Calixto Suárez se acerca al micrófono, estaba un poco nervioso, un día antes había preparado un discurso breve porque él era un hombre de pocas palabras pero si de mucha acción. Se aclaró la garganta y comenzó hablar, saludó primero a las autoridades y luego al público en general. Mencionó que era un día muy importante para el pueblo de San Andrés que estaba creciendo rápidamente y se convertía en una gran ciudad, con sus actividades agrícolas y la exportación de café, cacao, naranjas, papaya y la industria ganadera, situaban a la ciudad en un lugar de privilegio gracias al trabajo de su gente. También mencionó la actividad de comercio dentro de la ciudad, él se sentía realmente asombrado por la actividad febril en dicho rubro. Calixto Suárez dijo que por todas estas actividades comerciales San Andrés merecía una emisora de radio, aquí hizo un breve silencio y continuo.
-Mi queridos ciudadanos, quiero asegurarles que la emisora de radio siempre estará al servicio de la comunidad, nosotros como representantes de la radio vamos apoyar a los pobladores, ustedes pueden acercarse y traer su aviso que sea urgente y nosotros con gusto lo publicaremos en nuestra programación para que todos en San Andrés lo escuchen. La programación de la radio será variada y entretenida. Debo aclarar que a primera hora del día, habrá un noticiero para conectarnos con el resto del país y del mundo. Hoy es un día muy importante para la ciudad porque hemos abierto una puerta al futuro y debemos avanzar-. Después de decir estas palabras agradeció a las autoridades y público en general por estar presente en la inauguración, dio las gracias al alcalde y lo invitó a decir algunas palabras y a cortar la cinta de la estación de radio. El alcalde se acercó habló brevemente dando gracias a Calixto por traer la emisora de radio que será de gran apoyo para la población, luego tomó las tijeras y cortó la cinta, de esta manera quedaba oficialmente inaugurada la radio. Hubo aplausos, ovaciones de parte del público y se podía sentir una gran alegría en el ambiente, después las autoridades e invitados caminaron unos pocos pasos hasta el hotel Astoria donde se habían preparado varias mesas de bocaditos y champán para brindar por la buenas expectativas que significaba una emisora de radio.
En los salones del hotel que era el mejor del pueblo, los invitados con sus copas en las manos brindaron por la buena nueva, el alcalde felicitó a Calixto Suárez por su iniciativa y esperaba que siempre la radio esté al nivel de lo que los pobladores esperaban. Los bocaditos iban y venían por el salón, los invitados brindaban y comentaban que era un gran evento, el más feliz con la recepción era Calixto que se sentía orgulloso y sonreía con todos. En su paseo por el salón se acercaba a cada grupo de personas para agradecer que hayan asistido al evento. Cerca del medio día se dio por finalizada la celebración y Calixto en la puerta del hotel daba las gracias personalmente a cada uno de los invitados y los despedía con una gran sonrisa. ¡Qué gran momento! diría después lleno de felicidad, la inauguración había sido un éxito, podía estar tranquilo. Con su nuevo administrador, un joven con experiencia en manejo de las comunicaciones caminó hasta la estación de radio para dar comienzo a la nueva programación.
Marcy al lado de Anabella caminaban junto a Horacio, a ellos les parecía una buena idea traer una emisora de radio a San Andrés. Anabella comentó al instante: -en la programación de la radio a primera hora habrá un noticiero, luego música variada y de moda, avisos de servicio público y avisos de publicidad. ¿Cómo se esto? se preguntaran, hace dos días se presentó en el Bazar un encargado de la radio para ofrecerme un contrato de publicidad para la tienda, ahí me explicó como sería la programación. Les digo mis queridos amigos que va ser muy interesante lo programado- finalizó Anabella.
Marcy contestó: -Anabella no me sorprenden tus noticias, porque tú siempre estás bien informada-.
-No es mi culpa, al Bazar siempre llegan personas con noticias- contestó Anabella con una gran sonrisa.
