sábado, 28 de abril de 2018
sábado, 21 de abril de 2018
domingo, 15 de abril de 2018
EL VIAJE DE REGRESO
El gran día para la boda de Bao había llegado, nada era más perfecto que ese momento, del brazo de su padre ella entraba a la Iglesia con un hermoso vestido confeccionado para la bella novia.
Guo su padre no podía sentirse más orgulloso de su hija tan querida, el novio feliz la esperaba en el altar, era el momento más especial de su vida.
La iglesia estaba llena de invitados que miraban a la novia entrar del brazo de su padre. En la primera fila de asientos, los hermanos de Bao y sus esposas vieron pasar a la novia y se sentían felices de estar a su lado celebrando este día.
El padre entregó a su hija al novio que feliz la tomó de la mano para juntos acercarse al altar y dar inicio a la ceremonia. El sacerdote que los casaba por momentos serio y por momentos sonriente les hablaba de la importancia de la unión en matrimonio. La ceremonia fue muy sentida y las palabras del sacerdote para los novios muy especiales.
Al término de la ceremonia religiosa, los novios, los padres y la familia junto a todos los invitados partieron para el lugar donde se iba a celebrar la fiesta. El salón estaba bellamente decorado con flores y cada mesa decorada con un gusto exquisito, la comida y los vinos eran abundantes, la música excelente, en pocas palabras, todo era perfecto para una gran celebración.
Antes del baile las palabras del padre de la novia y del novio, deseándoles muchos parabienes, luego el gran brindis y la celebración.
Todo era felicidad, los invitados felicitaban a los novios y los que conocían a Tian y Zhao se acercaban a saludarlos, las amistades y los recuerdos estaban presentes. El baile, la comida y el brindis duraron hasta el amanecer.
Bao y Ru Hen se retiraron de la fiesta pero antes agradecieron a los presentes por asistir a su boda, luego los invitados uno a uno se iban marchando y al despedirse felicitaban al padre por la gran recepción.
Por mucho tiempo se hablaría de la boda porque fue una gran celebración.
En la casa familiar cuando todos por fin estaban presentes, se preparaban para la gran despedida, ese mismo día en la noche Tian y Zhao partían de regreso a sus hogares.
Bao no quería comenzar aún su luna de miel, ella deseaba estar presente para despedir a sus hermanos en el aeropuerto. Sólo se retiro un momento para cambiarse el vestido de novia y reunirse con su padre y hermanos en el comedor.
Los hermanos abrazaban a Bao y le deseaban lo mejor en su nueva vida de casada, a Ru Hen también lo felicitaban. Eran momentos muy emotivos que se vivían en la casa familiar.
Guo observaba a su hijos y no podía evitar algunas lágrimas, recordaba a Liang y sabía que ella estaría feliz viéndolos a todos ellos juntos, atrás quedaba la tragedia y las pérdidas familiares, todos ya habían sufrido demasiado.
A la hora del almuerzo en el comedor, los brindis iban y venían, nadie quiso ir a dormir, estas eran las últimas horas para estar juntos en familia.
Bao pidió por un momento la palabra, quería hacer un brindis por sus hermanos y la felicidad de haberlos encontrado y estar junto a ellos.
-Por mis queridos hermanos quiero brindar, por la felicidad de estar juntos en este día y por la gran ausente nuestra madre Liang.
Todos levantaron sus copas para hacer el brindis, después de ello Tian pidió la palabra estaba realmente emocionado, la boda de su hermana había alegrado su corazón
-Querida Bao este brindis es por ti, por Ru Hen y por nuestra madre.
De nuevo todos levantaron sus copas.
Zhao no quería quedarse sin decir unas palabras para desear la felicidad de su hermana.
-Que la felicidad siempre te alcance y que llene tu corazón al lado de Ru Hen, querida hermana.
Bao agradecía las palabras sinceras de sus hermanos y en ese momento Guo también pidió la palabra para decirle a los novios lo feliz que se sentía por su boda y agradecer al cielo que le haya permitido ver a sus tres hijos reír juntos y abrazarse llenos de felicidad.
-La vida me ha permitido verlos de nuevo a pesar de todo el sufrimiento que hemos vivido, sé que no puedo pedir su perdón y lo comprendo, pero quisiera pedirles.... si puedo visitarlos en un viaje de unas semanas a Canadá y luego a China, deseo pasar un tiempo al lado de ustedes.
De pronto se hizo silencio en el comedor Tian y Zhao miraban a su padre que les pedía una visita en sus hogares.
Tian contestó primero -padre, por mí no hay problema, si quieres venir a China seras bien recibido, Zhao también estuvo de acuerdo pero era el más reticente con su padre, él seguía muy dolido por todo lo vivido.
Después del almuerzo la familia se reunió en la sala mientras la señora Delia les servía el café, las esposas y Bao conversaban de la boda y sus detalles, Tian y Zhao comentaban con su padre de los amigos que había vuelto a ver y a los que casi no habían reconocido.
