pilar nos han invitado a su casa almorzar, ella mando un telegrama para decirles que día regresábamos a San Andrés- mi madre apenas pudo contener una sonrisa de compromiso, sé muy bien que sentía un gran pesar que su hijo y su esposa no almuercen con la familia.
Mi hermano notó la tristeza de su madre y comentó -María del Pilar y yo vamos a venir a la cena ¿te parece? ¿estás de acuerdo? mi madre respondió -sí hijo, está bien no quiero crear un problema entre ustedes, comprendo que María del Pilar extrañe a sus padres y quiera ir a verlos después de tantos días lejos de su hogar-.
Marcy hizo una pausa en su lectura y pensó, que problema es algunas veces la familia política, la esposa quiere estar con sus padres y debe comprender que su esposo también desea estar con los suyos, espero que no se cree un conflicto con respecto a ese tema que es delicado, después continuó con su lectura. 
A solas con mi madre en mi habitación -escribía en su diario Margarita, comentó -tienes que tener paciencia madre, esto es una nueva experiencia, sabíamos que María del Pilar es muy unida a sus padres, como hija única- mi madre contesta -si, lo sé muy bien mi querida hija, es un nuevo panorama al que me tengo que acostumbrar, no deseo crear conflictos y que tu hermano tenga problemas con su esposa-. Dos días después de este encuentro, sería yo la que ponga los puntos sobre las íes con respecto al tema familiar. Por un azar del tiempo me encuentro con María del Pilar en la tienda de pasamanería, debía comprar unos hilos que mi madre necesitaba, mi cuñada me saluda y yo correspondo, después de comprar me invita a que conozca su casa, vamos juntas por la calle que va a su hogar, entramos a la casa que ha sido completamente renovada, esa casa es de mis padres ellos vivieron ahí sus primeros años de matrimonio hasta que la casa actual fue terminada de construir. Me quedé impresionada con el decorado y los muebles, realmente se veía hermosa y confortable, María del Pilar no dejaba de agradecer a mis padres por darles la casa y a sus padres por el regalo de algunos muebles, que hermoso gesto de ellos y de los míos pensé. Todo había quedó tan perfecto, se veía hermoso y equilibrado, pero no perdí el tiempo para hablar con María del Pilar, al instante dije -si deseas que tu hogar sea un oasis de paz y tranquilidad, equilibra los tiempos para pasar en la casa de tus padres y dejar que Héctor pase su tiempo en casa de sus padres, es lo justo querida, así no tendrán conflictos que crecen y se convierte en paredes indestructibles que los separan, escucha mis palabras por favor, no pretendo intervenir en tu vida familiar-. Con una sonrisa en los labios me despedí no sin antes felicitarla y desearle lo mejor. De camino a mi casa rogué que haya tomado mis palabras en forma positiva y me hice la promesa de no volver intervenir nunca más en sus vidas, salvo que ellos me lo pidan personalmente. Con la venida de mi hermano y su esposa, ya no estaban mis padres tan centrados en mí, podía salir a pasear con Harold y el control no era tan estricto, nos tomábamos de las manos y reíamos de felicidad, Dorila como siempre dos pasos atrás de nosotros. Harold me invitaba unas raspadillas y nos sentábamos en la plaza principal a disfrutar y conversar, nada nos apuraba, la vida tenía para nosotros sus instantes de serenidad y alegría.    
Marcy cerró el diario y comentó con voz suave "Qué bueno por ti abuela la felicidad toca tu puerta" por un instante se quedó en silencio, su mente divagaba sin un pensamiento fijo, su madre había llegado del campo y entró a su habitación. 
-Marcy- dijo su madre con tono feliz -por fin hemos terminado el trabajo más duro y todo el campo está sembrado con los plantones de cafetales como en los tiempos de mi padre, él desde el cielo debe sentirse feliz y orgulloso de sus hijos. No debemos bajar la guardia y cuidar el campo para que prospere el cultivo y tengamos una buena producción de cosecha-.
-Madre que alegría, por fin está el campo completo, yo tengo que ir a verlo, te prometo que mañana temprano iré contigo al despuntar el alba. Ahora que estamos juntas quería comentarte sobre la visita de nuevo del agente del aserradero Basovich, esto se ha vuelto una molestia, no te parece que sería conveniente hacer una denuncia a la policía por este constante acoso de querrer comprar los árboles- finalizó Marcy.
