jueves, 26 de enero de 2017

EL ABRIGO ROJO

tres meses habían pasado desde que se iniciaron los trabajos de construcción del edificio. Los planos y el diseño ya habían sido aprobados por las autoridades de la ciudad que otorgaba el permiso para la construcción. La empresa que había contratado los servicios de los arquitectos también había aprobado el diseño de la gran torre. 
Ahora el equipo de arquitectos supervisaba desde el terreno como se iniciaban los trabajos de excavación en el lugar para los cimientos del edificio. Se tenia el mayor de los cuidados para que no haya problemas que lamentar en el futuro. 
Semanas de trabajo, intercambio de ideas y discusiones habían terminado. Se logró un trabajo de gran calidad y armonía en las formas y diseño. La torre se convertiría como lo querían sus dueños, en un hito dentro de la ciudad. 
Rodrigo del Muro y sus arquitectos podían sentirse satisfechos de su obra. Para crear la torre se inspiraron en el estilo Art-Deco de los años 20 y 30 pero habían dado un paso adelante y trajeron el estilo a la modernidad. De lineas sobrias y elegantes en la cúspide de la torre y el cuerpo todo de vidrio con ligeras ondulaciones hacían que sobresaliera  dentro del paisaje de la ciudad. 
La entrada al edificio seria de pisos de mármol jaspeado, molduras y contornos lineales en las paredes del interior. Cada piso tendría el más fino mármol, con amplios ventanales, dominarían la vista de la ciudad. Los ascensores diez en total, estarían decorados con espejos biselados, esto daría al espacio la sensación de ser más grandes. Baños elegantes en cada piso. Las luces ubicadas en lugares estratégicos, crearían un ambiente cálido. El edificio estaría equipado con lo ultimo de la tecnología, con cámaras de seguridad y funcionamiento automático de los ascensores, identificación de personas a través de un sistema moderno de pantallas cuidadosamente ocultas al publico. Se había pensado en cada uno de los detalles, nada quedaba al azar. El resultado seria una torre elegante y moderna cuando se termine de construir, los planos y el diseño así lo demostraban. Los obreros en el terreno habían iniciado los trabajos y era de suma importancia controlar que todo marche bien. La idea era que la torre permanezca en el tiempo. 
Por turnos se reemplazaban el equipo de arquitectos, se trabajaba con total atención en los detalles. Dentro de los días de descanso a Paul le otorgaron tres días de permiso para salir, podía quedarse en Santa Fe del Norte o ir de visita a su ciudad. Él eligió ir de visita a su ciudad quería ver a Cristiana.
Al día siguiente preparó un equipaje ligero, pero antes había mandado un mensaje a Cristiana para que lo espere en la estación del tren, no quería perder una sola hora de su permiso de tres días para verla. Muy temprano tomó el tren, solo algunas horas de camino los separaban. 
Cristiana había recibido el mensaje,calculando la hora llegó puntual a la estación, no quería en lo absoluto que ocurra la tardanza de la vez anterior. Se había arreglado con esmero para Paul, se puso su abrigo rojo, porque aun hacia frió en la ciudad y en el interior llevaba un vestido elegante, contaba los minutos para que llegue el tren. Eran tres meses que habían pasado pero parecía una eternidad.
El tren silbando entró lentamente a la estación anunciando su llegada, la gente se acercó a la loza de embarque para ver a los pasajeros que bajaban. Cristiana de pie en el lugar esperaba distinguir la figura de Paul entre la gente al bajar del tren, unos instantes más y él bajaba junto a otros pasajeros. Cristiana lo vio a lo lejos y levantó la mano para avisar de su presencia. Paul ya la había visto, se acercó a ella, abrazó a su novia, fueron unos instantes de emoción. 
Paul estaba feliz tenían tantas cosas que decir que los dos se atropellaban con las palabras, buscaron un lugar más tranquilo para hablar. 
Aun abrazados Paul le decía  -tienes que ir a visitar Santa Fe del Norte para que veas la obra del edificio, cuando este se termine de construir será increíble, no puedes imaginarlo hasta que lo veas, además me gustaría enseñarte la ciudad, es moderna y esta bien diseñada. No seria mala idea pensar que en un futuro no muy lejano tú y yo podamos vivir ahí, confía en mis palabras, no dudes. 
Tomados de la mano, Paul y Cristiana salieron de la estación, el mundo les pertenecía, la vida era para ellos, si así lo deseaban. Caminaban sin prisa,solo querían vivir su presente el aquí y el ahora, lo demás no tenia importancia. Los planes y lo que podían desear lo hablarían después, ahora era su momento, solo para ellos dos.  
Cristiana prometió a Paul que lo iría a visitar para que él le muestre la ciudad y la construcción de la gran torre que ahora era ya una realidad. 
Después de varios meses Paul y Cristiana cumplieron su deseo de estar juntos parados frente a la torre al final de su construcción. El edificio se veía impresionante era una gran obra. Todos podían estar satisfechos, desde las autoridades, la empresa pero sobre todo el equipo de arquitectos con su director a la cabeza, habían trabajado con dedicación el resultado una obra impresionante. 
Todo un evento en la ciudad, fue el día de la inauguración el alcalde, empresarios, arquitectos, los obreros y publico en general, miraban sorprendido la gran torre. 
La ceremonia de inauguración las palabras del alcalde y luego la recepción en el primer piso sellaron el trabajo incansable de varios meses pero el esfuerzo valió la pena, se entregaba a la ciudad una gran obra. Paul y Cristiana dejaron la reunión en el primer piso por unos instantes, querían ver la torre iluminada en la noche de la ciudad, con las luces encendidas se veía más impresionante. Paul con esta experiencia había adquirido más conocimientos para su carrera y había ganado nuevos amigos y colegas. Una placa en el ingreso del edificio tendría los nombres de los arquitectos que habían realizado la obra. 
Cristiana y Paul tomados de la mano admiraban la obra que quedaría en el tiempo y para ellos dos  solo existía el deseo de estar siempre  juntos.   
           FIN
   