De nuevo reían y recordaban los juegos y anécdotas vividos y en la conversación, Guo preguntó a Tian si había forma de ubicar a la hija del tío abuelo y ayudarla en algo que pueda necesitar.
-Padre, ella vive en un valle en medio de las montañas no sé si querrá verte, la gente allá es muy orgullosa y puede que rechace tu ayuda, recuerda que su padre murió en prisión.
Guo quedó pensativo, Tian tenia razón no sabía como podía reaccionar su prima, tal vez cuando esté en China se le ocurra algo.
Más tarde cerca ya de la hora de partir los hermanos fueron a sus respectivas habitaciones para alistar su equipaje, la hora del viaje de regreso, había llegado.
En el camino al aeropuerto, dentro de la camioneta había silencio, la familia quería recordar por siempre estos momentos. Deseaban dejar atrás los años perdidos y la tragedia familiar.
Ya en la recepción de pasajeros los hermanos se registraban con sus esposas y luego se acercaron para despedirse de su padre, de su hermana y de Ru Hen.
Guo se despedía de su hijo mayor por fin pudo abrazarlo y darle un beso en cada mejilla -te veré de nuevo en unas semanas- Tian aceptó la visita de su padre. Después Guo abrazó a Zhao y también besó sus mejillas, éste comentó -padre espero tu visita en Canadá - Guo se alegró al escuchar sus palabras
Bao también se despedía de sus hermanos y agradecía los buenos deseos para ella y su esposo, abrazó a sus cuñadas y a sus adorables sobrinos. Guo cargó a sus nietos y se tomó muchas fotos con ellos, estaba feliz de tener a sus herederos en brazos.
Era el momento de partir Guo, Bao y Ru Hen, miraban como se alejaban Tian y Zhao con sus esposas e hijos camino al salón de espera.
Ya no había más que hacer, era el momento de regresar al hogar. Ahora si estaban agotados y el cansancio se comenzaba a sentir, la adrenalina de la boda y la despedida los había agotado, era mejor ir a descansar.
Al día siguiente, era Bao la que ahora preparaba su partida para el viaje de su luna de miel.
La familia había acordado además del viaje de Guo para ver a sus hijos en unas semanas, reunirse todos los veranos para estar juntos y pasar unos días. La reunión sería en casa de Zhao que era el lugar más cercano para Tian, nadie quería perder la oportunidad de estar juntos de nuevo.
Cuando Bao regrese de su viaje Guo podía viajar tranquilo a visitar a Tian y Zhao porque su hija se quedaba al frente dirigiendo la empresa.
Los nuevos esposos se despedían del padre para iniciar su viaje, ellos comenzaban una nueva vida. Bao de la mano de Ru Hen quería recorrer el camino y vivir juntos esta aventura que era su amor.
La nueva vida que los esperaba estaba llena de ilusión, Bao no quería recordar los momentos tristes, ahora solo quería vivir su felicidad junto a Ru Hen que le ofrecía la mano para iniciar un nuevo camino y un nuevo destino.
Por mucho tiempo se hablaría de la boda porque fue una gran celebración.
En la casa familiar cuando todos por fin estaban presentes, se preparaban para la gran despedida, ese mismo día en la noche Tian y Zhao partían de regreso a sus hogares.
Bao no quería comenzar aún su luna de miel, ella deseaba estar presente para despedir a sus hermanos en el aeropuerto. Sólo se retiro un momento para cambiarse el vestido de novia y reunirse con su padre y hermanos en el comedor.
Los hermanos abrazaban a Bao y le deseaban lo mejor en su nueva vida de casada, a Ru Hen también lo felicitaban. Eran momentos muy emotivos que se vivían en la casa familiar.
Guo observaba a su hijos y no podía evitar algunas lágrimas, recordaba a Liang y sabía que ella estaría feliz viéndolos a todos ellos juntos, atrás quedaba la tragedia y las pérdidas familiares, todos ya habían sufrido demasiado.
A la hora del almuerzo en el comedor, los brindis iban y venían, nadie quiso ir a dormir, estas eran las últimas horas para estar juntos en familia.
Bao pidió por un momento la palabra, quería hacer un brindis por sus hermanos y la felicidad de haberlos encontrado y estar junto a ellos. -Por mis queridos hermanos quiero brindar, por la felicidad de estar juntos en este día y por la gran ausente nuestra madre Liang.
Todos levantaron sus copas para hacer el brindis, después de ello Tian pidió la palabra estaba realmente emocionado, la boda de su hermana había alegrado su corazón
-Querida Bao este brindis es por ti, por Ru Hen y por nuestra madre.
De nuevo todos levantaron sus copas.
Zhao no quería quedarse sin decir unas palabras para desear la felicidad de su hermana.
-Que la felicidad siempre te alcance y que llene tu corazón al lado de Ru Hen, querida hermana.
