miércoles, 29 de julio de 2026

CAFÉ, MI CULTIVO DE CAFÉ

Mi promesa está decidida, quiero ayudar en todo lo necesario para que la boda de mi hermano Héctor  con Maria del Pilar sea inolvidable, Así escribía Margarita en su diario. Mi madre ha entrado en mi habitación y me habla: -hija, no sabes que tela más hermosa de encaje ha comprado la madre de Maria del Pilar para el vestido de novia, ella está nerviosa pero quiere que su hija sea la novia más bella de San Andrés, como toda madre siempre desea- tomó un respiro y continuó -aunque debo decir que estoy teniendo algunos problemas con esta señora que quiere intervenir en todo y dar sus ideas. Yo, como es lógico tuve que ponerle un parale, muy amigable y sonriente le dije: 
-Concepción, tú ocúpate de la novia y el vestido, además de la decoración de la iglesia, yo me voy a ocupar del almuerzo y la recepción en mi casa, a ella no le agradó mucho mi actitud pero al final aceptó un poco contrariada. Tengo que decirte  mi niña que es una persona un poco difícil, trato de llevar las conversaciones en paz porque vamos hacer familia y todo sea por tu hermano y Maria del Pilar- finalizó mi madre un poco molesta.
-Madre- contesté -tienes que tener paciencia, tu hijo y su futura esposa deben tener paz en el día más importante de sus vidas y no ver a sus propias madres peleando por quien lleva la voz cantante en la organización de la boda.-.
Por suerte mi madre me dio la razón y ha prometido mantener la paz y serenidad en todo momento. 
Luego me comenta: -Margarita dentro de dos horas vamos a ir a escoger la tela para tu vestido, recuerda que tu vas hacer la única dama de compañía, debemos escoger una tela bonita pero no debe ser blanca, ese color solo es para la novia-. Mi madre respira para tomar aliento y yo contesto -no te preocupes, estoy llana a aceptar el color que sea conveniente siempre y cuando sea bonito y no muy recargado-. -Margarita- contesta mi madre -no sabes como agradezco que me ayudes en esto- se acerca a mí y me da un beso. En ese instante se escucha la voz de mi padre que la llama, tengo que decirlo, mi madre es el corazón de esta casa, sin su amor, su organización y la forma en que dirige nuestro  hogar,  todo sería un caos. Puedo escuchar a mi padre preguntar -Celia ¿dónde esta mi camisa blanca? hoy tengo reunión con el alcalde- mi madre siempre paciente contesta -donde va ha estar Lorenzo, en el ropero- -¡no la encuentro! ¡no la encuentro- dice mi padre impaciente. Y yo digo la vida familiar es un camino de ida y vuelta, mi querida madre tiene paciencia para llevar a mi padre, un señor muy difícil e impaciente, pero que la ama con el corazón y sabe que cuando su esposa se molesta es mejor retirarse, ella no habla, no le dirige la palabra pero con su silencio dice todo. 
Marcy hace un alto en su lectura para tomar un refresco, piensa que gracias a los escritos de su abuela puede conocer un poco mejor la vida familiar de los bisabuelos Villacorta que ella no llegó a conocer en vida. Vuelve abrir el diario y lee Julio 22, escribe Margarita: -en compañía de mi madre hemos ido al taller de la costurera, es una señora que sabe de moda y domina bien su tema, nos mostró varias telas para mi vestido, escogí una seda de color rosado muy suave, es preciosa, el vestido tendrá una caída hermosa y el modelo va llevar una cinta satinada en la cintura, es bello  y sencillo el vestido no queremos competir con  la novia. Del vestido de Maria del Pilar no sabemos nada, su madre lo mantiene en un misterio total, según dice, ella misma lo va a coser para su hija. -¡Hay mi Dios!- digo yo -espero que sepa coser muy bien, porque un vestido de novia es un tema delicado. 
En estos días Harold viene a visitarme, como siempre los dos hemos hecho la promesa de no hablar de nuestro compromiso, el que no fue aceptado por mi padre. Harold me comenta -Margarita es mejor dejar ese tema a un lado ya llegara nuestro momento- le doy la razón, ahora es la celebración de la boda de mi hermano. 
Concentrada en la lectura Marcy no se dio cuenta que había oscurecido y que el sueño comenzaba a venir, mañana no sabía que iba hacer, tal vez visite Anabella. Cerró el diario y se durmió tan pronto apagó el lamparín de su velador.
El sol de la mañana entraba por su ventana, en el comedor se escuchaba la voz de su madre que conversaba con sus hermanas Verna y Tania, al parecer habían llegado al fundo para ver los avances del trabajo en los cafetales del fundo, su madre días antes le había comentado que vendrían. Marcy se levantó para lavarse, vestirse y salir a saludar a sus tías. Escogió su vestido de flores que era muy fresco para la temporada, bien peinada y presentable salió a saludar. 
-Marcy que alegría verte, cada día más hermosa- dijo Tania
-Es muy temprano, pero teníamos que llegar para visitarlas y ver los trabajos en el campos- comentó Verna.
La joven sonrió y abrazó a cada una de sus tías, ellas también se veían muy bien, eran un poco más jóvenes que su madre pero no se notaba la diferencia.
-Mi querida sobrina, nos acompañas al campo para ver los avances de la siembra de los cafetales- señaló Tania que siempre era muy afectuosa con Marcy.
-Tia con gusto, hoy las acompaño al campo, la verdad que me gustaría conocer un poco más del trabajo en el fundo- respondió Marcy. 