jueves, 19 de enero de 2017

EL ABRIGO ROJO

Ese primer día, de haber llegado a la casa, en la noche, desde su habitación Paul se comunicaba con Cristiana y le comentaba todas las impresiones de su primer día: como las personas que había conocido, lo bonita que era la casa donde iba a vivir. Le decía además que al día siguiente comenzaba  el trabajo en serio, no se podía perder más tiempo. Luego terminaron hablando de ellos y de lo mucho que se extrañaban. Cristiana comentaba con Paul como había sido su día. Era bueno pensar que la tecnología estaba de su lado para comunicarse a través de la pantalla de sus maquinas, de está manera se sentían más cerca. Conversaron por más de una hora y al final se despidieron dándose las buenas noches.  
En la casa, al amanecer del nuevo día, se reunió en el comedor para el desayuno todo el equipo de arquitectos con el  director Rodrigo del Muro, este les comunicó que irían a conocer el terreno donde se construiría la gran torre, era necesario ver el lugar para saber las dimensiones de lo que iban a construir. 
El equipo se preparó para partir a bordo de una camioneta y en otra camioneta llevaban equipos modernos para tomar las medidas y dimensiones del terreno. Desde ese momento comenzaba el trabajo y era necesario poner cuidado, la construcción  de la torre, así lo exigía.
El terreno hacia donde se dirigían quedaba ubicado a una hora de distancia de la casa, la camioneta que los llevaba iba por una autopista moderna, rodeada de grandes edificios. Al llegar al lugar se preparaban para un día de trabajo. El clima en la ciudad en ese momento era fresco esto les permitía  realizar su trabajo sin problemas.     
Como en toda construcción, los cimientos son de vital importancia porque sobre ellos descansa la construcción y en este caso lo era aun más por el tamaño y las dimensiones de la obra. La torre debía quedar perfectamente anclada al terreno para soportar los rigores del clima y la fuerza del viento. Con aparatos modernos de rayos láser se tomaban las medidas del terreno y la nivelación del mismo para comenzar a trabajar los planos y diseño de la torre.
El terreno era de gran tamaño, en él se ubicaría el edificio que estaría rodeado a su vez por jardines para darle una vista exterior ecológica y amable con el medio ambiente.
Dirigidos por el arquitecto en jefe, todos se encargaban de tomar las medidas del lugar. Rodrigo del Muro daba las instrucciones y supervisaba los detalles. Se quedaron toda la mañana y parte de la tarde para hacer el trabajo, varias veces corroboraban las medidas para que nada falle, de lo contrario seria una catástrofe y ellos como profesionales no podían permitirlo.
De regreso a la casa almorzaron y luego de un breve descanso fueron al salón donde se encontraban las mesas de trabajo, cada uno ubicado en su puesto escuchaba atento las indicaciones del director que por su experiencia sabia que se debía hacer, pero él también exigía a la vez que cada uno de los arquitectos expongan sus ideas y diseño.
En las siguientes semanas el ambiente de la casa, era de trabajo. En el equipo de arquitectos no había diferencias entre hombres y mujeres, todos eran profesionales del mismo nivel y trabajaban igual, aportaban e intercambiaban ideas. Los planos y el diseño comenzaban a tomar forma. En algunas ocasiones se tenia que volver a comenzar porque las exigencias en la estructura de la torre a si lo requerían. Tenían que asegurarse que cada detalle encaje con precisión y armonía.
En la mesa de trabajo también se hablaba de los materiales a usarse, estos tenían que ser de calidad y comprobada resistencia. El tamaño de la obra monumental era importante.
Como siempre Paul y Cristiana se comunicaban todas las noches, cada uno comentaba como había sido su día. El extrañarse hacia más difícil la distancia. Se sentían bien cuando conversaban y se veían por la pantalla, no era la misma sensación de estar uno al lado del otro pero aceptaban la realidad. Siempre se conectaban a la misma hora.
Mientras Paul estaba lejos realizando su proyecto, Cristiana también se dedicaba a los suyos. Trabajaba en el día y estudiaba de noche en la universidad para obtener su titulo y especializarse en finanzas. Mery e Ignacio habían tomado sus caminos, los amigos ahora se reunían cada vez menos ya no tenían tiempo, sus ocupaciones los habían llevado por diferentes rumbos y aun se alejarían más porque Ignacio había aceptado un trabajo que lo llevaría a vivir por dos años a una ciudad del interior del país.
Era natural era parte de la vida que cada uno tome sus decisiones, Cristiana estaba sumergida en su trabajo y estudios, había conocido gente nueva y nuevas amistades, su mundo había crecido.
Unos días antes que Ignacio parta hacia su nuevo trabajo, Mery y Cristiana le hacían una despedida, pasaría un tiempo muy largo para volverse a ver, los tres lo sabían y aceptaban que así debía ser, al final de la despedida brindaron por su amistad y por volverse a encontrar alguna vez.
CONTINUARÁ.  
                