Bao agradecía las palabras sinceras de sus hermanos y en ese momento Guo también pidió la palabra para decirle a los novios lo feliz que se sentía por su boda y agradecer al cielo que le haya permitido ver a sus tres hijos reír juntos y abrazarse llenos de felicidad.
-La vida me ha permitido verlos de nuevo a pesar de todo el sufrimiento que hemos vivido, sé que no puedo pedir su perdón y lo comprendo, pero quisiera pedirles.... si puedo visitarlos en un viaje de unas semanas a Canadá y luego a China, deseo pasar un tiempo al lado de ustedes.
De pronto se hizo silencio en el comedor Tian y Zhao miraban a su padre que les pedía una visita en sus hogares.
Tian contestó primero -padre, por mí no hay problema, si quieres venir a China seras bien recibido, Zhao también estuvo de acuerdo pero era el más reticente con su padre, él seguía muy dolido por todo lo vivido.
Después del almuerzo la familia se reunió en la sala mientras la señora Delia les servía el café, las esposas y Bao conversaban de la boda y sus detalles, Tian y Zhao comentaban con su padre de los amigos que había vuelto a ver y a los que casi no habían reconocido.
De nuevo reían y recordaban los juegos y anécdotas vividos y en la conversación, Guo preguntó a Tian si había forma de ubicar a la hija del tío abuelo y ayudarla en algo que pueda necesitar.
-Padre, ella vive en un valle en medio de las montañas no sé si querrá verte, la gente allá es muy orgullosa y puede que rechace tu ayuda, recuerda que su padre murió en prisión.
Guo quedó pensativo, Tian tenia razón no sabía como podía reaccionar su prima, tal vez cuando esté en China se le ocurra algo.
Más tarde cerca ya de la hora de partir los hermanos fueron a sus respectivas habitaciones para alistar su equipaje, la hora del viaje de regreso, había llegado.
En el camino al aeropuerto, dentro de la camioneta había silencio, la familia quería recordar por siempre estos momentos. Deseaban dejar atrás los años perdidos y la tragedia familiar.
Ya en la recepción de pasajeros los hermanos se registraban con sus esposas y luego se acercaron para despedirse de su padre, de su hermana y de Ru Hen.
Guo se despedía de su hijo mayor por fin pudo abrazarlo y darle un beso en cada mejilla -te veré de nuevo en unas semanas- Tian aceptó la visita de su padre. Después Guo abrazó a Zhao y también besó sus mejillas, éste comentó -padre espero tu visita en Canadá - Guo se alegró al escuchar sus palabras
Bao también se despedía de sus hermanos y agradecía los buenos deseos para ella y su esposo, abrazó a sus cuñadas y a sus adorables sobrinos. Guo cargó a sus nietos y se tomó muchas fotos con ellos, estaba feliz de tener a sus herederos en brazos.
Era el momento de partir Guo, Bao y Ru Hen, miraban como se alejaban Tian y Zhao con sus esposas e hijos camino al salón de espera.Ya no había más que hacer, era el momento de regresar al hogar. Ahora si estaban agotados y el cansancio se comenzaba a sentir, la adrenalina de la boda y la despedida los había agotado, era mejor ir a descansar.
Al día siguiente, era Bao la que ahora preparaba su partida para el viaje de su luna de miel.
La familia había acordado además del viaje de Guo para ver a sus hijos en unas semanas, reunirse todos los veranos para estar juntos y pasar unos días. La reunión sería en casa de Zhao que era el lugar más cercano para Tian, nadie quería perder la oportunidad de estar juntos de nuevo.
Cuando Bao regrese de su viaje Guo podía viajar tranquilo a visitar a Tian y Zhao porque su hija se quedaba al frente dirigiendo la empresa.
Los nuevos esposos se despedían del padre para iniciar su viaje, ellos comenzaban una nueva vida. Bao de la mano de Ru Hen quería recorrer el camino y vivir juntos esta aventura que era su amor.
La nueva vida que los esperaba estaba llena de ilusión, Bao no quería recordar los momentos tristes, ahora solo quería vivir su felicidad junto a Ru Hen que le ofrecía la mano para iniciar un nuevo camino y un nuevo destino.
FIN
domingo, 8 de abril de 2018
EL VIAJE DE REGRESO
Las horas del día pasaban lentamente en un vuelo vía Canadá que llegaba en la noche, venía Zhao el otro hijo de Guo.
Bao de nuevo iría al aeropuerto para recoger a su hermano.
Después de descansar del largo viaje en su habitación, Tian conversaba con su hermana en el jardín mientras vigilaba a su pequeño hijo que jugaba con una pelota no muy lejos de ellos. Su esposa aún descansaba, no se sentía muy bien. Los acontecimientos ocurridos en la casa con el encuentro de Tian y su padre le habían creado un malestar.
Guo se encontraba en la biblioteca con la puerta abierta para ver si algo necesitaba su hija o tal vez Tian por si animaba a entrar y conversar con él.
La hora del almuerzo había pasado y la tensión entre padre e hijo se calmó, al menos en el comedor la conversión transcurrió en paz.