Sonia, sus hermanas y Marcy desayunaron en el comedor, la señora del servicio había preparado el desayuno para todas, después de terminar y agradecer por la comida, Tania y Verna se instalaron en su habitación para cambiarse de ropa y salir al campo donde se iban a encontrar con su hermano Erick.
La reunión en el campo fue emotiva, Erick les mostró todos los avances de la siembra en las hectáreas que eran de sus hermanas, el campo estaba bien cuidado y los trabajo continuaba.
Erick comentaba con sus hermanas: -este es el terreno de Malva que ya esta terminado y aquí esta tu terreno Verna ahora lo estamos trabajando y el de Tania, continua, iniciamos la siembra en tres días, imagino que en tres semanas terminamos de completar todo el trabajo de siembra, luego a fumigar e iniciar el regadío. Estoy ansioso porque pronto se acabe esta parte del trabajo. Deben informar a Malva todo lo que ven en el campo para que sepa que el trato continúa- sentenció Erick al final.
Tania y Verna estaban satisfechas con el trabajo, pronto todo el fundo quedaría cubierto por los cafetales como el la época de su padre Harold Prodanovich.
Verna agregó en el camino: -Erick, nuestro padre estaría orgulloso de ver que su fundo no ha sido abandonado y que pronto estará tan lleno de granos de café como en sus mejores tiempos. No sé como pudimos ser tan descuidadas y dejar de lado nuestras hectáreas-. 
Erick puntualizó: -lo importante en todo esto, es que ustedes han tomado la buena decisión de volver a sembrar y a cuidar su cultivo, yo feliz de que sea así, por eso las apoyo con el trabajo-.  
Sonia y sus hermanos regresaron a la casa cerca de las tres de la tarde, está comentó con Erick: 
-Porque no te quedas almorzar, voy a llamar a Inés para que venga con mis sobrinos y que saluden a sus tías, así pasamos un momento familiar ¿te parece?-.
Erick estuvo de acuerdo y al rato Inés con sus hijos se presentaron en la casa para saludar a Tania y a Verna. Los hijos de Erick eran ya adolescentes, el mayor se llamaba Harold igual que el abuelo y el menor se llamaba Erick Junior, toda la familia lo llamaba Junior. El almuerzo fue un motivo para brindar y conversar entre hermanos, sin darse cuenta la tarde transcurrió entre brindis y el ambiente familiar.  Erick se retiró con su familia cuando era de noche, el almuerzo se había extendido más de la cuenta pero todos disfrutaron y brindaron.
Antes de irse a dormir Sonia les dijo a sus hermanas: -no se vayan mañana, quédense para asistir a la  inauguración de la emisora de radio en San Andrés, nosotros estamos invitados, va ser un evento importante-.
-¡Tania!- dijo Verna -no sé tú, pero yo tengo que regresar pronto a la capital-.
- Hermana quedémonos un día más, no te van a extrañar en Lima, es algo bueno que está sucediendo en San Andrés, creo que debemos asistir a la ceremonia- contestó Tania.
Sonia estaba feliz con la visita de sus hermanas, todas irían al evento de San Andres. La ceremonia de inauguración sería a partir de las 10 a.m según decía la invitación.
Al día siguiente Calixto Suárez nervioso disponía todo en la emisora, al evento iban asistir las autoridades del pueblo y las personas importantes de San Andrés además de los pobladores en general. Para su tranquilidad había escuchado las palabras de advertencia de Horacio, el ingeniero de la planta eléctrica 
-Señor Calixto es mejor que sea una inauguración sin mucho ruido y música estridente, el pueblo aun esta de duelo-. 
En la puerta de la estación de radio se había colocado un gran toldo con varias sillas para recibir a las autoridades y personas importantes, junto a los demás pobladores.
Calixto conversaba con Horacio que había llegado para asesorar con las instalaciones eléctricas en caso hiciera falta. 
-Horacio, no voy a perdonar que no hayas aceptado mi propuesta de administrar la radio, con tu negativa he tenido que buscar a otro administrador, está al llegar al pueblo-. dijo Calixto con tono de advertencia.
-Le pido disculpas señor, pero no ha sido una mala intención, soy especialista en energía eléctrica, no conozco mucho de dirigir una emisora de radio- respondió Horacio con tranquilidad.
-Bueno, bueno, vamos a olvidar este impasse y si la radio necesita algún arreglo en cuanto a energía eléctrica pido que estés al tanto, tu trabajo será remunerado como asesor.
Horacio sonrió y se retiró a los asiento donde llegaban los invitados, vio a Anabella y se sentó a su lado.  Anabella conversaba con él sobre la importancia de este día para el pueblo, poco a poco fueron llegando las autoridades y demás invitados, Calixto Suárez se sentía feliz, no podía imaginar que tanta gente sintiera curiosidad por tan importante día. 
Marcy y su familia en pleno también llegaron a la celebración, tomaron asiento a la espera de que empiece la ceremonia. La música se comenzó a escuchar era una melodía suave y nada estridente, en la puerta y alrededor del toldo se habían colocado globos de colores como decoración, nada de bulla ni bailarinas, todo debía hacerse sin molestar al público.
El micrófono se prendió en segundos y las autoridades y pobladores esperaban las palabras de Calixto Suárez, un hombre que recién conocía y que deseaban escuchar sus palabras en la inauguración de la nueva emisora de radio.