jueves, 12 de enero de 2017

EL ABRIGO ROJO

El tren de las cinco ya había partido. Cristiana se apartó suavemente de los brazos de Paul y preguntó -¿por qué no había tomado el tren? estaba preocupada, si era su culpa nunca podría  perdonárselo.
-Calma, no debes preocuparte, si voy a tomar el tren, hay otro que sale alas seis,  hacia el mismo destino. Cuando vi que tardabas en llegar, cambié mi boleto de las cinco para las seis de la tarde, quería esperar para darte más tiempo. Tenia el presentimiento que algo pasaba, que dudabas en venir- dijo Paul y se acercó a Cristiana -hay dos días en la vida que no tienen importancia, uno es el día de ayer porque ya pasó y nada que haya ocurrido puede cambiarse y el otro es el día de mañana que siempre estará allí y no sabemos que nos traerá. Lo importante es vivir nuestro presente, el aquí y el ahora todo lo demás no tiene valor.  
Cristiana respiró tranquila ¡sí! había dudado un momento pero ahora ya no. Tomados de la mano se dirigieron al pequeño café que quedaba dentro de la estación, se sentaron en una mesa apartada, querían estar solos los pocos momentos que les quedaban antes de la partida de Paul. Hablaron de sus planes, de lo que cada uno pensaba hacer mientras el otro esté lejos. Con sus palabras querían detener el tiempo pero esto era imposible.  
Cuando el reloj marcaba las seis de la tarde se escuchó en el altavoz de la estación el aviso de la salida del tren. 
Caminaron despacio y sin prisa hasta el embarque, ninguno de los dos quería separarse del otro. Se fundieron en un abrazo y muchos besos Paul le decía que apenas llegue a su destino le enviaría un mensaje para decirle que había llegado bien. No fue fácil separarse y al subir al tren por la ventana, Paul le hacia adiós. 
Cristiana de pie en el embarque con el brazo en alto hacia lo mismo y veía como se alejaba el tren, su corazón latía con violencia pero no se movió del lugar hasta ver que la maquina se perdió en el horizonte. Con los ojos llenos de lágrimas dio media vuelta para salir de la estación. Sentía un vació, una tristeza que no podía contener. 
En el tren, Paul tomó asiento, jamás imaginó que le costaba tanto separarse. Ya no podía ver a Cristiana de pie en el embarque, su figura había desaparecido. Respiró profundamente resignado, le esperaba varias horas de viaje. Para él todo lo que venia en el futuro sería nuevo y diferente.
Viajó toda la noche, fue difícil conciliar el sueño, eran demasiadas emociones vividas en las ultimas horas. 
Al día siguiente muy temprano amaneció en la nueva ciudad: Santa Fe del Norte, faltaba dos hora para llegar a la estación, se preparó para lo que seria su nueva vida.
Al llegar a la estación final, lo esperaba un carro con chófer  que lo llevaría a la casa donde iba a vivir con los demás arquitectos. Acomodaron sus maletas, subió al carro y una hora más tarde este se detenía frente a un gran portón que al abrirse mostró una casa amplia de dos pisos, con fachada de piedra y grandes ventanales, rodeada de bellos jardines, ese lugar seria en adelanta su nueva residencia.
Al entrar en la casa, fue conducido a su habitación en le segundo piso por el encargado del lugar. Este le indico que descanse, más tarde se le avisaría para ser presentado con el resto de los profesionales que ya se encontraban hospedados en el lugar.
La habitación que le habían asignado era  amplia, bien iluminada, con una gran cama, una decoración sobria y baño interior. Una vez que se quedó solo en la habitación, tal como lo había prometido le envió un mensaje a Cristiana que a esa hora todavía estaría durmiendo: el mensaje decía -Mi querida Cristiana llegué sin novedad a mi destino. La casa donde voy a vivir es muy agradable, más tarde nos comunicamos. Besos, Paul.
Después de acomodar su ropa en el armario, darse un baño y cambiarse, llamaron a su puerta para que baje al salón donde estaban reunidos los demás arquitectos.
En el salón fueron presentados uno a uno los miembros de este nuevo equipo por el arquitecto en jefe y director de este programa Rodrigo del Muro hombre experimentado y profesional reconocido por sus obras.
Almorzaron todos juntos en el gran comedor, el grupo estaba casi completo solo faltaba uno que estaba en camino y ya no tardaba en llegar.  Las mujeres arquitectos estaban presentes y cada una se había instalado en su habitación. El almuerzo transcurrió en un ambiente de camaradería, todos se conocían por primera vez.
Cuando acabaron de almorzar pasaron todos a la sala especial de reuniones donde el director les iba a dirigir unas palabras. Primero habló sobre las reglas de la casa para llevar una buena convivencia y luego trató el tema más  importante: el proyecto de construcción del  gran edificio.
-Estamos reunidos en esta casa para trabajar juntos. La empresa a la que represento quiere que el edificio que vamos a construir se convierta en un hito dentro de la ciudad que represente el progreso económico de la misma y la fortaleza económica de la empresa.
Tengo carta abierta para no escatimar en gastos y materiales en la construcción de esta torre, vamos cuidar hasta el más mínimo detalle en cuanto a diseño y seguridad, será un edificio moderno e inteligente.
De ustedes espero todo su esfuerzo. Somos un equipo que va intercambiar ideas y solo exijo de su parte cerebro, mente e inteligencia para desarrollar este proyecto de gran envergadura. Esta torre debe estar preparada para enfrentar los cambios de clima, la fuerza del viento, recuerden que tendrá ochenta pisos y en cuanto al diseño tanto exterior como interior, debe ser considerado casi una obra de arte.
El desafió estaba expuesto el trabajo iba ser arduo, exigente. El director junto a su equipo iban a cumplir todas las exigencias que demandaba la construcción de esta gran torre.
CONTINUARÁ.    
   
                         