La hora del almuerzo había pasado y la tensión entre padre e hijo se calmó, al menos en el comedor la conversión transcurrió en paz.
Al llegar la hora de ir al aeropuerto para recoger a Zhao, Bao prefirió ir sola, era mejor así, ella no deseaba que los ánimos se vuelvan a encender, pero su temor era real se preguntaba ¿qué podía suceder en el encuentro de Zhao con su padre?.
Bao rogaba que todo transcurra en un clima de paz, que sus hermanos conserven la calma para celebrar el encuentro familiar.
Al llegar al aeropuerto el avión ya había aterrizado y Zhao con su esposa e hijo esperaban a su hermana que fue a su encuentro ni bien los vio. Bao feliz abrazó a su hermano y luego a Liza que tenía al bebe en sus brazos.
-Deben estar agotados por tantas horas de vuelo- dijo Bao mientras los llevaba al estacionamiento donde estaba la camioneta.
En el camino Zhao preguntó a su hermana si Tian ya había llegado, Bao contestó que sí y de inmediato hizo un comentario sobre otro tema para evitar preguntas que ponga a Zhao en guardia con respecto a su padre. Para nada comentó el encuentro entre los dos.
Una hora más tarde llegaban a casa y la puerta estaba abierta, en la sala esperaba Guo a su otro hijo con el ansia de verlo y saber cómo estaba.
Cuando Bao entró en la sala acompañada por su hermano y su esposa, éste vio a su padre que lo esperaba, su reacción fue distante y fría. Guo preguntó a su hijo ¿cómo estaba? y él no resistió más, estalló lleno de ira, su reacción fue muy parecida a la de Tian pero algo más violenta.
Zhao levantó la voz y repetía -¿por qué nos dejaste partir? nunca he podido comprender aquello, por tu culpa pasamos situaciones dolorosas y difíciles mientras aquí todos vivían tranquilos- él continuo increpando a su padre con mucha ira, fue el mismo Tian quien le pidió calma. Zhao de inmediato contestó a su hermano:
Zhao levantó la voz y repetía -¿por qué nos dejaste partir? nunca he podido comprender aquello, por tu culpa pasamos situaciones dolorosas y difíciles mientras aquí todos vivían tranquilos- él continuo increpando a su padre con mucha ira, fue el mismo Tian quien le pidió calma. Zhao de inmediato contestó a su hermano:
-Cómo es posible Tian, ahora, eres tú el que pide calma, acaso has olvidado cómo fue nuestra vida y todo lo que tuvimos que pasar en un país que nos era completamente extraño.
-No he olvidado nada de lo que vivimos pero actuar así no va a cambiar el pasado, es mejor que descanses, no vaya ser que digas palabras más fuertes que ofendan y luego no se puedan remediar.
Zhao se calmó por el pedido de su hermano,
Bao entonces señalo a éste la habitación que iba a ocupar con Liza.
Antes de quedar a solas con su familia Zhao comentó:
-Lo siento querida Bao, no pude controlar mi ira, no pensé que iba a suceder.
-Lo siento querida Bao, no pude controlar mi ira, no pensé que iba a suceder.
-Yo también lo siento por ti y por nuestro padre, él está sufriendo lo indecible con todo esto.
Él quiere hablar con ustedes y hasta el momento no lo escuchan, solo ha recibido sus ataques. Yo comprendo todo el dolor que sienten pero nuestro padre ha sido muy infeliz por su ausencia, al menos denle una oportunidad de hablar.
Él quiere hablar con ustedes y hasta el momento no lo escuchan, solo ha recibido sus ataques. Yo comprendo todo el dolor que sienten pero nuestro padre ha sido muy infeliz por su ausencia, al menos denle una oportunidad de hablar.
Luego se retiró de la habitación y dejó a Zhao para que reflexione y se tranquilice.
En la sala todavía se encontraban Guo y Tian, los dos estaban en silencio, Bao entró y al ver que nadie hablaba dijo:
-Es mejor irnos a dormir todos nos encontramos muy cansados y unas horas de sueño nos van a venir bien.
-Espera Bao- contestó Tian -voy a buscar a Zhao y preguntarle si él desea hablar de una vez por todas de este tema que nos separa. -Estás de acuerdo padre- era la primera vez que su hijo lo llamaba así.
Guo estuvo de acuerdo, era mejor hablar para sacarse la espina que para todos era dolorosa.
Zhao aceptó la propuesta de su hermano y junto a Tian se reunieron con el padre y su hermana, ella también debía estar presente, era una conversión que involucraba a toda la familia.
El padre y sus tres hijos reunidos en la sala hablaban, Guo contestaba una a una las preguntas que sus hijo le hacían.
-Nada de lo que voy a decir es para justificarme, jamás voy a tener justificación por lo que pasó, como padre debí protegerlos y enfrentar a mi padre para impedir ese viaje que causó tanto dolor y tragedia a la familia. Solo puedo decir que nunca los dejé de buscar, nunca fueron olvidados. que siempre los extrañe y los he amado. Yo acepto el rencor hacia mí pero no permitan que ese sentimiento los destruya, porqué si hay un único culpable en toda esta situación, ese soy yo.