CONTINUARÁ      
          
  
     
          
   
       
            

 

miércoles, 22 de julio de 2026

CAFÉ, MI CULTIVO DE CAFÉ

Armando solo en aquella inmensidad de la Amazonia, pensaba al borde de la desesperación, "porque no escuché las palabras de Anabella y Marcy" ¿qué hago aquí en medio de esta selva?. Trató de serenarse, no podia perder la calma si quería seguir adelante, pronto sería de noche, era mejor buscar un lugar para guarecerse de la lluvia si es que llovía y de los animales que podían atacarlo. Prendió una fogata para ahuyentar posibles ataques de algún jaguar, felino que salía en la oscuridad de la noche para cazar o las picaduras de cualquier insecto. No muy lejos de ahí había un ramaje que podía utilizar como refugio, alrededor suyo todos eran árboles en una selva tupida donde apenas se podía caminar.
Armando se sentó en medio del ramaje y comenzó a maniobrar unas ramas para encender una fogata, la luz del fuego lo iba ayudar a protegerse. Después de media hora de hacer una y otra vez el intento, por fin logró encender un fuego pequeño pero suficiente para ayudarlo. Siempre había escuchado que en la selva las hormigas eran de temer, no solo por su tamaño si no porque su picadura inyectaba en la sangre una sustancia tóxica que en pocas horas causaba una muerte dolorosa. Sentía miedo y no dejaba de mirar el suelo y a lo alto de los árboles, cualquier cosa que se movía en la oscuridad, lo ponía en alerta. No podía regresar, no sabía cual era el camino de regreso, el calor era asfixiante, pero no se atrevía a quitarse los botines ni la camisa por el terror de ser picado por algún insecto por muy pequeño que este sea. Estaba cansado y con hambre, sentado frente al fuego trataba de ordenar sus pensamientos para saber que hacer al día siguiente, de su mochila sacó un pequeño paquete de galletas, quería pensar con claridad con algo en el estomago. Terminó las galletas y pronto el sueño comenzó a vencerlo, cabeceaba un poco y luego despertaba con un sobresalto, tenía miedo dormir pero debía hacerlo, si no cómo iba a caminar al día siguiente. Se llevó las manos a la cabeza con desesperación, no pensaba en  nada, unas lágrimas cayeron por sus mejillas.            
Marcy ajena a todo el sufrimiento de su amigo, desde su habitación rogaba por él, sentía mucha tristeza el no tener noticias, solo le quedaba rezar para que el cielo lo proteja. 
Su madre entró en la habitación y con preocupación dijo: -Marcy sé que estás afligida por Armando pero tienes que comprender que él tomó su decisión y que según tus palabras, trataste de convencerlo que no haga ese viaje, lo mismo hizo Anabella y él no escuchó, no hizo caso a sus palabras, entonces ya no tienes responsabilidad. Armando es un joven adulto que sabe lo que hace y decide, roguemos que este bien y pueda llegar a la frontera con Brasil. Vine a darte las buenas noches, mañana tengo un día muy intenso-. Sonia le dio a su hija un beso en la frente y se retiró a su habitación.
La joven había escuchado con atención las palabras de su madre, le daba la razón, ella no podía hacer más por Armando, solo el cielo sabía lo que iba a suceder. Se acordó de Ada, ella podía presentir lo ocurrido con Armando, se detuvo no iba a comunicarse con su amiga, sintió miedo de saber que algo terrible podía pasarle a su amigo, asustada dijo: -¡no, no, no! no quiero saber-. Miró sobre el velador, el diario de su abuela Margarita y no sintió el deseo de leer, apagó la luz del lamparín y trató de dormir para no pensar en dramas, ni peligros.
Al día siguiente en el pueblo todo era un alboroto, la gente comentaba en cada esquina y rincón sobre la antena de la nueva emisora de radio y que pronto estaría en el aire. -¡qué bueno!- decían algunos y otros no estaban muy convencidos. Los que estaban a favor decían: -vamos a estar comunicados con el resto del país y del mundo, San Andrés tiene Bancos, ya tiene una central telefónica y pronto van a instalar los teléfonos en los hogares. Una emisora de radio es necesario e importante. Los que estaban en contra decían: -no, para que queremos una emisora de radio, hay necesidades más urgentes- decían.
Marcy fue al pueblo a visitar Anabella, el Bazar ya estaba abierto y entró para saludar a su amiga, nunca dejaba de admirar el decorado de las vitrinas eran tan bonitas y llamativas, con objetos de utilidad, adornos, perfumes y cristalería, todo resplandecía.  
-¿Querida amiga cómo estás? hoy te has levantado temprano- comentó Anabella.
-Si y no, quería venir a visitarte y ver la nueva antena de radio, parece que el pueblo esta alborotado- contestó Marcy.