martes, 3 de enero de 2017

EL ABRIGO ROJO

En la sala de espera los padres de Mery, Cristiana e Ignacio contaban los minutos para  ver a la paciente que todavía estaba en la sala de emergencia. Cuando por fin pudieron verla  Mery lloraba desolada,  ya le habían aplicado fuertes calmantes para aliviar su dolor.
Su madre la consolaba y daba gracias a Dios porque la caída no tuvo consecuencias más graves. 
Cristiana también consolaba a su amiga y le decía:
-Has tenido suerte, pudo ser peor el accidente, piensa, si la columna o el cuello se hubieran visto afectados. Nunca debes estar distraída cuando bajes una escalera. 
Mery lamentaba su situación y lloraba -que voy hacer ahora, no puedo faltar a clases estamos para terminar el ciclo. Sé que me he salvado de un accidente mayor pero ahora no puedo faltar.
En voz alta, se prometió llegar con el pie enyesado y muletas todas las mañanas a sus clases.
Cuando Paul se enteró de lo sucedido por Cristiana, fue de inmediato a la clínica para visitar a su amiga, la encontró bien acompañada por sus padres y amigos.
Al día siguiente, cuando  le dieron de alta en la clínica, Mery asistía a sus clases y se le veía caminar por el instituto con muletas y  mochila. Su madre la llevaba  y la recogía de sus clases y en las aulas sus amigos la ayudaban. Ahora tenía que adaptarse a su nueva situación. 
Una semana había transcurrido desde el accidente de Mery y los amigos se habían reunido en su casa, reían con algunos inconvenientes que ahora tenía que pasar por su pie enyesado, ella misma hacía bromas al respecto. 
En un momento de la reunión Paul se acercó a Cristiana para decirle que tenían que retirarse, él necesitaba hablar con ella en privado, en un lugar tranquilo. Era un tema que desde hace unos días quería conversar. Cristiana estaba intrigada por la seriedad de Paul. Se despidieron de Mery y sus amigos. 
Al salir de la casa los dos caminaron en silencio, cerca había un parque, se detuvieron en el lugar tomaron asiento en uno de los bancos. La noche era tranquila, no hacia mucho frío,  la luna en medio del cielo les alumbraba,  Paul no sabía como empezar, pero sabía que tenia que hablar:
-Cristiana- dijo muy serio -desde hace varias semanas quería hablar de este tema pero lo he venido posponiendo. Ahora ya no puedo esperar más. Se trata de un proyecto en el que voy a participar; hace unos meses envié una solicitud para formar parte del equipo encargado del proyecto y fui aceptado. Es sobre la construcción de un edificio con los últimos adelantos y las técnicas modernas, es lo que llamamos un edificio inteligente. Tendrá ochenta pisos y se pondrá especial cuidado en cada detalle de diseño tanto exterior como interior. 
Cristiana escuchaba a Paul con atención, todavía no sabia exactamente a qué se refería. Mientras tanto Paul continuaba con su relato -el proyecto se va a realizar en la ciudad de Santa Fe del Norte, esta dirigido por un arquitecto de prestigio internacional. Él, una vez al año convoca un concurso para que arquitectos recién graduados trabajen a su lado. En el grupo hemos sido seleccionados diez colegas, siete hombres y tres mujeres. Comenzáremos  desde el principio, desde los planos,  este es un proyecto ambicioso.
El trabajo de este arquitecto es muy reconocido a nivel internacional, ha realizado obras en varios países del mundo. Esta es una magnífica oportunidad para mi carrera porque voy aprender técnicas nuevas en cuanto a diseño, planos y construcción. 
Tú sabes que la universidad te da los conocimientos pero es en la obra donde se adquiere experiencia y se aprende a solucionar los problemas, a veces hay que tomar decisiones  en el momento para que la obra no se paralice, otras veces es necesario regresar a los planos para ver que se puede modificar y que no afecte el diseño-  comentaba Paul con pasión 
Santa fe del Norte era una ciudad próspera y moderna que quedaba al otro lado de la frontera, tenía grandes edificios y amplias autopistas. Sus recursos económicos eran abundantes, por eso una corporación importante había solicitado los servicios profesionales  de este arquitecto para que realice la construcción del edificio que iba ser su sede principal. 
Cristiana se alegraba por Paul, podía ver su entusiasmo y la felicidad que sentía por participar del proyecto pero a la vez sentía algo de inquietud ¿que pasaría con ellos?, no se atrevía a preguntar. Era el momento para que los dos aprovechen todas las oportunidades que les presentaba la vida.
-No puedo perder esta oportunidad, es una fortuna estar en el grupo elegido- se detuvo un momento tomó las manos de su novia y habló con sentimiento   -por nosotros no te preocupes vamos a seguir juntos, es solo un año que pasará muy rápido. Siempre estaremos comunicados.
La alegría de Paul era legítima. Abrazo a  Cristiana, ella no dudaba era su gran oportunidad, al final ellos eran una pareja y podían enfrentar esta nueva situación.
En medio de su alegría Paul preguntaba- ¿que te parece el proyecto? ¿ estás de acuerdo?
-No necesitas mi consentimiento, es tu decisión pero estoy de acuerdo, ¡este es tu momento!
Ella no quería ser un obstáculo en su decisión, para él era importante seguir adelante y era una prueba para los dos.
Cristiana se estremeció e interrumpió sus recuerdos de como lo había conocido.  Miró el reloj de la mesita del velador, faltaban quince minutos para las cinco de la tarde y a esa hora partía el tren de Paul. Como estaba casi lista se puso el abrigo rojo y salio de su casa con dirección a la estación del tren, en el camino rogaba que ojalá pueda alcanzar a despedirse de él. A esa hora el tráfico estaba congestionado, en el taxi donde viajaba contaba los minutos, se arrepentía de haber dudado y de no estar a tiempo en la estación.
Llegó a la salida del tren con quince minutos de retraso, cuando entró en la estación vio a Paul en el embarque, esperando, corrió hacia él ¿Qué había pasado?  ¿Por qué no haba tomado el tren? ¿Era su culpa que lo perdiera? ¿Acaso ya no iba a viajar? Se hacía todas estas preguntas, Paul al verla la abrazó en silencio y se quedó a su lado quieto.
CONTINUARÁ
    
  
       
                  