Si después de la boda ustedes nunca desean volver a verme, voy a comprender y aceptar su decisión. Lo que más pido ahora, es perdón por el sufrimiento y dolor que les causé.
Si después de la boda ustedes nunca desean volver a verme, voy a comprender y aceptar su decisión. Lo que más pido ahora, es perdón por el sufrimiento y dolor que les causé.
Guo decía estas palabras y su voz se quebraba -ustedes y Bao siempre han sido todo para mí, les pido a nombre de ella y por el recuerdo de su madre, un poco de paz para celebrar la boda que en pocos días se va a realizar.
Silencio en el salón, Bao miraba a sus hermanos y Tian fue el primero que habló:
-Por Bao y nuestra madre vamos a quedarnos en paz, ahora no tengo nada que agregar. Zhao también estuvo de acuerdo, era mejor ir a descansar.
Al día siguiente en la ciudad, la colonia china ya sabía la noticia que los hermanos habían regresado, era el comentario del momento y una de las noticias en el diario chino. La señora Jun la mejor amiga de Liang, no podía esperar hasta el día de la boda para verlos y gracias a que existía una gran confianza con la familia, ella fue a visitarlos.
En el momento de su llegada la familia terminaba de desayunar y recibieron a la amiga de su madre que para ellos también era una persona muy querida.
La señora Jun ni bien vio a los hermanos los abrazó con lágrimas de emoción, ella siempre los considero como a sus hijos, es más, todos ellos de pequeños habían jugado juntos.
Ahora ella, les contaba muchas de las conversaciones que había tenido con Liang y que Bao incluso ignoraba porque eran confidencias entre las dos amigas. -Liang siempre decía como los amaba
-Por Bao y nuestra madre vamos a quedarnos en paz, ahora no tengo nada que agregar. Zhao también estuvo de acuerdo, era mejor ir a descansar.
Al día siguiente en la ciudad, la colonia china ya sabía la noticia que los hermanos habían regresado, era el comentario del momento y una de las noticias en el diario chino. La señora Jun la mejor amiga de Liang, no podía esperar hasta el día de la boda para verlos y gracias a que existía una gran confianza con la familia, ella fue a visitarlos.
En el momento de su llegada la familia terminaba de desayunar y recibieron a la amiga de su madre que para ellos también era una persona muy querida.
La señora Jun ni bien vio a los hermanos los abrazó con lágrimas de emoción, ella siempre los considero como a sus hijos, es más, todos ellos de pequeños habían jugado juntos.
Ahora ella, les contaba muchas de las conversaciones que había tenido con Liang y que Bao incluso ignoraba porque eran confidencias entre las dos amigas. -Liang siempre decía como los amaba
y extrañaba, no había día en que no hable de ustedes, ese pesar y dolor la hizo enfermar. La visita de la señora Jun trajo serenidad a los hermanos y solo confirmó una vez más las palabras de Bao y de su padre, ella al final agregó:
-Su padre también ha sufrido en demasía con todo esto. Fue una decisión equivocada del abuelo que vivía en otro tiempo pero ahora es el momento de cambiar y estar juntos. Es una segunda oportunidad que les ofrece la vida.
La señora Jun se despidió de la familia después de verlos y conversar. En el umbral de la puerta mientras se despedía de Bao comentó:
-Nos vemos en la boda, se feliz mi querida niña, tus hermanos están de vuelta junto a ti para celebrar el día más feliz de tu vida.
La familia en los días siguientes logró vivir un ambiente de paz Guo llevó a sus hijos a las dos tiendas que tenían ahora, la empresa había crecido y era próspera.
Paseaban juntos por la ciudad y visitaban los lugares que Tian y Zhao más querían y les traían agradables recuerdos, cada uno comentaba con sus esposas como habían jugado, paseado por aquellos sitios tan queridos.
Todos en la comunidad china comentaban la noticia era la gran novedad atrás quedaba la tragedia que vivió la familia.
Bao y Ru Hen con los padres de éste vivían esos momentos felices juntos como una gran familia y un día antes de la boda, a la hora del almuerzo que se celebraba, ella no podía ser más feliz de estar rodeada por los hombres de su vida que eran su padre, sus hermanos y Ru Hen que al día siguiente se convertiría en su esposo.
Podía pedir algo más... Si había algo más que a la hora del brindis y los buenos deseo, su padre hizo mención y todos brindaron por la gran ausente la madre, la esposa, Liang.
La mañana de la boda, Bao se sentía nerviosa, era el gran día y se preparaba en su habitación para ello, pronto iban a llegar la peluquera y su asistente para el peinado y maquillaje, ella estaba emocionada, la boda se celebraba en pocas horas. La noche anterior había hablado con Ru Hen de los últimos detalles. Ahora tenía que calmarse, estar serena y esperar el momento de entrar a la iglesia al lado de su padre.