-Si, hay un gran alboroto y sobre todo expectativa, Horacio me comentó que la inauguración va ser dentro de unos días, no va haber mucha fiesta ni música  como tenía planeado el dueño, tú sabes que  todavía hay duelo y tristeza en la gente por lo ocurrido a dos de los hijos de San Andrés- dijo Anabella con pesar.
-Todavía es mejor tener todavía el respeto por nuestros amigos, han pasado varios días y aun es una herida que duele- respondió Marcy. 
-Sabes Marcy, anoche soñé con Armando, tal vez te parezca exageración, pero lo vi en mis sueños, él estaba parado en medio de una gran bruma me decía algo, yo no podía escucharlo, en eso mi sueño se desvaneció. Desperté asustada y me puse a rezar por él. ¿Cómo crees que estará? tengo miedo Marcy que nos enteremos de otra tragedia a nuestro amigo-. dijo Anabella en voz baja.
-Es mejor no pensar en ello Anabella, solo el tiempo nos dirá que paso con Armando- respondió Marcy.
Anabella quizo llorar pero se contuvo al ver a Horacio entrar es ese instante al Bazar se acercó para saludarla, Marcy no lo conocía solo sabía de él por alguna conversación con su amiga. 
Anabella los presentó y Horacio comentó: -por fin te conozco, siempre que nos vemos Anabella no deja de hablar de ti.
-Si, somos muy amigas, nos conocemos desde muy pequeñas- contestó Marcy con una sonrisa.
Horacio comentó con las dos jóvenes que ya estaba todo listo para la nueva radio: -la inauguración va esperar unos días, queremos que la gente acepte la emisora con beneplácito y sea un lugar para que todos pueda oír y disfrutar.
-Tengo entendido que también tendrán avisos de servicio público, noticias, música y demás- habló Marcy con entusiasmo.
-Si va ser una radio muy completa y de apoyo para la gente del pueblo- respondió Horacio.
Marcy no deseaba molestar más a su amiga y se despidio. 
Anabella dijo al instante: -Marcy espera no te vayas tan pronto, que tal si todos vamos al Salón Azul para tomar unos refrescos y seguir con nuestra conversación  ¿Horacio vienes con nosotras?- preguntó al final Anabella.
-Mi estimada amiga- dijo Horacio -no puedo tengo que regresar a la planta eléctrica, el trabajo me espera-.
-Bueno, será para otro día- respondió Anabella y ambas amigas se despidieron de Horacio. 
En el Salón Azul, Marcy y Anabella evitaron hablar de Armando ya era bastante el tema para seguir con lo mismo, ambas le deseaban que pueda lograr su cometido y que no sufra ningún percance. 
Marcy agregó un poco sorprendida: -Anabella, no conocía a Horacio pero es un hombre muy atractivo, están saliendo juntos-.
-No, él es solo un amigo, tú sabes que yo estoy interesada en Armando, aunque él nunca me dijo nada con respecto a sus sentimientos- comentó Anabella.
-No voy a intervenir en tu vida, pero si Horacio te dice algo que vas hacer, no vas a pasar la vida esperando que Armando regrese y te diga algo, debemos ser positivas y esperar que esté bien- dijo Marcy muy seria.
-Si, tienes razón voy a esperar un tiempo por nuestro amigo- respondió Anabella un tanto distraída.
Después de casi dos horas de conversación y algunos recuerdos sobre la infancia, Marcy se despidio de Anabella: -debo regresar al fundo, prometí almorzar con mi madre-.
-Y yo, debo regresar al Bazar, el trabajo me llama- rió Anabella con su ocurrencia.
Marcy como había lo prometido almorzó con su madre y el resto de la tarde se dedicó a ordenar algunos libros de sus estudios y su ropa. En todo el tiempo de su estancia en el fundo no había llamado por teléfono a su padre, se hizo la firme promesa que al día siguiente iría a la central de  teléfono para llamar a la capital y hablar con su padre. En su velador estaba el diario de la abuela Margarita, había tenido en la cena una conversación con su madre sobre algunos detalles que leyó en el diario por ejemplo la boda de su hermano mayor Héctor. Su madre le aclaró algunos puntos y dijo al final:
-Marcy sigue leyendo para que puedas comprender mejor lo que se vivia en esa epoca-.
La joven hizo caso de las palabras de su madre y en su habitación, tomó el diario de su velador y comenzó a leer. 19 de Julio: - la casa es un laberinto con los preparativos de la boda de mi hermano Héctor, hay reuniones, almuerzos y entrevistas a los novios, todos preguntan, todos quieren saber los detalles de cómo se conocieron y cómo empezaron a salir. Maria del Pilar es la que responde las preguntas, Héctor no tiene mucha paciencia. Mi madre tiene razón, cundo me dice que es una joven muy graciosa y delicada, hacen una bonita pareja con mi hermano que es un hombre atractivo. Yo los observo desde mi sitio y les deseo toda la felicidad del mundo, prometo ser una buena hermana y ayudar en todos los preparativos para que sea una boda inolvidable.  