jueves, 15 de diciembre de 2016

EL ABRIGO ROJO

El mundo de Paul era el mundo del arte. A él le gustaba asistir a las galerías de arte donde pintores y escultores exponían sus obras. Iba con regularidad al teatro y al cine.  Siempre que conversaba con Cristiana le decía  -la arquitectura no es solo números, cálculos y lineas. La arquitectura también es armonía en las formas, creatividad y diseño. Muchas veces se inspira en el arte y otras veces en la naturaleza para crear sus obras-  él como arquitecto lo sabia bien. 
Para Cristiana en cambio su mundo era diferente, era el mundo de los números, las cuentas exactas de los debes y haberes de los libros contables, las sumas y los gastos. Todo aquello debía tener un orden y una razón. Los números en los libros al final tenían  terminar en azul. Para ambos sus mundos eran importantes pero no por ello debían ser distantes. Salían juntos y disfrutaban de la mutua compañía, de sus conversiones y también de sus diferencias. 
Los fines de semana asistían a las galerías, donde Paul comentaba sus obras con Cristiana, todo aquello era nuevo para ella y le agradaba. iban juntos al teatro, al cine y al terminar conversaban de sus impresiones sobre la obra o película que habían visto. 
La vida para ellos había dado un giro, se estaban conociendo y eran cómplices en sus sentimientos. Cristiana unas semanas después de salir con Paul lo había llevado a conocer a su familia que desde el primer día lo recibió con agrado. Al despedirse Paul de la familia, acordó con Cristiana para ir el sábado siguiente a la nueva galería que abría sus puerta. 
Los días pasaron rápidamente y llegó el sábado, Paul fue a recoger a Cristiana para llevarla a la nueva galería donde se exhibía las obras de un escultor que era famoso en ese momento. Se despidieron de los padres de Cristiana y antes de salir para protegerse del frío se puso su abrigo rojo que tanto gustaba a Paul y partieron hacia la galería de arte. Cuando llegaron ya había gente en el lugar, ellos entraron y comenzaron a recorrer la sala para apreciar las obras. 
Las esculturas eran verdaderas obras de arte, el artista había logrado plasmar en cada una de sus figuras humanas expresiones de dolor, alegría tristeza, angustia. Habían caras, torsos, brazos en posiciones que perecían quererse levantar de la piedra y salir del recinto, eran tan reales que daban esa impresión. En una de las escultura ubicada en la esquina del salón de la galería se podían observar solo manos que se levantaban al cielo pero expresaban gran fuerza.
En medio de la galería el escultor había colocado una escalera con diez peldaños y barandales a los costados, era una escalera que no iba a ningún sitio pero el artista quería que el publico asistente interprete el significado de esa escalera. Para él, la escalera representaba los peldaños de la vida pero la gente podía interpretar le que desee y dejarlo por escrito en el libro que había en la entrada. 
Al terminar de apreciar la exposición pasaron a otra sala donde había un pequeño café, ahí hablaban sobre la obra del artista y lo que más les había impresionado. Ambos comentaban que las esculturas parecían tan reales.  
El fin de semana lo pasaron juntos pero había llegado a su fin.  Era el día lunes y cada uno tenia que ocuparse de sus propias actividades, quedaron en llamarse para ver si podían encontrarse en la tarde. 
Lunes en la mañana en el Instituto, Cristiana conversaba con Mery,  le contaba sobre la exposición de arte a la que había asistido. Mientras conversaban, las dos caminaban hacia el salón donde se dictaban las clases y el profesor esperaba muy serio a sus alumnos. 
Pasaron varias semanas desde la fecha de entrega de sus trabajos en grupo. Ahora era lunes y el profesor les devolvía a los alumnos los trabajos con sus respectivas notas y comentarios. Tres grupos habían sacado la nota de excelencia y uno de esos grupos era el de Cristiana, Mery e Ignacio, ellos estaban felices. El profesor los había felicitado porque su trabajo había estado bien sustentado. Ese año los tres terminaban la carrera y se preparaban para salir al mundo, no querían que nada perturbe sus proyectos. 
En un momento de descanso los tres amigos conversaban sobre sus planes de fin de año, se tomarían un mes de descanso y luego prepararían sus respectivas tesis para recibirse. Faltaba  un tramo largo el que tenían que recorrer. Ignacio les decía a sus amigas -todavía somos estudiantes, donde nos llevara el futuro no lo sabemos.
Al termino de las clases cuando salían de los salones, en su apuro Mery dio un mal paso al borde de las escaleras y cayó aparatosamente dando varias vueltas. Tendida en el piso se quejaba por el dolor:
-Nadie la mueva- grito el supervisor -ya hemos llamado a la ambulancia.
Fue llevada de inmediato a la clínica más cercana, el resultado de su accidente no se podía saber por el momento, se tenían que esperar las radiografías y exámenes pero se temía que la columna este comprometida. 
Cristiana e Ignacio estaban en la clínica cuando llegaron sus padres y preguntaron por su hija, ellos se acercaron para contarles como había sido el accidente de Mery. 
Los padres y amigos en la sala de espera estaban pendientes de alguna noticia, pasaron varias horas cuando un doctor salio de la sala de emergencia para explicarles como estaba la paciente. La columna no había sufrido daño, ni tampoco otro lugar de su cuerpo, excepto el pie derecho que estaba roto y era necesario enyesarlo;  además recomendaba que la paciente  se quede esa noche en la clínica para su cuidado en caso suceda una complicación.
CONTINUARÁ.   
                