CONTINUARÁ
domingo, 1 de abril de 2018
EL VIAJE DE REGRESO
Mientras se preparaban todos los detalles de la boda, Bao y Ru Hen viajaban a Nueva York para la presentación de los cuadros, en total eran diez de gran formato. Cada uno de ellos con un tema especial.
La exposición causó gran expectativa en el mundo del arte, fue un éxito, Ru Hen no podía estar más feliz.
Bao sentía gran felicidad por su novio, él había llenado las expectativas de la galería y del público en general.
A la presentación en la galería siguieron las entrevistas de prensa de diarios y revistas del medio. Después de varios días y de un viaje agotador, estaban de regreso en Lima.
Bao no espero más tiempo para comunicarse con sus hermanos e invitarlos a la boda, sentía un poco de temor de que no acepten pero su sorpresa fue muy grande cuando Tian le contestó que vendría a la boda con su esposa y su hijo. La respuesta de Zhao demoró unos días más porque él tenía que hacer algunas entregas, pero al final aceptó.
Sentía mucha ilusión y expectativa por la presencia de sus hermanos en la boda, por algunos segundos pensó en el encuentro de ellos con el padre, como iba hacer su reacción que podía suceder cuando estén frente a frente.
En cambio Guo solo pensaba en ver a sus hijos, no importaba nada más. Tantos años de espera, tantos años perdidos, sin tenerlos a su lado.
Luego de sentir la felicidad porque sus hermanos venían a la boda, Bao se sumergió en los preparativos de la fiesta y del vestido de novia. El modelo que había elegido era de corte romántico, con un gran faldón de gasa y encaje, el cuerpo y las mangas también eran de encaje. Ella quería usar un largo velo de tres metros, hecho en gasa cristal y adornado con el mismo encaje del faldón. El vestido había sido confeccionado según sus indicaciones y deseos, era el secreto mejor guardado. El tiempo corría y y la fecha de la boda se acercaba cada día, los arreglos, los detalles eran supervisados por ella para que todo quede según su gusto. Ru Hen se mantenía a la expectativa y por supuesto daba sus opiniones y deseos de como quería la celebración.
Las invitaciones ya habían sido repartidas a todos los invitados. Los regalos eran libres para quienes deseen regalar.
Bao consideraba de mal gusto escoger su tienda para la lista de novios. Ella, dejaba esto al gusto de cada invitado.
La casa estaba siendo preparada para recibir a Tian Y Zhao con sus respectivas esposas e hijos, sus hermanos tenían que estar cómodos para compartir en familia. Según los planes, Tian pensaba quedarse una semana y Zhao igual. Bao tenía preparado además una movilidad con chófer para que ellos se desplacen por la ciudad.
Mientras todos los arreglos tomaban forma Bao tenía que cumplir con su trabajo en las tiendas de la empresa y las diversas reuniones que le hacían sus amigas y empleados, como despedida de soltera. Se sentía agotada pero feliz.
Una tarde había invitado a la amigas de su madre para tomar el té, quería pasar con ellas un momento para hablar de Liang y de los recuerdos que ellas tenían.
Su madre era la gran ausente aunque Bao sabía que estaría presente el día de su boda.
Las señoras llegaron puntuales al té, en el jardín estaba todo preparado para servir.
La tarde fue amena, los recuerdos y palabras cargadas de buenos deseos estaban presentes, la señora Jun gran amiga de Liang quiso dar un discurso que fue emotivo y cargado de felicidad para los novios.
-Bao nada puede ser más feliz que tu boda con Ru Hen pero yo tengo que confesar que por mucho tiempo tuve la esperanza que te cases con uno de mis hijos pero tal deseo no se hizo realidad y lo acepto porque los caminos de la vida son así- comentaba emocionada la señora Jun que sentía a Bao como si fuera una hija.
Al final de la tarde la reunión terminó y las palabras y los buenos deseos se comentaban mientras se despedían una a una las amigas de Liang.
Al llegar la noche Bao conversaba con su padre como había sido la reunión con las señoras y los buenos deseos que ellas tenían hacia su persona.
Después se habló de los arreglos en la casa que ya casi estaban terminados para recibir a Tian y a Zhao.
Paso a paso todo iba quedando dispuesto para el gran día.
Tian se comunicó con Bao para decirle que él llegaba una semana antes de la boda, en la mañana muy temprano y Zhao llegaba el mismo día pero en la noche. La expectativa estaba en el aire, sus hermanos llegaban el mismo día con horas de diferencia y las emociones se desataban. Ella esperaba que todo transcurra en un clima de felicidad.
Bao comentaba de esto con su novio, los temores la asaltaban, Ru Hen la tranquilizaba diciendo -tus hermanos son hombres conscientes, dudo quieran faltar el respeto a tu padre, tranquila no te preocupes en demasía.