Marcy escuchó que su madre la llamaba para ir al fundo, era la hora del almuerzo. La joven se despidio de sus amigos y camino para reunirse con su familia, en el fundo Josefa los esperaba con un almuerzo delicioso especialmente preparado para la familia. Al sentarse todos a la mesa se podían ver los platos servidos con ricos potajes, dos botellas de vino los esperaban para brindar. El almuerzo transcurrió en un ambiente alegre, era un gran placer para Sonia recibir a sus hermanos en la casa que un día compartieron todos juntos al lado de sus padres. Una hora más tarde Erick, su esposa y sus hijos se despedían, en la mañana del día siguiente Tania y Verna viajaban temprano de regreso a la capital. Erick abrazó a sus hermanas y dijo: -les deseo un buen viaje vayan con cuidado y regresen cuando quieran para visitarnos y ver como avanzan los trabajos en el campo-.
Tania y Verna hicieron lo propio se despedían de su hermano de su esposa y sobrinos. Marcy se disculpó y se retiró a su habitación para descansar el almuerzo fue exquisito y el vino excelente, sentía un poco de sueño y pronto en su cama se quedó dormida.
Sonia al lado de sus dos hermanas fueron a la sala que dominaba una gran ventana era la pieza más fresca de la casa a esa hora del día, conversaban sobre su día a día en la ciudad y lo referente al trabajo en el fundo. Al poco rato tocaron la puerta principal de la casa, Sonia fue atender y se encontró con un agente del aserradero Basovich que venía a ofrecer la mejor oferta por la compra de los árboles, La madre de Marcy lo despachó muy rápido haciendo hincapié en que los árboles no estaban en venta, era un verdadero fastidio que estos agentes vengan cada cierto tiempo a molestar.
Cuando llegó la hora de la cena, en el comedor de la casa mientras se reunían Marcy su madre y sus tías hablaban sobre el tema de los árboles, los aserraderos insistían cada tiempo en comprar los árboles que la familia amaba y que no estaban dispuestos a vender.
Terminada la cena Marcy se disculpó, se despidio de sus tías y se retiró a su habitación, cenó muy poco, el almuerzo había sido opíparo y aun se encontraba con el estomago lleno. Con su pijama y bien acomodada en el sillón cerca a la ventana, abrió el diario de la abuela y leyó las siguientes líneas: -Por fin llegó el día de la boda- escribía Margarita -la casa es un pandemonio, veo a mi madre ir y venir por todos lados, organizando y dirigiendo a los empleados para que la recepción y el almuerzo queden excelentes y no falte nada. Mi padre que nunca encuentra sus cosas llamaba a mi madre y ahora pregunta por su corbata, que no está según él en su sitio. Mi madre lo mira y respira profundamente, va al dormitorio y en segundos encuentra la dichosa corbata, se la entrega a mi padre en sus manos y sin decir palabra da media vuelta y sigue con su trabajo de organizar el almuerzo. Yo que conozco bien a mi madre no digo palabra alguna, me alisto en silencio para ponerme el vestido de dama que a decir verdad a quedado hermoso. Me peino y maquillo muy suave para no exagerar con los colores en la cara. Mi madre termina de dar las órdenes a los empleados contratados y a la cocinera, luego se va al dormitorio para arreglarse, estamos con la hora para ir a la iglesia. Héctor todavía no viene, supongo que está en camino desde el fundo de ganado, hoy es su día más importante y no puede dejar esperando a la novia. Antes que en el reloj suenen las doce campanadas vamos a la iglesia para esperar al novio. Mi madre se ve hermosa con su vestido de madrina y mi padre con su terno gris parece todo un caballero de gran porte. A pasado media hora en la iglesia y el novio no aparece, al instante vemos a la novia que llega con su padre. Ella y su madre, entran al pequeño salón a un costado de la iglesia y cierran la puerta, el novio aun no está. Con mi madre vamos al encuentro de la novia y su madre, nos quedamos asombradas, sin palabras, el vestido que luce María del Pilar es hermoso, la confección impecable y el diseño del modelo también. Miró a la novia envuelta en encajes y sedas, luce hermosa pero esta apunto de llorar, mi hermano aún no aparece. Mi padre en la primera fila del salón de la iglesia, está molesto y nervioso a la vez, su hijo no puede faltar a su boda y dejar a la novia esperando, eso no es de caballeros. La gente murmura en voz baja y los comentarios no siempre son buenos. En el pequeño salón, mi madre se toma de las manos nerviosa y escucha a su consuegra que le reclama furiosa ¿donde está el novio? Yo ruego que mi hermano pronto aparezca porque si no se va armar una tragedia. María del Pilar se contiene para no estallar en llanto y arruinar el día de su boda.
CONTINUARÁ


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