Mi promesa está decidida, quiero ayudar en todo lo necesario para que la boda de mi hermano Héctor con Maria del Pilar sea inolvidable, Así escribía Margarita en su diario. Mi madre ha entrado en mi habitación y me habla: -hija, no sabes que tela más hermosa de encaje ha comprado la madre de Maria del Pilar para el vestido de novia, ella está nerviosa pero quiere que su hija sea la novia más bella de San Andrés, como toda madre siempre desea- tomó un respiro y continuó -aunque debo decir que estoy teniendo algunos problemas con esta señora que quiere intervenir en todo y dar sus ideas. Yo, como es lógico tuve que ponerle un parale, muy amigable y sonriente le dije:
-Concepción, tú ocúpate de la novia y el vestido, además de la decoración de la iglesia, yo me voy a ocupar del almuerzo y la recepción en mi casa, a ella no le agradó mucho mi actitud pero al final aceptó un poco contrariada. Tengo que decirte mi niña que es una persona un poco difícil, trato de llevar las conversaciones en paz porque vamos hacer familia y todo sea por tu hermano y Maria del Pilar- finalizó mi madre un poco molesta.
-Madre- contesté -tienes que tener paciencia, tu hijo y su futura esposa deben tener paz en el día más importante de sus vidas y no ver a sus propias madres peleando por quien lleva la voz cantante en la organización de la boda.-.
Por suerte mi madre me dio la razón y ha prometido mantener la paz y serenidad en todo momento.
Luego me comenta: -Margarita dentro de dos horas vamos a ir a escoger la tela para tu vestido, recuerda que tu vas hacer la única dama de compañía, debemos escoger una tela bonita pero no debe ser blanca, ese color solo es para la novia-. Mi madre respira para tomar aliento y yo contesto -no te preocupes, estoy llana a aceptar el color que sea conveniente siempre y cuando sea bonito y no muy recargado-. -Margarita- contesta mi madre -no sabes como agradezco que me ayudes en esto- se acerca a mí y me da un beso. En ese instante se escucha la voz de mi padre que la llama, tengo que decirlo, mi madre es el corazón de esta casa, sin su amor, su organización y la forma en que dirige nuestro hogar, todo sería un caos. Puedo escuchar a mi padre preguntar -Celia ¿dónde esta mi camisa blanca? hoy tengo reunión con el alcalde- mi madre siempre paciente contesta -donde va ha estar Lorenzo, en el ropero- -¡no la encuentro! ¡no la encuentro- dice mi padre impaciente. Y yo digo la vida familiar es un camino de ida y vuelta, mi querida madre tiene paciencia para llevar a mi padre, un señor muy difícil e impaciente, pero que la ama con el corazón y sabe que cuando su esposa se molesta es mejor retirarse, ella no habla, no le dirige la palabra pero con su silencio dice todo.
Marcy hace un alto en su lectura para tomar un refresco, piensa que gracias a los escritos de su abuela puede conocer un poco mejor la vida familiar de los bisabuelos Villacorta que ella no llegó a conocer en vida. Vuelve abrir el diario y lee Julio 22, escribe Margarita: -en compañía de mi madre hemos ido al taller de la costurera, es una señora que sabe de moda y domina bien su tema, nos mostró varias telas para mi vestido, escogí una seda de color rosado muy suave, es preciosa, el vestido tendrá una caída hermosa y el modelo va llevar una cinta satinada en la cintura, es bello y sencillo el vestido no queremos competir con la novia. Del vestido de Maria del Pilar no sabemos nada, su madre lo mantiene en un misterio total, según dice, ella misma lo va a coser para su hija. -¡Hay mi Dios!- digo yo -espero que sepa coser muy bien, porque un vestido de novia es un tema delicado.
En estos días Harold viene a visitarme, como siempre los dos hemos hecho la promesa de no hablar de nuestro compromiso, el que no fue aceptado por mi padre. Harold me comenta -Margarita es mejor dejar ese tema a un lado ya llegara nuestro momento- le doy la razón, ahora es la celebración de la boda de mi hermano.
Concentrada en la lectura Marcy no se dio cuenta que había oscurecido y que el sueño comenzaba a venir, mañana no sabía que iba hacer, tal vez visite Anabella. Cerró el diario y se durmió tan pronto apagó el lamparín de su velador.
El sol de la mañana entraba por su ventana, en el comedor se escuchaba la voz de su madre que conversaba con sus hermanas Verna y Tania, al parecer habían llegado al fundo para ver los avances del trabajo en los cafetales del fundo, su madre días antes le había comentado que vendrían. Marcy se levantó para lavarse, vestirse y salir a saludar a sus tías. Escogió su vestido de flores que era muy fresco para la temporada, bien peinada y presentable salió a saludar.
-Marcy que alegría verte, cada día más hermosa- dijo Tania
-Es muy temprano, pero teníamos que llegar para visitarlas y ver los trabajos en el campos- comentó Verna.
La joven sonrió y abrazó a cada una de sus tías, ellas también se veían muy bien, eran un poco más jóvenes que su madre pero no se notaba la diferencia.
-Mi querida sobrina, nos acompañas al campo para ver los avances de la siembra de los cafetales- señaló Tania que siempre era muy afectuosa con Marcy.
-Tia con gusto, hoy las acompaño al campo, la verdad que me gustaría conocer un poco más del trabajo en el fundo- respondió Marcy.