jueves, 8 de diciembre de 2016

EL ABRIGO ROJO

CUENTO
El invierno había tardado en llegar.  La ciudad lucia oscura y gris, el frío y la humedad hacían sus primeros estragos sobre la gente que se abrigaba con sacos, abrigos y bufandas para protegerse.
En su habitación Cristiana daba los últimos toques a su arreglo personal, era cerca de las cuatro de la tarde y a las cinco salia el tren donde iba a viajar Paul a la ciudad de Santa Fe del Norte por un año para seguir estudios de especialidad de su carrera.  Ella tenía que ir a despedirse  a la estación.  Ese iba a ser un momento difícil, las despedidas no eran de su agrado y menos aún en esta ocasión.
En su habitación, daba vueltas preguntándose si ella no haría lo mismo, es decir partir a otro país u otra ciudad  para hacer el curso de especialidad en su carrera. Era esta una oportunidad única, era el momento preciso de hacerlo, no tenían responsabilidades de otra índole que los detengan, solo era el momento de pensar en sus proyectos. 
Sobre la cama estaba extendido su abrigo rojo, era la prenda preferida de Paul, siempre que ella lo usaba, a él le agradaba ver como le quedaba y le decía  que el rojo era su color. 
El abrigo de Cristiana era de color rojo pero un rojo especial, no era estridente, el corte  era moderno, tenía  grandes botones al frente y en las mangas, la solapa esmoquin era amplia lo que le daba al abrigo un toque elegante, las  pinzas  del entalle hacían lucir la figura y los bolsillos en los costados completaban el modelo. En pocas palabras era el abrigo perfecto, abrigador y elegante. 
Cristiana dudaba, caminaba nerviosa por la habitación, pensaba que tal vez era mejor no ir a la estación a despedir a Paul, a ella el amor a distancia no le agradaba, estas historia  nunca tenían un final feliz; lo mejor era terminar y después de un tiempo si ambos querían regresar y eran libres, podían hacerlo.
Pensó enviar un mensaje de despedida a Paul  y punto pero, debía en realidad tener esa actitud, acaso era lo correcto.  Distraída miró el reloj, la hora avanzaba y ella no terminaba de decidir si iba o no a la estación. Se sentó en la cama cerca a la venta y recordaba como había conocido a Paul un año y medio atrás. 
Eran las seis de la tarde de un día miércoles, la cafetería a esa hora estaba llena de gente. Cristiana esperaba a sus amigos Mery e Ignacio, juntos iban a realizar un trabajo que les había dejado el profesor. Ella estudiaba la carrera  de contabilidad en el Instituto Superior Contable.
De pronto se acercó  Paul y pidió permiso para sentarse en su mesa  -Disculpa puedo sentarme en este lugar, las demás mesas están ocupadas-   Cristiana lo miró sorprendida y accedió a su petición. Paul se sentó al frente, extendió la mano para presentarse  -Mi nombre es Paul, disculpa pero tengo que usar mi laptop, debo enviar unos correos urgentes-  abrió su computadora y comenzó a escribir los correos que necesitaba enviar mientras tomaba un café.  Cristiana lo observó indiferente, tomó su celular que estaba sobre la mesa y envió mensajes a sus amigos para que se den prisa y puedan reunirse a organizar el trabajo de estudios. 
Paul casi había terminado de enviar los correos cuando los amigos de Cristiana llegaron, fue un momento incomodo pero no hubo problema, Paul se puso de pie, se despidió y salio de la cafetería.
Mery que era la mejor amiga de Cristiana preguntó -¿Quién es?  ¡cuéntamelo todo! ¿Que estaban conversando?
-No sé quien es, solo me pidió permiso para sentarse porque todas las mesas están ocupadas.
Mery se quedo con la curiosidad de enterarse de algo más porque  Ignacio intervino para decir:
-No perdamos más tiempo y vayamos a lo nuestro que es, organizar el trabajo que tenemos que realizar.
El trabajo que tenían  que hacer consistía en realizar una replica de una empresa y desarrollar todo el trabajo contable para el funcionamiento de la misma, por suerte Ignacio  tenía un tío que trabajaba en una gran fabrica y él les iba a mostrar como se manejaban los libros de contabilidad, el balance, el pago de sueldos para los empleados,  el pago de impuestos y demás movimientos que toda empresa realiza para su funcionamiento contable. Ademas tenían que inventar un caso donde la empresa era liquidada y se declaraba en quiebra, cuales eran los procedimientos contables que se debían realizar de acuerdo a las leyes.
Entre los tres amigos conversaban y se pusieron de acuerdo para visitar la fabrica al día siguiente, el trabajo a realizar era largo y tedioso.
Al día siguiente en la fabrica el tío de Ignacio les mostraba como se manejaba la fabrica en el área de contabilidad, estuvieron toda la mañana para anotar  los procedimientos y poder comenzar con el trabajo, de todas maneras tendrían que regresar porque les faltaban aún, mucha información que completar.
Cuatro días más tarde en la misma cafetería estaban Cristiana, Mery e Ignacio conversaban sobre su trabajo y lo avanzado que estaba ya no era demasiado lo que  faltaba para terminarlo.
En ese momento Paul que ya los había visto se acercó a su mesa para saludarlos. Se sentó junto a ellos y la conversación se dio en forma natural. Paul les comentó que era arquitecto graduado hace un año y trabajaba en una constructora que realizaba trabajos para la ciudad.
Como era un día viernes en la tarde ya no había la preocupación  por las clases o el trabajo por eso estaban tranquilos y relajados conversando entre amigos sobre las actividades que cada uno realizaba en sus días.
Para Cristiana y sus amigos era el ultimo año de estudios después de eso, tendrían que dedicarse  a buscar trabajo y es ahí  donde la vida comenzaba a complicarse.
Ya era de noche cuando se despedían de Paul, este  se ofreció a darles un aventon  por el camino.
Al final del recorrido quedaron solo Cristiana y Paul que para sorpresa de los dos, no vivían muy  lejos el uno del otro.
A partir de ese día, la amistad entre ellos se fue afianzando y no fue nada raro que ambos se convirtieran en pareja. A veces salían a compartir con Mery e Ignacio, los cuatro junto y otras veces eran solo ellos dos.
Paul comentaba con Cristiana la obra que estaba realizando la constructora, la arquitectura era su pasión y poco a poco fue llevándola hacia su mundo.
CONTINUARÁ.      
      
                   