CONTINUARÁ              

              
           

 

viernes, 17 de julio de 2026

CAFÉ, MI CULTIVO DE CAFÉ

Calixto Suárez y Horacio del Corte supervisaban juntos la instalación de la antena de transmisión de la nueva emisora de radio en el pueblo de San Andrés. 
Calixto Suárez, era un hombre de negocios, dueño de varias emisoras de radio en la región central del país, él estaba atento a cada movimiento de los operarios que trabajaban en la instalación de dicha antena. Horacio como jefe encargado de la planta eléctrica del pueblo tenía que estar presente para que todo se haga con cuidado y no perturbe a los vecinos de los alrededores. 
Frente a la oficina, Suárez comentaba con Horacio: -Una vez que se terminen los trabajos de instalación de la antena vamos a inaugurar la emisora, la oficina y los equipos internos ya están instalados y funcionando para iniciar la primera transmisión. El pueblo de San Andrés se va beneficiar con la radio porque estará conectado con la realidad del país y del mundo, además de los servicios públicos a la población que va ofrecer la emisora, estoy seguro que será todo un evento-. 
Horacio escuchaba a Calixto Suárez que hablaba con tanto entusiasmo y alegría, era un hombre de recursos económicos, su dinero provenía de la agricultura y de las emisoras de radio de las que era dueño, además de sus negocios de exportación. 
En unos segundos de silencio Horacio intervino: -Calixto, es mejor esperar unos días para la inauguración de la radio-.
Con una expresión de pocos amigos, Calixto giró sobre si y contrariado contestó: -¿por qué debo esperar? yo soy un hombre de negocios y cada día que pasa sin inaugurar la radio es una pérdida de dinero, cuento con todos los permisos y las licencias para inaugurar la emisora-.
Horacio respondió con serenidad y sin perder la calma: -Señor, le digo esto porque la gente en el pueblo todavía está de duelo y si quiere que sea bien recibida su estación de radio debe esperar. San Andrés ha sufrido la trágica pérdida de sus hijos, por lo tanto le sugiero que espere unos días y que el día que se inaugure la radio no sea con tanta fiesta ni música, eso sería interpretado por la gente del como una señal de respeto a su duelo. Hágame caso Calixto, San Andrés es un pueblo que está creciendo pero aún es pequeño y la gente es muy unida-.
-Horacio, esto es una contrariedad para mis intensiones de inauguración, ¡Cómo es posible!- dijo Calixto con fastidio-.
Horacio respondió sin perder la calma: -sé lo que le digo, vivo hace dos años en San Andres y puedo decir con seguridad que son personas muy unidas y conservadoras en ese aspecto-.
-Ni bien se terminaba de instalar la antena, iba a traer un conjunto de música y unas jóvenes bailarinas para animar la inauguración de la radio que es en favor de la gente del pueblo y sus alrededores, esto es un contratiempo imperdonable- señaló Calixto molesto. 
-Haga lo que le digo señor Suárez y su emisora será bien recibida por la gente, en tres días todo estará listo y usted esperé una semana para realizar la primera transmisión pero que sea sin mucho ruido ni comparsa-. señaló Horacio con énfasis.
Calixto se sentía contrariado y molesto, eso no estaba en sus planes, él siempre hizo las cosas a su manera, no le agradaban los contratiempos, él que era un hombre de negocios.  
Después de unos segundos dijo Calixto más tranquilo -Horacio sé que no es el lugar ni el momento pero quiero proponerle que usted se haga cargo de la emisora, que usted sea el jefe y dirija la radio-.
La propuesta tomó a Horacio por sorpresa, no esperaba algo así, guardó silencio para pensar un instante y luego dijo: -su oferta es muy tentadora pero no puedo aceptar, tengo bastante trabajo con la planta eléctrica y las demás instalaciones del estado que manejo en el pueblo, créame no es fácil todo aquello. Además pensó que él no conocía nada de como dirigir una emisora de radio, él era un ingeniero especializado en energía eléctrica de grandes plantas de electricidad.   
Hubo un silencio incómodo entre los dos, Calixto no estaba acostumbrado a una negativa sobre sus propuestas, en otro momento volvería a insistir con Horacio.
Calixto se adelantó unos pasos para conversar con sus operarios, intercambio algunas ideas y dirigiéndose a Horacio agregó: -yo estoy hospedado en el hotel Astoria y voy a salir de San Andrés a las cinco de la tarde, te espero a las cuatro en el hotel para conversar-. 
Horacio no pudo responder porque Calixto subió a su camioneta y su chofer lo llevo al hotel. El joven estaba desconcertado, él no tenia intención de trabajar con Calixto Suárez recién lo conocía y no le agradaba mucho su forma de actuar. Horacio estaba feliz con su trabajo que se desarrollaba dentro de la carrera que el había escogido. Miró su reloj y vio la hora, tenía tiempo de pasar por la tienda de Anabella y comentar con ella sobre la inauguración de la radio, sin demasiados detalles. La oficina de la estación de radio quedaba a unas cuadras del centro del pueblo y a unas cuadras del Bazar de Anabella, se dirigió hasta ahí y saludó al entrar en la tienda, la joven se sorprendió al ver a Horacio.
-¡Qué sorpresa! a estas horas, tú por aquí- dijo Anabella en  tono cordial.