Sin embargo el temor de Bao era fundado, ella pensaba lo mismo que Ru Hen pero las dudas no la dejaban, que iba a pasar cuando los hermanos se encuentren frente a su padre cuál sería su reacción.
Los sueños de ver a su familia junta y unida se harían realidad al menos unos días.
Los detalles de la boda estaban casi terminados, el vestido de novia había sido entregado a Bao que lo contemplaba feliz, era cómo ella lo había soñado y estaba bien guardado en una de las habitaciones, nadie lo podía ver y menos el novio.
La espera por fin terminó, el día en que Tian llegaba a la ciudad se cumplió en el calendario.
Bao salió muy temprano de la casa para recoger a su hermano y su familia en el aeropuerto.
A las seis de la mañana el vuelo aterrizaba, Bao buscaba entre los pasajeros a Tian cuando vio que venía hacia ella acompañado de su esposa y el hijo de ambos que estaba en brazos. Los saludos y la presentación entre Bao, su cuñada y el bebe que era un encanto. Tian y su esposa se sentía cansados el vuelo había sido muy largo.
Tian tenía las emociones encontradas, volver a Lima después de tantos años era un sueño que desataba algunos recuerdos buenos y otros tristes. En su cabeza aun retumbaban las palabras del abuelo cuando fueron embarcados. Ese era el último recuerdo que tantas veces había tratado de olvidar.
Bao sentía gran felicidad por su novio, él había llenado las expectativas de la galería y del público en general.
A la presentación en la galería siguieron las entrevistas de prensa de diarios y revistas del medio. Después de varios días y de un viaje agotador, estaban de regreso en Lima.
Bao no espero más tiempo para comunicarse con sus hermanos e invitarlos a la boda, sentía un poco de temor de que no acepten pero su sorpresa fue muy grande cuando Tian le contestó que vendría a la boda con su esposa y su hijo. La respuesta de Zhao demoró unos días más porque él tenía que hacer algunas entregas, pero al final aceptó.
Sentía mucha ilusión y expectativa por la presencia de sus hermanos en la boda, por algunos segundos pensó en el encuentro de ellos con el padre, como iba hacer su reacción que podía suceder cuando estén frente a frente.
En cambio Guo solo pensaba en ver a sus hijos, no importaba nada más. Tantos años de espera, tantos años perdidos, sin tenerlos a su lado.
Luego de sentir la felicidad porque sus hermanos venían a la boda, Bao se sumergió en los preparativos de la fiesta y del vestido de novia. El modelo que había elegido era de corte romántico, con un gran faldón de gasa y encaje, el cuerpo y las mangas también eran de encaje. Ella quería usar un largo velo de tres metros, hecho en gasa cristal y adornado con el mismo encaje del faldón. El vestido había sido confeccionado según sus indicaciones y deseos, era el secreto mejor guardado. El tiempo corría y y la fecha de la boda se acercaba cada día, los arreglos, los detalles eran supervisados por ella para que todo quede según su gusto. Ru Hen se mantenía a la expectativa y por supuesto daba sus opiniones y deseos de como quería la celebración.
Las invitaciones ya habían sido repartidas a todos los invitados. Los regalos eran libres para quienes deseen regalar.
Bao consideraba de mal gusto escoger su tienda para la lista de novios. Ella, dejaba esto al gusto de cada invitado.
La casa estaba siendo preparada para recibir a Tian Y Zhao con sus respectivas esposas e hijos, sus hermanos tenían que estar cómodos para compartir en familia. Según los planes, Tian pensaba quedarse una semana y Zhao igual. Bao tenía preparado además una movilidad con chófer para que ellos se desplacen por la ciudad.
Mientras todos los arreglos tomaban forma Bao tenía que cumplir con su trabajo en las tiendas de la empresa y las diversas reuniones que le hacían sus amigas y empleados, como despedida de soltera. Se sentía agotada pero feliz. Una tarde había invitado a la amigas de su madre para tomar el té, quería pasar con ellas un momento para hablar de Liang y de los recuerdos que ellas tenían.
Su madre era la gran ausente aunque Bao sabía que estaría presente el día de su boda.
Las señoras llegaron puntuales al té, en el jardín estaba todo preparado para servir.
La tarde fue amena, los recuerdos y palabras cargadas de buenos deseos estaban presentes, la señora Jun gran amiga de Liang quiso dar un discurso que fue emotivo y cargado de felicidad para los novios.
-Bao nada puede ser más feliz que tu boda con Ru Hen pero yo tengo que confesar que por mucho tiempo tuve la esperanza que te cases con uno de mis hijos pero tal deseo no se hizo realidad y lo acepto porque los caminos de la vida son así- comentaba emocionada la señora Jun que sentía a Bao como si fuera una hija.
Al final de la tarde la reunión terminó y las palabras y los buenos deseos se comentaban mientras se despedían una a una las amigas de Liang.
Al llegar la noche Bao conversaba con su padre como había sido la reunión con las señoras y los buenos deseos que ellas tenían hacia su persona.
