viernes, 23 de octubre de 2026

CAFÉ, MI CULTIVO DE CAFÉ

Anabella tomó en sus manos con cierta desconfianza el sobre que le entregaba la mujer desconocida, ella se disculpó de inmediato y dijo: -disculpa por favor, no me he presentada, soy tu tía Aura, hermana de tu padre y este sobre te lo envía él- enseguida señaló la mujer. 
Anabella pensó, he escuchado bien, es mi tía, la hermana de mi padre, luego comentó: -eres hermana de mi padre, o es una broma- contestó Anabella con voz seria. 
-No estoy bromeando, ni es un juego lo que digo es verdad, tu padre te envía ese sobre. Si deseas puedes abrirlo y constatar que no miento-. contestó Aura.
-En este momento no deseo abrir ningun sobre, como puedes ver estoy trabajando y atendiendo a mis clientas- respondió Anabella.
La tía Aura no se quedó en silencio, miró a su alrededor, no había nadie en el Bazar, luego agregó: -comprendo tu desconcierto y sorpresa al conocerme recién y sobre todo, no ser tu padre el que te entregue este sobre, pero hay circunstancias que se lo impiden. La primera es enfrentar tu reacción si lo vuelves a ver, yo te sugiero que leas la carta que hay adentro del sobre para que entiendas muchas cosas, si después de leer deseas contestar la carta, voy a regresar mañana para tener tu respuesta-. 
-No voy a contestar la carta- dijo Anabella sin detenerse -no es necesario que regreses, mi padre no existe para mí, no te molestes en venir porque no habrá carta de respuesta, ahora puedes retirarte buenas tardes- fue la respuesta directa de Anabella.
Aura contestó: -no puedo reprocharte nada y al contrario comprendo tu actitud pero pido por favor lee la carta para que sepas la verdad-.
-¡La verdad!- exclamó Anabella -¿Cuál verdad? lo único que se, es que se fue cuando tenía dos años y nunca más volvió, ni le importó si vivía o moría. Que no venga hacerse el padre amoroso- señaló con fuerza e ira Anabella.
-De todas maneras voy a regresar mañana para ver si has cambiado de opinión, me estoy hospedando en el hotel Astoria, que es un lugar muy bueno y las habitaciones cómodas e impecables. Si no hay respuesta, yo voy a partir de San Andrés- fue lo último que dijo Aura y se retiró del Bazar.
Anabella con mucha furia abrió un cajón de su mostrador, guardó el sobre y repetía -mi padre, llamarse mi padre es el colmo, eso es demasiada osadía. Ni siquiera sabía que tenía una tía que recién aparece-.
Por las casualidades de la vida, una hora después de lo sucedido, entró Marcy al Bazar para buscar Anabella, no habían quedado en encontrarse por eso le causó sorpresa la reacción de Anabella
-¡Marcy qué bueno que estés aquí! ¡no sabes qué ha sucedido!- dijo en voz alta Anabella que la sorprendió a su amiga que recién llegaba.
-La verdad, no espere tanta euforia de tu parte al verme- contestó Marcy.
-Soledad quedas a cargo del Bazar voy a salir un momento- dijo Anabella, tomó el sobre del cajón y su bolso para salir con Marcy al Café Salón Azul. En el camino se mantuvo en silencio eran demasiadas emociones juntas que no sabía cómo dominar. 
Las dos jóvenes llegaron al café, Anabella pidió una limonada frozen y Marcy un refresco de fresa con hielo. Hasta ese momento no comprendía que ocurría con su amiga Anabella, estaba esperando alguna explicación. La joven temblando sacó de su bolso el sobre amarillo y dijo: -¿sabes qué es esto Marcy?- su amiga movió la cabeza en señal de duda y Anabella prosiguió -es una carta de mi padre, te das cuenta, una carta de ese señor que recién aparece después de tantos años, no quiero leer, no deseo saber nada de él-.
Marcy recién pudo comprender y contestó: -¿quién la ha traído? y ¿cómo sabes que es de tu padre si no la has leído?-.
-La trajo una completa desconocida que dice ser mi tía Aura, hermana de mi padre. Te das cuenta que desfachatez de estos dos personajes que dicen ser mis pariente. No voy a leer la carta ni nada que venga de esas personas, ahorita la voy a romper- dijo con rabia Anabella y tomó el sobre en sus manos para romperlo.
Marcy la detuvo y comentó: -Anabella no te culpo que te sientas así, estás en tu derecho pero no rompas el sobre, es mejor que leas la carta para saber de que se trata, tal vez no la leas ahora pero mañana o pasado mañana que estés más tranquila debes leerla-.
Anabella trató de calmarse, guardó de nuevo el sobre y entre lágrimas contestó: -no puede ser que me suceda esto, no sabes lo triste que es crecer sin un padre, sin sus consejo y su guía, lo he extrañado toda mi vida y mira lo que sucede-.
-Comprendo querida amiga, un padre es tan importante en la vida de una niña, es un modelo y una autoridad para seguir el camino de la vida. Sé que es doloroso, cálmate y cuando te encuentres serena lee la carta que está dentro del sobre- sentenció Marcy con gesto de serenidad para calmar a su amiga.
Con lágrimas Anabella agregó: -al principio pensé que el sobre me lo enviaba Armando y casi saltó mi corazón, cuando me enteré de quién era la ira me invadió y apenas pude contenerme de no romper el sobre en el acto. Con respecto Armando definitivamente es un amigo y nada más, deseo que le vaya bien y que tenga mucha salud- Anabella sonrió al terminar de decir esto y secó sus lágrimas.