-La verdad quería visitarte desde ayer pero no pude, la hora me ganó. Estoy aquí para comentarte que la inauguración de la radio es una realidad en dos semanas a más tardar tendremos la nueva en San Andrés y se que muchas personas van a comenzar a comprar sus aparatos de radio para estar al día con las noticias y demás  programas de la emisora, va ser todo un evento en el pueblo- sentenció seguro de sus palabras Horacio.
Anabella respondió con voz grave: -no sé quien es el dueño de la radio pero debe irse con cuidado la gente todavía está de duelo y no le va ser ninguna gracia fiesta y música a todo volumen para la inauguración. Debes de hablar con él porque el mismo alcalde va estar ahí y sabes que el padre de Beatriz en su momento fue alcalde de San Andrés-.
-El dueño es Calixto Suárez y ya esta advertido sobre el tema, sabe que a la gente le puede disgustar el exceso de fiesta y música en un momento todavía delicado-.
A las cuatro de la tarde como había convenido con Calixto Suárez se presentó Horacio en el hotel Astoria. Se encontró con el chofer de Suárez que subía el equipaje de su jefe. Al instante salía Calixto para comentar: -Horacio ha surgido un problema en la emisora del pueblo de Villa Rica debo viajar al instante disculpa pero a mi regreso vamos hablar-.
Horacio no contestó y en su mente agradecía que Calixto no haya hablado con él, no deseaba escuchar ninguna propuesta ni tampoco deseaba trabajar con él, era simplemente su voluntad y su deseo de seguir dirigiendo la planta eléctrica y demás instalaciones.
El Tío Erick llegó al fundo y comentaba lleno de entusiasmo con su hermana Inés sobre la instalación de la antena y la futura emisora de radio, él estaba eufórico, decía: -es el progreso Sonia y adelanto para el futuro, por fin tenemos radio. Mañana mismo voy a comprar un aparato de radio-.
Sonia sonreía al ver la alegría de su hermano y Marcy escuchaba desde su habitación las palabras de su tío y pensaba "que alboroto por la emisora de radio en la capital escuchó todos los días la musica de moda en las emisoras, no es novedad"- luego dijo para si -bueno, hay que reconocer que tiene razón, a San Andrés le faltaba su emisora de radio. Luego hizo un gesto de conformidad y continuó con la lectura del diario de la abuela que habia sido interrumpida por las palabras del tío Erick. Al final alcanzó a escuchar que decía: -bueno mi querida hermana me voy para comentar con Inés la nueva noticia, ella se va sorprender con la novedad porque su pueblo de Villa Rica tiene la emisora de radio, hace más de tres años-. 
Marcy hizo un gesto de incredulidad y abrió el diario de la abuela Margarita para leer lo siguiente: -Han pasado muchas lunas desde que Harold tuvo la intención de pedir mi mano, mi madre me conversa en mi habitación mientras me peina el cabello, ella siempre me aplica un aceite de semillas de girasol después de lavarme el pelo, dice que eso hace que sea fácil de peinar que brille y a la vez lo conserva suave. Mi madre está un poco misteriosa, me habla con frases cortas como temiendo algo. Yo soy directa y pregunto ¿madre tienes algo que decirme? porque noto que dudas al hablar. Mi madre me contesta: -Margarita tu hermano Héctor se va a casar con María del Pilar y quiere la bendición de todos los miembros de la familia- Que bueno pienso yo, él si se puede casar sin problemas y en cambio a mí me han negado hasta la ceremonia del compromiso con Harold, eso no es justo. Todo lo que pienso se lo digo a mi madre y ella con un tono de voz sereno me responde: - tu hermano ya tiene treinta años y quiere formar su familia- yo levantó la voz y digo -Madre no me digas que porque él es hombre se puede casar sin más trámites ¡no digas eso! por favor-.  Mi madre habla con calma. 
-Margarita serenidad, no iba a decir eso, sabes muy bien que para mí todos mis hijos son iguales, además Harold y tú ya estaban de acuerdo con esperar que cumplas dieciocho para el compromiso. Te suplico mantengamos las fiesta en paz, hazlo por tu hermano para que sea feliz. María del Pilar es un joven tan linda y fina, Héctor a elegido a una hija de familia. 
Marcy cerró de golpe el diario, no quería opinar sobre lo que habia leído, le molestaba no poder concentrarse en la lectura porque a cada instante se acordaba de Armando y estaba muy segura que lo mismo le sucedía Anabella.
Contrario a lo que pensaba Marcy, en la selva Amazónica, Armando no quería reconocerlo pero habia perdido el rumbo, no sabia con exactitud donde estaba el camino. Hace varias horas no tomaba agua con el fin de guardar lo más posible el liquido elemento, se daba cuenta que si no llovía en días iba a estar perdido y muerto de sed. Todo a su alrededor era exactamente igual, pensó que su vanidad esta vez le habia ganado y no escuchó la voz de sus amigas que estaban realmente preocupadas por él. Se llevó las manos a la cabeza en un gesto de desesperación, sedió cuenta que hace un rato lo seguían desde lo alto, por momentos se hacian invisibles escondiéndose entre las ramas para no ser descubiertos. Armando tembló de miedo  y un frio helado recorrió su espalda. ¿qué iba hacer ahora? se preguntó.


