viernes, 25 de septiembre de 2026

CAFÉ, MI CULTIVO DE CAFÉ

Marcy sugirió a su amiga que se calme para conversar con serenidad sobre la situación de Armando: -Anabella, debemos estar felices porque nuestro amigo  está bien de salud y respetar su decisión de quedarse a vivir en Puerto Bermúdez, solo él sabe los motivos para quedarse  en esa ciudad- señaló Marcy.
-Tienes razón Marcy, nuestro amigo tiene que vivir su vida y nosotras la nuestra. El pasado debe quedar atrás y abrir la puerta al nuevo presente y futuro- contestó Anabella y después continuó
-Solo me gustaría saber que paso con su viaje a la selva, realmente, lo llego a realizar o a la mitad del camino se dio cuenta que era sumamente peligroso y que podía perder la vida- comentó Anabel con tristeza
-Mi querida amiga eso no lo podemos saber, tal vez algún día cuando  Armando visite San Andrés nos pueda contar que sucedió con ese viaje que pensaba realizar, no estoy segura si querrá hablar al respecto- respondió Marcy.
-Armando está bien eso es lo importante- dijo Anabella con voz más serena y algunas lágrimas en los ojos.
Marcy volvió a mirar el cabello de su amiga y habló: -ahora es mejor arreglar tu pelo para que el corte se vea bien y luzcas hermosa-. 
Anabella aceptó y Marcy tomó las tijeras en sus manos para emparejar el corte de cabello, luego de unos minutos y un corte aquí y un arreglo allá, el cabello quedo bastante parejo y muy presentable. 
-Anabella- dijo Marcy -quiero que te mires en el espejo y me digas si está bien el arreglo que he realizado en el corte-.
Anabella levantó el espejo que tenía en las manos se tocó el cabello y exclamó -Marcy estoy feliz, el arreglo ha quedado perfecto, yo no lo hubiera hecho mejor, ¡gracias amiga!-.
Su amiga se veía más tranquila, aunque Marcy sabía que ella pensaba en Armando y en su interior  se hacía la misma pregunta que Anabella -¿llegó Armando a realizar su viaje a la selva o fueron solo palabras y nada más?- con el tiempo quizás se enteren de la verdad.   
Si ambas amigas, supieran lo que en realidad vivió Armando en ese viaje quedarían aterradas con la experiencia. Su amigo había reflexionado sobre lo que le tocó vivir, verse cara a cara con la muerte  sacudió muy fuerte su espíritu, él deseaba seguir viviendo y pensar en su futuro, era su forma de aferrarse a la vida. Lejos quedaba San Andrés y su familia ahora deseaba comenzar una nueva vida, trabajar y valerse por si mismo.
Marcy preguntó Anabella, si quería quedarse con las notas que escribió Armando, ella contestó de inmediato: -no, no deseo guardar esas notas, es mejor que las guardes tú, a mí me harían recordar Armando y ahora solo quiero pensar que es un buen amigo y nada más. Cuando algún día lo volvamos a ver, se las entregas- sentenció Anabella con una sonrisa y un deseo de seguir adelante con su vida y sus planes. 
-Como desees, para mí no es problema guardar las notas de Armando- contestó Marcy y agregó -voy a quedarme almorzar en el pueblo, tengo que hacer algunas diligencias en el municipio con respecto al fundo, te parece si nos encontramos más tarde en el Bazar para ayudarte con las ventas y luego vamos juntas almorzar- propuso Marcy. Anabella estuvo de acuerdo y se despidio de su amiga, se vería en un par de horas.
Ese día era un día soleado y caluroso en San Andrés, Marcy se dirigió al municipio y en su camino se entero que había llegado al pueblo Calixto Suarez, dueño de la emisora de radio, éste no podía encontrarse más feliz, rebosaba de alegría porque la radio tenía gran acogida entre la gente del pueblo. Mandó a su asistente a buscar a Horacio en la central eléctrica para invitarlo almorzar en el comedor del hotel Astoria donde solía hospedarse, le gustaba el lugar y la comida era de primera. Horacio aceptó la invitación para almorzar, llegaría al hotel a la 1p.m.
Anabella al entrar al Bazar para iniciar su día de trabajo lo primero que vio fue la expresión de sorpresa en la cara de su asistente y muy seria dijo: -Soledad no hagas ningún comentario me corte el cabello porque sentía mucho calor, recuerda que la temperatura ha subido en el pueblo y vamos a tener varios días de un fuerte calor- dijo Anabella con seriedad.
-Anabella, yo quería decir que te queda muy bonito ese corte, luce muy moderno- contestó Soledad con algo de timidez.
La reunión para almorzar de Calixto Suarez y Horacio estuvo llena de elogios para el joven, el empresario le agradecía por la recomendación que le dio para el día de la inauguración de la radio.