-Que bueno que vine a visitarte Anabella, siempre conversar y calmarse es el mejor camino. No voy a intervenir en tu decisión pero sugiero que leas la carta cuando estés más tranquila para que conozcas la verdad de tu padre y su familia- agregó Marcy. 
Las dos amigas disfrutaban de sus bebidas, Anabella estaba más tranquila y relajada, no iba a romper el sobre pero tampoco iba a enviar una respuesta a su padre y a su tía Aura, si la podia llamar así, le diría que definitivamente regrese a la ciudad, porque ella no mandaría carta ni mensaje, ni una nota, su padre no existía y pensar así estaba bien para ella.
Marcy se despidio de Anabella con la promesa de que no rompa el sobre y lea con tranquilidad, Anabella prometió que lo iba a guardar un tiempo y luego ya vería. 
Su amiga dijo: - Anabella no sientes curiosidad de saber qué dice tu padre-.
-No Marcy, no siento curiosidad, porque es una persona que no está presente en mi vida- respondió Anabella, segura de lo que decia.
Marcy se despidio de su amiga, no quería que se haga tarde, de camino al fundo reflexionaba sobre la situación de su amiga, que complicada puede ser la vida para las personas en general, luego dijo en voz alta "Espero que no rompas el sobre Anabella, es necesario que sepas que pasa con tu padre".
Al llegar al fundo buscó a su madre en la casa para contarle lo que estaba viviendo Anabella: -Te imaginas madre tremendo dilema el de mi amiga, no sé qué va hacer con el sobre-.
Su madre contestó: -Anabella debe leer la carta antes de romper nada, ella debe enterarse que pasó con su padre y donde estuvo todo este tiempo-. 
-Madre, yo le dije que lo lea, espero me haya escuchado porque si no sería una tristeza no saber qué dice su padre- contestó Marcy y agregó -voy a mi habitación a leer el diario de la abuela que está preparando su viaje-. Su madre sonrió y le dijo -hay, ese famoso viaje, espera y verás-.
Marcy se acomodo en el sillón junto a la ventana, tomó el diario  de su abuela y comenzó a leer:
-¡Qué felicidad, me voy de viaje! nada puede ensombrecer mi alegría, voy hablar con mi madre en este momento, la encuentro en el comedor arreglando unas servilletas, a ella le gusta estar siempre ocupada a pesar de que hay gente que se ocupa de la limpieza y de las cosas de la casa. -Madre necesito tu consejo-  ella me miró y movió la cabeza -qué consejo Margarita- yo me lance para decir -querida madre mi hermano Héctor este recién casado, Anselmo tiene mucho trabajo en el fundo doscientas cabezas de ganado, es una tarea que ocupa el tiempo de mis hermanos, ellos no van a poder  acompañarnos al viaje y pensaba que puede ser Harold el que nos acompañe, así viajaremos más seguras ¿no te parece?- mi madre me miró fijamente y respondió -Margarita es razonable lo que dices pero no estoy segura que tu padre acepte eso, tú lo conoces- yo contesté en el acto -madre es algo bueno, Harold todavía no está en tiempo de la cosecha con los cafetales en su fundo, nos puede acompañar- mi madre respiró profundamente y dijo -deja que hable con tu padre esta noche y veremos que pasa, él debe estar llegando en una hora-.  
No quiero ni imaginar la reacción del abuelo, cuando le diga su esposa que sucede. Reflexiono  Marcy unos segundos, mientras volteaba la página.
Margarita continuó con su escritura -mi madre ha ido hablar con mi padre, ahora que ya terminó la cena y está en el salón tomando su café, de pronto siento que alza la voz y dice -¡No, no y no! él no puede viajar con ustedes, qué sucede con este hombre que en todo tiene que intervenir. Margarita ven aquí- escucho mi nombre mi padre me llama y no es de muy buen humor, me presento en el salón y digo -padre me llamaste- mi padre pone la taza de café sobre la mesita y dice -Harold no va viajar con ustedes, comprendan que eso no puede ser- casi llorando respondo -padre con Harold viajaremos más seguras ya que ninguno de mis hermanos nos puede acompañar, te suplico no me niegues este viaje, casi suplique-. Lorenzo, habló mi madre -Margarita no viaja sola, va a estar conmigo en todo momento y además viene también Dorila, entonces porque vas a negar el viaje- mi padre volvió a levantar la voz -¡Celia, no van hacer ese viaje, se cancela!¡es lo mejor!- yo me puse a llorar y decía -porque tienes que ser así padre, ¡Por qué!- grité al final- Mi madre me calmó diciendo -Margarita es mejor que te retires yo voy hablar con tu padre- yo contesté a mi madre -tengo casi las maletas listas, no quiero deshacerlas, madre por favor se supone que es mi regalo de cumpleaños- antes de salir del salón escucho a  mi padre decir -mañana que venga Harold quiero hablar con él y por esta noche la discusión terminó- fueron sus palabras finales.
Marcy cerró con fuerza el diario y comentó. -¿por qué con el bisabuelo todo tiene que ser tan dramático? no se da cuenta que hace sufrir a su hija por gusto. ¡Hay Lorenzo Villacorta! exclamó Marcy con énfasis.



CONTINUARÁ    
    
 
     
 
     
  


    

 

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