viernes, 2 de diciembre de 2016

UN VIAJE, UN RECUERDO

En uno de mis viajes a Miami, recuerdo que estaba esperando en la sala del hotel a mi  mamá y a mis hijos. Ellos se habían ido a una de las tiendas que quedaba dentro de las instalaciones del hotel para comprar unos vídeos.  
Mientras los esperaba tomé de la mesa de centro el diario Miami Herald en español,  leía las noticia del día y me detuve en la sección donde se publican las cartas que envía el publico lector.  Una carta que llamó mi atención, fue la de una señora que se quejaba porque había sido maltratada en un restaurante de comida rápida. Ella se identificaba como una turista que había llegado a Miami a pasar unos días de vacaciones. En su carta decía que lamentaba el comportamiento de las personas que atendían el lugar y quería dejar constancia escrita de ese maltrato. El diario le contestaba que era una pena que haya pasado por dicho percance y le daba una dirección de la alcaldía donde podía dejar su queja por escrito y le aseguraban que su carta sería publicada. 
Otra carta que llamó mi atención, fue la de una señora cubana que vivía en Miami, hace más de veinte años, ella pedía ayuda al diario para que la orientara como debía hacer para traer a su hijo que vivía en Cuba.
Cuando salio de la isla su hijo tenia veintitrés años y no quiso viajar con ella, le decía como pretexto que las cosas iban a mejor en Cuba y que todo iba a estar bien. Ahora era él mismo, el que le pedía a su madre que lo ayude a salir de la isla pues nada había cambiado.
De nuevo, el diario contestaba y le decía a la señora a que oficina del gobierno debía dirigirse para que le indiquen lo que tenía que hacer y como nota final agregaba que todo iba a salir bien y  que una madre siempre está al pendiente de sus hijos aunque estos tengan la edad que tengan.
A los pocos minutos vino un empleado de recepción y encendió el televisor de la sala, puso el noticiero que en ese momento pasaba una noticia que desde temprano  había causado conmoción en la ciudad. Deje el diario sobre la mesa y me puse a escuchar de que se trataba.
Había un joven arrodillado en la arena de la playa y repetía una y otra vez  ¡Dios estaba conmigo! ¡Dios estaba conmigo! los periodistas le hacían preguntas y él repetía lo mismo con desesperación y con una  voz  que apenas podía respirar. 
Para esa época ya no era común ver llegar cubanos a las playas de Miami, la razón era  la guardia costera americana que cuidaba con mucho celo las costas de la Florida para evitar que logren llegar a tierra firme. Al parecer era una noticia que remecía la ciudad y sobre todo a la comunidad cubana. Por la noticia de ese incidente me entere de la existencia de la "Ley de los pies mojados" que más o menos dice que: Todo ciudadano cubano que llegue por el mar y pise suelo americano tiene automáticamente  la residencia sin mayores trabas o papeleos"  El muchacho que había logrado llegar a la playa, cuando recupero el aliento y estaba más tranquilo contó a los periodista que lo entrevistaban, como había ocurrido su odisea.
Según lo que decía, él y cinco personas más habían planeado el viaje en Cuba desde hacia dos semanas. Cuando llegó el día señalado para hacer el viaje, juntaron lo necesario y solo con la ropa que llevaban puesta se aventuraron en una embarcación precaria y se arrojaron al mar que separa Cuba de las costas de la Florida. Lo hicieron de noche, era mejor para tratar de esquivar la vigilancia de los guarda costas americanos. Después de algunas horas de enfrentarse a las olas encrespadas  de ese mar que tiene fama de devorarse a las embarcaciones pequeñas y capear la presencia de tiburones llegaron muy cerca de la costa pero no sabían exactamente en que parte. Estaban en silencio y la oscuridad de la noche los protegía, cuando ya empezaba amanecer se encontraron con la peor de las pesadillas, un barco de la guardia costera estaba el frente y los había visto, ellos en su embarcación siguieron remando con lo que tenían sin hacer caso a la guardia que les pedía por un parlante que se detengan. Acto seguido soltaron una lancha con un motor potente y de buen tamaño para alcanzarlos y detenerlos, casi habían perdido la esperanza cuando la lancha los alcanzó para capturarlos, en ese momento de confusión, altercados y gritos el muchacho por un costado de la endeble embarcación sigilosamente se arrojó al mar y comenzó a nadar como en su vida lo había hecho, la costa ya se podía ver, la playa no estaban  lejos. A su espalda sintió dos disparos pero al parecer eran de advertencia para que se detenga. Él no hizo caso y siguió nadando, cuando creía que  las fuerzas lo abandonaban logró llegar exhausto y casi muerto a la playa, se puso de pie en un ultimo esfuerzo para pisar tierra firme, desde ese momento era intocable. La guardia abandonó su persecución y capturó al resto de ocupantes de la embarcación para devolverlos a Cuba. El joven lamentó que sus compañeros de embarcación no tuvieran la misma suerte, por eso repetía ¡Dios estaba conmigo!
La noticia de este joven y la odisea vivida estuvo todo el día en los noticieros, era una hazaña que había logrado concretar.
Con mi mamá y mis hijos, seguimos nuestro paseo por Miami, pero este incidente había quedado gravado en mí. Al día siguiente de todo lo sucedido quisimos conocer un restaurante cubano que quedaba muy cerca del hotel. Mientras esperábamos nuestra mesa, llegó un señor ya entrado en años que también esperaba una mesa, al oírnos hablar nos preguntó de donde eramos, nosotros contestamos que eramos de Perú y entonces se dibujo una sonrisa en su rostro y comenzó a contarnos una anécdota de su vida.
Él era cubano y había llegado a Miami cuando tenía veinte años; la ciudad en ese tiempo, no era la que es ahora nos decía, por ese motivo siguió su viaje a New York para encontrar a un amigo y ponerse a trabajar. Llegó a la ciudad de los rascacielos y el amigo lo hospedo en el sillón del cuarto que alquilaba, eso era lo único que le podía ofrecer, el trabajo lo tendría que buscar él. Camino tres días por las calles y nada, no conseguía un trabajo, hasta que vio un letrero en un restaurante de categoría que pedía un ayudante de cocina, él se presentó para el trabajo y lo entrevistó el chef que era peruano, le preguntó si sabía cocinar y él aseguro que si, que sabía hacer todo tipo de platos, entonces el peruano le dijo que se ponga un mandil y comience a cocinar.
Al cabo de una hora el chef se dio cuenta que no sabía absolutamente nada de cocina, ni siquiera cortar una cebolla, pudo haberlo despedido y sin embargo no lo hizo al contrario lo ayudó y le enseñó a cocinar. En esos años que trabajo con él se hicieron muy amigos y aprendió hacer muchos platillos. Pero después de cinco años y los terribles inviernos de New York hicieron que regrese a Miami y me quede a vivir. Yo he nacido en una tierra tropical de sol pleno, el frío no va conmigo.
Nos dijo que nunca ha olvidado el gesto del chef peruano que lo ayudó en el momento que más lo necesitaba.
Es por eso que se alegró al saber que eramos peruanos porque recordó esa etapa de su vida. Nos despedimos del señor cuando nos hicieron pasar a nuestras respectivas mesas.
Al parecer, la noticia de la llegada de este joven, hizo recordar a muchos cubanos afincados en Miami sus propias historias.
Ahora se abren nuevos tiempos para Cuba esperemos que sean para bien y la libertad soberana de cada uno de sus habitantes.
Cuando terminó nuestro viaje y regresamos a Lima, me quedé con el recuerdo de las palabras del cubano del restaurante y pensé que gracias a Dios gozamos de la libertad de ir y venir de entrar y salir de nuestro país, de poder decidir nuestro camino y el destino de nuestra nación.
Gracias a Dios existe la libertad de expresión y no tenemos que arrojarnos al mar para buscar nuestro futuro.
"La libertad, es un bien con el que nacemos y debemos conservarla, el resto de nuestra vida"  Socrates
  