Su madre contestó preocupada: - tienes razón Marcy, es una constante molestia y no solo ellos también los otros aserraderos, vamos a dar un tiempo y veamos que sucede. El aserradero Basovich es uno de los más grandes de la región, no solo explotan el comercio de madera en San Andrés sino también en la selva norte- señaló Sonia. 
-Eso no les da derecho a mortificar a los demás ¿no te parece?- preguntó Marcy
-Lo que dices es una verdad pero es una tentación para ellos esos hermosos árboles de caoba con un tamaño de más de cuarenta metros de alto y tan cerca de sus manos- agregó Sonia con certeza. 
Marcy hizo un gesto de impaciencia y comentó: -madre es una realidad ver esos árboles tan fuertes y bellos cerca de casa, el paisaje no seria igual sin su presencia-. 
Comenzaba anochecer, el cielo mostraba nubes de tormenta y en el pueblo de San Andrés, Anabella en el Bazar revisaba la lista de la mercadería que había llegado hace dos días. Sin esperarlo entró a su tienda Horacio. Primero se quedó sorprendido mirando a su amiga, sin decir palabra, no esperaba verla con ese nuevo corte de pelo. 
Anabella observó con sorpresa y comentó: -mi nuevo corte está a la moda, lo siento si no te gusta-.
-No, no, nada de eso, solo me sorprendió verte con el cabello tan corto, eso es todo. Tengo que admitir que te queda muy bien, tu rostro es muy fino y el corte le va de maravillas- luego cambio el tema para no molestar a su amiga -Anabella después de despedir a Calixto Suárez que estuvo en el pueblo de visita para constatar que su emisora de radio tiene un buen alcance, he venido para invitarte a cenar en el comedor del hotel Astoria, ¿aceptas mi invitación?-.
Anabella no esperaba la invitación, no sabía que responder, guardó unos segundos de silencio, hubo temor por parte de Horacio por si había una negativa, la joven luego de unos segundos respondió: -si aceptó tu invitación, Horacio que te parece si nos encontramos dentro de media hora en el hotel, tengo que ordenar algunas cosas en el Bazar y nos juntamos más tarde ¿estás de acuerdo?-
El alma volvió al cuerpo de Horacio, estuvo de acuerdo para  encontrarse con Anabella y se retiró del Bazar con el corazón en la mano, estaba nervioso y dispuesto ha confesar sus sentimientos con respecto a su amiga.
Media hora más tarde, Anabella entraba al hotel Astoria y en el comedor la esperaba Horacio, la joven se había cambiado de ropa a un vestido sencillo pero más bonito y fresco. Se acercó a la mesa donde se encontraba su amigo, se volvieron a saludar. Anabella vio sobre la mesa una botella de champán y dos copas. Horacio al instante comentó: -he pedido champán para celebrar por nuestra amistad- dijo sonriendo, no deseaba que su amiga piense otra cosa.
Anabella devolvió la sonrisa y contestó: -¡Si! brindemos por la amistad,  es una gran oportunidad para celebrar-.
Horacio comentó con Anabella sobre la visita de Calixto Suárez y sus planes de expandir sus negocios no solo en comunicación, si no también en comprar café, madera y frutas: -no te imaginas, quiere ser el primer importador de estas materias en la región, estaba feliz- al instante comenzó a servir en las copas el champán para brindar por la reunión de ambos.
Después del brindis, la expresión en el rostro de Horacio cambio, se torno más serio y con voz pausada comentó: -Anabella, nosotros nos conocemos desde hace un buen tiempo, yo siempre he admirado tu forma de ser tan alegre y amable, yo quería preguntar si tal vez hay una oportunidad para mí de ser algo más que amigos-.
El rostro de Anabella se encendió y se puso roja, no sabía que contestar, jamás imaginó que Horacio le propusiera algo más que una amistad. No tenía palabras para contestar en ese momento algo que era tan serio.
Horacio insistió: -Anabella si no puedes contestarme ahora, yo comprendo, mi deseo no es forzar una situación.
La joven, siempre había visto a Horacio como un amigo y ahora la situación cambiaba a una relación romántica, al menos eso era lo que ella pensaba. De repente en su mente se preguntó llena de angustia -¿por qué no está Marcy para hablar con ella?-.


CONTINUARÁ      
                                  

 

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