CONTINUARÁ           
 
       
   
      
        
    
  
   

 

jueves, 9 de julio de 2026

CAFÉ, MI CULTIVO DE CAFÉ

Cuando Marcy llegó a su casa en el fundo, estaba triste y pensativa, tenía en sus manos el sobre de manila que los padres de Armando le habían entregado, se suponía que era para ellos pero el señor Bonifaz, no tuvo reparo en dárselo a Marcy, ella no sabía que pensar con respecto a la relación que había entre Armando y sus padres.
En el camino de regreso a casa Marcy no había abierto el sobre, en su habitación era el momento de hacerlo, abrió con cuidado la solapa que cerraba el sobre de manila y sacó la carta que no era tal, si no más bien una nota con cuatro o cinco líneas, en ella se podía leer "Padres no se preocupen por mí, me voy de viaje por la selva del Amazonas. Ustedes conocen a su hijo que no puede estar tranquilo en un solo lugar. No sé cuando volveré pero estoy seguro que estaré bien, este viaje para mí es un nuevo reto. Un abrazo de su hijo Armando"
Eso era todo lo que decía la nota, Armando no daba explicaciones del motivo de ese viaje, ni el tiempo que tomaría en realizarlo. Marcy terminó de leer la nota, dobló el papel y lo guardó de nuevo en el sobre. La joven no alcanzaba a comprender porque Armando quería hacer ese viaje, todos los pobladores en la región sabían los peligros que encerraba un viaje de esa naturaleza. Una persona en medio de la selva corría el riesgo de perderse, más aun si no tenía un guía.  El paisaje era igual, en todas partes es decir habían árboles y más árboles, el viajero no sabía si estaba caminando en línea recta para avanzar o caminando en círculos que era lo más grave. El agotamiento y el calor también hacían el viaje complicado, los insectos jugaban un papel importante y el peligro de encontrarse con animales salvajes que lo podían atacar. Lo terrible e impensable, quedarse sin agua y la dificultad para conseguir el liquido elemento, porque podían pasar varios días sin llover. Los nativos que vivían en las profundidades de la selva, podían tener un comportamiento agresivo al verse invadidos por un extraño, ellos eran muy celosos a la hora de cuidar su territorio. Todo esto jugaba en contra de Armando, además de la distancia de cientos de kilómetros que debía  recorrer para llegar a la frontera con Brasil, si es que lograba cruzar todo el territorio y sus dificultades. Aquellos que en el pasado intentaron realizar el viaje, no vivieron para contarlo. Marcy pensaba en todo eso y se preguntaba porque su amigo insistió en hacer el viaje a las profundidades de la selva, él conocía muy bien todos los riesgos, sabía la cantidad de complicaciones que existían. ¿Qué intentaba probar Armando? o solo era jugar con su propia vida. Él era el único que conocía las respuestas, solo Armando podía hablar y explicar sus razones.
Marcy decidió no contarle nada Anabella sobre la visita a la casa de Armando y menos sobre la nota que tenía en las manos, no deseaba hacer sufrir a su amiga, era mejor guardarla hasta el regreso de su amigo y dársela  personalmente. No quería imaginar que podía perder un amigo de toda la vida a quien conocía desde la niñez, tenía la esperanza de volverlo a ver en algún momento. 
Sonia entró en la casa para buscar a su hija, Marcy la escuchó caminar y salió a su encuentro, su madre molesta dijo: -hija estaba preocupada, saliste temprano y no sabía a donde, sabes bien que debes dejar una nota si yo estoy durmiendo para saber donde estás. No he podido ir al campo todavía porque no sabía nada de ti.
-Madre- contestó Marcy -perdona, salí tan rápido que no pensé en dejar una nota porque  iba a regresar pronto-.
-Te pido que en otra oportunidad me escribas una nota con dos líneas, eso es todo. Me levante temprano y no te encontré, entonces que quieres, que no me preocupe-. dijo Sonia afligida.
-Madre no volverá a suceder, lo prometo- respondió la joven.
Sonia besó a su hija en la frente y salió para el campo más tranquila, no quería darle un sermón a su hija, ella confiaba en Marcy pero era su única hija y a veces el temor de que le pase algo la llenaba de miedo. Jamás comentó estos pensamiento con Marcy, no quería que crezca sintiendo miedo por la vida en cada paso. 
En el pueblo de San Andrés la actividad comercial comenzaba temprano, el Bazar de Anabella no podía ser la excepción, alrededor de las nueve de la mañana ya estaban las puertas abiertas para recibir a las personas que deseaban comprar algún regalo o tal vez hilos, blondas etc. Anabella cambiaba el decorado de una de las vitrinas, le gustaba siempre arreglar la tienda para que invite a pasar a los clientes que deseaban comprar o tan solo ver las novedades de los adornos para el hogar. Su abuela siempre le decia "Anabella las vitrinas también son parte de la publicidad de la tienda, la gente pasa, las mira y sienten deseos de entrar a comprar". Recordaba las palabras de su abuela cuando recibió una visita inesperada, escuchó la voz de su amigo y giró en circulo para recibir a Horacio del Corte que solía visitarla de cuando en cuando en el Bazar. Él era el ingeniero jefe de la planta eléctrica de San Andrés, él muchas veces comentaba con su amiga sobre los aprietos en los que se veía cuando por las tardes alrededor de las cuatro, todas las amas de casa parecía que se ponían de acuerdo y comenzaban a planchar al mismo tiempo, las turbinas de los generadores eléctricos funcionaban con toda su capacidad que perecía que iban a estallar. A su amiga le dijo semanas antes: -no comprendo porque todas las señoras planchan al mismo tiempo, San Andrés necesita uno o más generadores para abastecer de luz eléctrica al pueblo que está creciendo con rapidez.