                      

jueves, 17 de noviembre de 2016

SU HÁBITAT...LA AMAZONIA

Dos metros de largo y 150 kilos de pura belleza y poder. El jaguar u otorongo (Panthera onca) es el soberano indiscutible de los bosques amazónicos. Su tamaño lo hace  cazador por excelencia, es capaz de controlar las poblaciones de grandes herbívoros.
Extinguido en gran parte de América y perseguido por su valiosa piel, el jaguar aun es abundante en la selva de Perú. Este grandioso felino  ha estado desde siempre ligado a mitos y leyendas.
La astucia y la fiereza de este extraordinario animal, ha adquirido proporciones míticas en el folclor de los nativos y colonos convirtiéndolo en uno de los animales más temidos y respetados de los bosques americanos.
El jaguar es considerado el tigre de América, es además un gran caminante, astuto, ágil e inteligente a la hora de cazar a sus presas que pueden ser desde venados hasta tapires o sajinos. De hábitos mayormente nocturnos, su potente visión le permite ubicar a sus presas a gran distancia.
Es un gran nadador que puede incluso cruzar  ríos anchos, las hembras suelen ser excelentes madres y dan a luz a dos crías después de cien días de gestación y les prestan sus cuidados hasta que son adultos.  Posee un pelaje amarillo anaranjado, las manchas distintivas del jaguar son arrosetadas e irregulares. También hay jaguares negros a los que llamamos panteras. 
El jaguar, ha sido cazado implacablemente por su fina piel que alcanza elevados precios en el mercado internacional pero en la actualidad se hacen esfuerzos para salvarlo de la extinción y su caza esta prohibida.
Proteger al jaguar es más que preservar una especie de gran belleza, protegerlo es tomar conciencia de lo importante que es dentro de la cadena del ecosistema y respetar a  todo ser vivo del mundo que nos rodea. 
        
El manatí con 400 kilos de peso y hasta 2,80 metros de largo es considerado el gigante de los ríos de los bosques tropicales.  (Trichechus inunguis)
Este amable e inofensivo gigante se encuentra hoy en la lista de peligro de extinción debido a la caza que ha sido objeto. 
Pertenece a la familia de los sirénidos y vive en los lagos y ríos amazónicos. Habita aguas tranquilas, alimentándose de abundante vegetación acuática. La lentitud de sus movimientos, su extrema mansedumbre y la necesidad que tiene de salir a respirar cada 30 minutos porque es un mamífero, lo convierte en presa fácil para los cazadores.
Su carne tiene la textura y sabor muy parecidos a la carne de res y tiene abundante grasa, producto sumamente apreciado en las zonas rurales amazónicas.
Su reproducción es de cada tres años, el tiempo de gestación dura doce meses y solo tiene una cría. Es por este motivo que su  población es dificil  de recuperarse en número de individuos. Forma grupos pequeños de cuatro a cinco ejemplares. 
La ausencia del manatí en los ríos de la amazonia ha ocasionado una explosión de plantas acuáticas que dificultan la navegación y alteran los ciclos de vida en el fondo acuático.
Debajo de la alfombra vegetal del Amazonas se desarrolla una desesperada lucha por la vida. Si no se actúa pronto este manso gigante será solo un recuerdo en los ríos de la selva tropical y el ecosistema donde vive puede verse  alterado o destruido.             

viernes, 11 de noviembre de 2016

AMAZONAS, EL GRAN RÍO

Aunque pocos lo saben, alguna vez el río Amazonas  corrió hasta el océano pacifico. Hoy aislado por la cordillera de los Andes este río desemboca en el océano Atlántico, así invade extensas llanuras y forma la selva Amazónica, verdadero motor de vida.
El río Amazonas se encuentra situado en la América del Sur. Fue explorado por Orellana en 1541. Su nombre procede de las mujeres guerreras parecidas a las amazonas de la mitología griega que los exploradores vieron en sus margenes.
Sus ríos afluentes más importantes en Perú son, el río Ucayali y el Marañón   
Hace unos millones de años, la cordillera de los Andes no había emergido y los ríos de la amazonia corrían en dirección al océano pacifico. Cuando las grandes montañas de la cordillera hicieron su aparición debido a los movimientos telúricos que dieron forma al continente cortaron el recorrido de los ríos y estos solo por la inclinación del terreno desviaron su recorrido hacia el Atlántico.  
Este gran río, desde que desciende de las alturas de la cordillera, lo hace con tal fuerza que solo sus aguas viajan a una velocidad increíble, formando la más grande olla hidrográfica del mundo. 
No existe ningún otro lugar en el planeta con las dimensiones continentales de la selva amazónica. En cada kilómetro de su recorrido el río avanza por la enorme fuerza hidráulica de millones de metros cúbicos de agua que viene detrás empujando su caudal.
Después de descender por la cordillera, el Amazonas recibe el pago de 1100 ríos que son sus afluentes  para convertirse en una gigantesca masa de agua que supera todas las proporciones de nuestra imaginación. 
Como resultado de este recorrido y por su cercanía a la línea ecuatorial, el Amazonas recibe agua de los dos hemisferios, cada uno con su estación de lluvias diferente. De esta manera se forma el río que es la admiración de todo el mundo científico.
Cuando las aguas de este río se desbordan e inundan el bosque tropical, son  una bendición para la vida en la selva. Con ellas los suelos se renuevan y fertilizan, las semillas se dispersan, la fauna silvestre migra hacia las zonas más altas y los peces encuentran las condiciones ideales para procrear. Todo un sistema ecológico se pone en marcha gracias al poder de las aguas de este fascinante  gran río que por sus características es único en el mundo.
En la la superficie de sus aguas parece que no ocurriera nada, pero en la profundidad de estas, la vida parece estallar, pues sus habitantes están en constante movimiento de un lugar a otro. Miles de peces de distintas especies recorrer este río para desovar en el mismo lugar donde nacieron y se alimentan de todo lo que encuentran a su paso para engordar todo lo que pueden con el alimento que cae de los arboles a manos llenas.
Pero no solo peces alimenta este río, en sus llanuras inundables de la zona, vive una inmensa población de aves que se alimentan de los peces del río; de esta forma comienza el ciclo de la vida, diversa y valiosa para la existencia del bosque.
Los bosque inundados por este río dan refugio y alimento a millares de aves, pequeños mamíferos y al jaguar por mencionar algunos.
La longitud total del Amazonas  es de 6762 kilómetros,  el ancho puede tener de 2 a 7 kilómetros,  su profundidad es de 30 metros a más y la anchura de su desembocadura tiene más de 40 kilómetros. Es navegable en gran parte y es el más caudaloso del mundo.
Este gran río es el verdadero motor que da vida a la Amazonia, sin él, los bosques se secarían y toda vida desaparecería.