-Tenías razón al decirme que debía tener cuidado y no hacer demasiado ruido, la gente recibe en sus hogares la transmisión de los diferentes programas y ya tenemos una buena publicidad. Tengo más ideas para expandir mi empresa de comunicaciones y llegar a más ciudades de la región- hablaba Calixto con gran entusiasmo mientras disfrutaban del almuerzo y del vino. -Mis hijos mayores van a tomar la dirección de algunos negocios, yo no puedo con todo, mis años me lo impiden- decía riendo el empresario. Horacio escuchaba y lo felicitaba por los buenos resultados de sus empresas, era un hombre que había trabajado desde muy joven. 
En el otro lado del pueblo en el Salón Azul ,Marcy y Anabella también disfrutaban de un buen almuerzo y comentaban los últimos acontecimientos y la opinión sobre su cabello de algunas señoras que llegaban al Bazar -Anabella que bien te queda ese corte o Anabella estás a la moda- decía su amiga sonriendo.
-Qué bueno que todo salió bien, la verdad yo tuve un poco de dudas pero ya ves las señoras te han halagado por el nuevo corte de cabello- finalizó Marcy. 
No hablaron sobre Armando y su decisión de quedarse a vivir en otra ciudad, ya era suficiente con lo que habían dicho sobre el tema. La hora había pasado muy rápido con una amena conversación Marcy tenía que regresar al fundo antes que oscurezca, se despidio de Anabella y le preguntó. -ya estás más tranquila con respecto Armando y tu original corte de pelo-.
-Si, ya estoy más tranquila, no te preocupes por mi, debemos estar felices por nuestro amigo- contestó Anabella con decisión. 
Marcy subió a su jeep y partió con dirección al fundo, al llegar a la puerta de la cerca, vio una camioneta que decía Empresa Basovich: -no puede ser, esto es el colmo, otra vez con lo mismo-dijo y se bajo del jeep.
El agente de la empresa se acercó a ella y habló: -señorita ya nos conocemos, yo vine la vez pasada para ofrecerles la mejor oferta por los árboles de caoba-.
-Si, ya nos conocemos- dijo Marcy con fastidio -y le vuelvo a repetir lo mismo, los árboles no están en venta, ahí arriba hay un enorme cartel que dice lo mismo. Esto es un atropello a la propiedad privada, retírese en este momento, de lo contrario haremos una demanda contra su empresa por esta insistencia fuera de lugar-. 
Al Agente no le quedó más dudas que irse insistir hubiera sido en vano. Marcy retiró la tranca que aseguraba la puerta y entró al fundo estacionó el jeep cerca a la casa, subió algunos escalones para abrir la puerta, su madre no se encontraba, seguro se había ido a conversar con Inés esposa del tío Erick. Fue a su habitación y de su bolso sacó el sobre blanco con las notas de Armando, no pudo evitar acordarse de él y de los años que se conocían, sintió un poco de tristeza de que ya no viviera en San Andrés pero era una realidad de la vida que había que aceptar, el tema sobre Armando estaba cerrado. Guardó el sobre en el cajón de su velador y vio la foto de sus abuelos que estaba encima. Varios días habia olvidado el diario de su abuela Margarita por la preocupación sobre Armando, el diario estaba cerrado en la pagina que leyó la ultima vez.
Se acomodó en el mismo sillón cerca a la ventana dispuesta a seguir con la lectura y dijo con voz suave: -voy a continuar leyendo el diario con las notas de la abuela, ella seguro sabrá perdonarme que la haya abandonado por tanto tiempo.
Marcy abrió el diario y leyó con atención lo que escribía su abuela: -la boda de mi hermano Héctor ha terminado hace una semana, él ahora se encuentra de luna de miel con su esposa María del Pilar, aún puedo recordar el hermoso vestido de novia y el ramo de rosas blancas que llevaba en sus manos, tengo que admitirlo, la novia estaba bella con el vestido que su madre con gran arte había confeccionado, todos comentaban sobre la linda novia y su vestido. Ahora que mi hermano Héctor no está en casa, observo a mi madre un poco triste porque su hijo mayor se va a vivir a su propia  casa que no está muy lejos de la nuestra. Mi madre sabe que así debe ser, cada pareja debe tener su propio hogar, pero es lógico que sienta la ausencia de su hijo. Comentó con Harold sobre este tema y él me dijo no quiero imaginar el día que tú tengas que partir a tu hogar, seguro tu madre va a llorar. 
-No Harold- le contestó -mi madre va estar triste pero no va a llorar delante mío, ella va sentir mi ausencia y a solas va a llorar, la conozco muy bien. 
-Eres su única hija por lo tanto va a sufrir sin tu presencia en casa- respondió Harold
-Por ahora no pensemos en esa situación, mi madre es una mujer fuerte y bondadosa, siempre quiere lo mejor para sus hijos-. contesté a Harold.
Marcy desde su habitación podía imaginar la escena de sus abuelos conversando en la sala de la casa familiar. La abuela Margarita tenía razón, su madre era el corazon de la casa.


CONTINUARÁ                                       
   

 

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