-¡Anabella! ¿cómo estás?- saludó Horacio en segundos al entrar en la tienda. 
Anabella sonrió a su amigo y contestó: -Horacio que gusto verte, hace varios días no sé nada de ti, te fuiste de viaje-.
-No, no nada de eso, lo que sucede es que he tenido mucho trabajo, recuerdas que hace semanas te comenté que llegaba a San Andrés una emisora de radio, es decir van a instalar una emisora y el pueblo va estar conectado con la realidad del país y con la realidad de la región, eso es bueno para el desarrollo de la comunidad- respondió Horacio.
-Si, eso es bueno para la región y para la gente-. comentó Anabella.
Horacio era un joven ingeniero que había llegado a San Andrés dos años atrás contratado para manejar la planta eléctrica y diversas instalaciones que eran del estado. Desde que conoció Anabella la visitaba con regularidad en el Bazar, la joven no sabía si tenia algún interés romántico con ella o solo la consideraba su amiga, él nunca hablaba de algo más serio, por eso Anabella lo consideraba un amigo y nada más.  
Anabella escuchaba a Horacio que comentaba que en pocos días iba a llegar el dueño de la nueva emisora de radio: -no voy a decir su nombre porque me pidió que no lo devele hasta el día de la inauguración que ya esta cerca-.
-No te preocupes no voy a preguntarte por el dueño- dijo Anabella sin mucho interés.
Los dos jóvenes amigos conversaban sobre la tragedia vivida en el pueblo y la tristeza que generó tal accidente, además de la rapidez con la que crecía el pueblo.
En un momento de la conversación  Anabella se puso seria y dijo: -lo que no me agrada del rápido crecimiento del pueblo es que viene gente extraña que apenas conocemos y no sabemos si realmente son buenas personas o no-. 
-Eso es parte del crecimiento y futuro del pueblo, nada podemos hacer para cambiarlo-. respondió Horacio pensativo.
La visita de Horacio duró una hora y antes de irse comentó: -Anabella guárdame el secreto hasta el día de la inauguración, de acuerdo-.
La joven prometió ser discreta y no comentar con nadie sobre el tema, aunque Marcy ya lo sabía pero ella era una persona de confiar.   
Marcy se encontraba en su casa y se acordó que ese día no iba a ir al pueblo para visitar a su amiga Anabella. Deseaba descansar y no pensar en más problemas ni tristezas, bastante tenía con lo que había ocurrido a sus amigos, se preguntaba como estaría Armando en su viaje a la selva que peligros iba a enfrentar y si saldría ileso de esa situación. Ella no sospechaba que Armando ya enfrentaba la primera dificultad, donde pasaría la noche y si era conveniente prender una fogata, con la luz en la noche podía llamar la atención de los nativos que habitaban el lugar, ellos no eran hospitalarios con los extraños, si no todo lo contrario.
En su casa del fundo Sonia conversaba con su hija: -Marcy ya no veo el entusiasmo en leer el diario de los abuelos, que a pasado, no sientes deseos de enterarte de algo más-. 
-Si madre claro que quiero seguir leyendo la historia de los abuelos pero me he tomado un descanso después de tanta tragedia no podía concentrarme en la lectura, ahora más tarde voy a seguir leyendo el diario-.
-Debemos seguir adelante Marcy, la vida no se detiene y a ti te espera pronto el inicio de clases en la capital-sentenció la madre que notaba la tristeza de su hija al perder a su amiga tan querida y la despedida de Armando para hacer ese viaje tan extraño.
Terminada la cena Marcy se despidio de su madre para ir a dormir.
En su cuarto ya con la pijama y después de volver a leer la nota de despedida de Armando. Tomó el diario de la abuela Margarita y comenzó a leer.
Julio 10: -después de varias semanas desde que mi padre se negó a permitir el compromiso con Harold, mi distancia con él es notoria, lo saludo con respeto pero no hay más palabras de mi parte, Harold me dice que debo olvidar ese incidente y comenzar de nuevo hablar con él: -es tu padre Margarita debes hacer caso y volver a tener una relacion de confianza padre e hija. Yo no puedo perdonarlo con facilidad aunque sé por mi madre que él quiere hablar conmigo. Mi madre y hermanos han congeniado muy bien con mi novio, las puertas de la casa están abiertas para él y nosotros seguimos saliendo juntos todos los domingos después de asistir a misa. Paseamos, reímos y hemos vuelto a creer en el futuro juntos. Cuando mi madre entra en la sala conversa con Harold y pasamos un momento alegre de risas y recuerdos-.
El otro día mi padre me detuvo en la puerta de mi habitación y dijo: -hija mía no podemos seguir así, si actúe como actúe es porque soy tu padre y quiero lo mejor para ti. Me abrazó y me dio un beso en la mejilla -Eres mi hija pequeña y como padre deseo que seas feliz, puedes perdonarme- yo no pude más y comencé a llorar, sus palabras llegaron a mi corazón y contesté -Eres mi padre y se que quieres lo mejor para mí- nos abrazamos y todo lo demás quedó olvidado.
Marcy sonreía y pensó en el bisabuelo Lorenzo Villacorta, después de todo era un padre que amaba a su hija.



CONTINUARÁ