Sonia, sus hermanas y Marcy desayunaron en el comedor, la señora del servicio había preparado el desayuno para todas, después de terminar y agradecer por la comida, Tania y Verna se instalaron en su habitación para cambiarse de ropa y salir al campo donde se iban a encontrar con su hermano Erick.
La reunión en el campo fue emotiva, Erick les mostró todos los avances de la siembra en las hectáreas que eran de sus hermanas, el campo estaba bien cuidado y los trabajo continuaba.
Erick comentaba con sus hermanas: -este es el terreno de Malva que ya esta terminado y aquí esta tu terreno Verna ahora lo estamos trabajando y el de Tania, continua, iniciamos la siembra en tres días, imagino que en tres semanas terminamos de completar todo el trabajo de siembra, luego a fumigar e iniciar el regadío. Estoy ansioso porque pronto se acabe esta parte del trabajo. Deben informar a Malva todo lo que ven en el campo para que sepa que el trato continúa- sentenció Erick al final.
Tania y Verna estaban satisfechas con el trabajo, pronto todo el fundo quedaría cubierto por los cafetales como el la época de su padre Harold Prodanovich.
Verna agregó en el camino: -Erick, nuestro padre estaría orgulloso de ver que su fundo no ha sido abandonado y que pronto estará tan lleno de granos de café como en sus mejores tiempos. No sé como pudimos ser tan descuidadas y dejar de lado nuestras hectáreas-.
Erick puntualizó: -lo importante en todo esto, es que ustedes han tomado la buena decisión de volver a sembrar y a cuidar su cultivo, yo feliz de que sea así, por eso las apoyo con el trabajo-.
Sonia y sus hermanos regresaron a la casa cerca de las tres de la tarde, está comentó con Erick:
-Porque no te quedas almorzar, voy a llamar a Inés para que venga con mis sobrinos y que saluden a sus tías, así pasamos un momento familiar ¿te parece?-.
Erick estuvo de acuerdo y al rato Inés con sus hijos se presentaron en la casa para saludar a Tania y a Verna. Los hijos de Erick eran ya adolescentes, el mayor se llamaba Harold igual que el abuelo y el menor se llamaba Erick Junior, toda la familia lo llamaba Junior. El almuerzo fue un motivo para brindar y conversar entre hermanos, sin darse cuenta la tarde transcurrió entre brindis y el ambiente familiar. Erick se retiró con su familia cuando era de noche, el almuerzo se había extendido más de la cuenta pero todos disfrutaron y brindaron.
Antes de irse a dormir Sonia les dijo a sus hermanas: -no se vayan mañana, quédense para asistir a la inauguración de la emisora de radio en San Andrés, nosotros estamos invitados, va ser un evento importante-.
-¡Tania!- dijo Verna -no sé tú, pero yo tengo que regresar pronto a la capital-.
- Hermana quedémonos un día más, no te van a extrañar en Lima, es algo bueno que está sucediendo en San Andrés, creo que debemos asistir a la ceremonia- contestó Tania.
Sonia estaba feliz con la visita de sus hermanas, todas irían al evento de San Andres. La ceremonia de inauguración sería a partir de las 10 a.m según decía la invitación.
Al día siguiente Calixto Suárez nervioso disponía todo en la emisora, al evento iban asistir las autoridades del pueblo y las personas importantes de San Andrés además de los pobladores en general. Para su tranquilidad había escuchado las palabras de advertencia de Horacio, el ingeniero de la planta eléctrica
-Señor Calixto es mejor que sea una inauguración sin mucho ruido y música estridente, el pueblo aun esta de duelo-.
En la puerta de la estación de radio se había colocado un gran toldo con varias sillas para recibir a las autoridades y personas importantes, junto a los demás pobladores.
Calixto conversaba con Horacio que había llegado para asesorar con las instalaciones eléctricas en caso hiciera falta.
-Horacio, no voy a perdonar que no hayas aceptado mi propuesta de administrar la radio, con tu negativa he tenido que buscar a otro administrador, está al llegar al pueblo-. dijo Calixto con tono de advertencia.
-Le pido disculpas señor, pero no ha sido una mala intención, soy especialista en energía eléctrica, no conozco mucho de dirigir una emisora de radio- respondió Horacio con tranquilidad.
-Bueno, bueno, vamos a olvidar este impasse y si la radio necesita algún arreglo en cuanto a energía eléctrica pido que estés al tanto, tu trabajo será remunerado como asesor.
Horacio sonrió y se retiró a los asiento donde llegaban los invitados, vio a Anabella y se sentó a su lado. Anabella conversaba con él sobre la importancia de este día para el pueblo, poco a poco fueron llegando las autoridades y demás invitados, Calixto Suárez se sentía feliz, no podía imaginar que tanta gente sintiera curiosidad por tan importante día.
Marcy y su familia en pleno también llegaron a la celebración, tomaron asiento a la espera de que empiece la ceremonia. La música se comenzó a escuchar era una melodía suave y nada estridente, en la puerta y alrededor del toldo se habían colocado globos de colores como decoración, nada de bulla ni bailarinas, todo debía hacerse sin molestar al público.
El micrófono se prendió en segundos y las autoridades y pobladores esperaban las palabras de Calixto Suárez, un hombre que recién conocía y que deseaban escuchar sus palabras en la inauguración de la nueva emisora de radio.
CONTINUARÁ


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