Después se habló de los arreglos en la casa que ya casi estaban terminados para recibir a Tian y a Zhao.
Paso a paso todo iba quedando dispuesto para el gran día.
Tian se comunicó con Bao para decirle que él llegaba una semana antes de la boda, en la mañana muy temprano y Zhao llegaba el mismo día pero en la noche. La expectativa estaba en el aire, sus hermanos llegaban el mismo día con horas de diferencia y las emociones se desataban. Ella esperaba que todo transcurra en un clima de felicidad.
Bao comentaba de esto con su novio, los temores la asaltaban, Ru Hen la tranquilizaba diciendo -tus hermanos son hombres conscientes, dudo quieran faltar el respeto a tu padre, tranquila no te preocupes en demasía.
Sin embargo el temor de Bao era fundado, ella pensaba lo mismo que Ru Hen pero las dudas no la dejaban, que iba a pasar cuando los hermanos se encuentren frente a su padre cuál sería su reacción.
Los sueños de ver a su familia junta y unida se harían realidad al menos unos días.
Los detalles de la boda estaban casi terminados, el vestido de novia había sido entregado a Bao que lo contemplaba feliz, era cómo ella lo había soñado y estaba bien guardado en una de las habitaciones, nadie lo podía ver y menos el novio.
La espera por fin terminó, el día en que Tian llegaba a la ciudad se cumplió en el calendario.
Bao salió muy temprano de la casa para recoger a su hermano y su familia en el aeropuerto.
A las seis de la mañana el vuelo aterrizaba, Bao buscaba entre los pasajeros a Tian cuando vio que venía hacia ella acompañado de su esposa y el hijo de ambos que estaba en brazos. Los saludos y la presentación entre Bao, su cuñada y el bebe que era un encanto. Tian y su esposa se sentía cansados el vuelo había sido muy largo.
Tian tenía las emociones encontradas, volver a Lima después de tantos años era un sueño que desataba algunos recuerdos buenos y otros tristes. En su cabeza aun retumbaban las palabras del abuelo cuando fueron embarcados. Ese era el último recuerdo que tantas veces había tratado de olvidar.

Bao presentía algo de eso y le pidió a Tian serenidad al tiempo que le indicaba donde estaba la camioneta para llevarlos a la casa.
En el camino Tian no hablaba, miraba por la ventana del carro las calles de la ciudad que casi había olvidado. El tráfico a esa hora no era muy denso y pronto estaban frente a la casa donde una vez vivió y pasó sus primeros años de infancia.
Tian bajo del carro lentamente la fachada de la casa impecable como él la recordaba, la puerta de entrada estaba abierta, Bao lo invitó a pasar, ambos cruzaron el umbral y en medio de la sala su padre los esperaba.
Guo miró a su hijo mayor convertido en un hombre, unos segundos inmóvil y luego tuvo la tentación de acercarse a él para abrazarlo pero se contuvo al ver que la expresión en el rostro de su hijo era fría.
Tian sintió que la rabia lo invadía, dio media vuelta y salió a la puerta para respirar, en ese momento Bao intervino y dijo:
-Padre, te presento a Mi-Hun, ella es la esposa de Tian y el pequeño tan hermoso es tu nieto.
Guo saludo a su nuera que era una persona fina y educada, luego tomó en brazos al pequeño que era su nieto, el parecido con el abuelo era total, la herencia de la familia seguía en la tercera generación.
Tian más tranquilo volvió a entrar a la sala y Guo le preguntó -¿hijo cómo estás? supongo que cansado, el viaje ha sido largo.
Tian reaccionó con desagrado -no me llames hijo, no puede ser mi padre el hombre que una vez me dio la espalda y me envió a un viaje incierto donde viví situaciones difíciles Si estoy aquí es por la boda de Bao, pero no para verte a ti.
Bao, pidió a su hermano calma pero Guo intervino:
-Hija deja a tu hermano hablar, él tiene que decir todo lo que siente, yo no me puedo justificar ante él y solo puedo pedir que me perdone o al menos escuche mis palabras.
La esposa de Tian trataba de calmarlo -Por favor serénate, escucha sus palabras trata de conversar, se cómo te sientes pero habla con calma.
-Cómo me pides calma, cuando no puedo ni verlo ahí parado frente a mí con nuestro hijo en brazos- se acercó a Guo y le quito de los brazos al pequeño que asustado por el tono de voz del padre se puso a llorar. Tian entregó a su madre el bebe y agregó -no voy a decir una palabra más, la distancia entre nosotros es insalvable. Bao ¿cuál es mi habitación? ¡deseo descansar!- fue lo último que dijo.
Tian y su familia siguieron a Bao hasta la habitación donde iban a quedarse dejaron solo al padre en la sala.
Guo se derrumbo sobre el sillón estaba desolado y sin palabras, algo de esto esperaba. No culpaba a Tian, por sus reacciones...eran justificadas.
Sabía que nunca tendría el perdón de sus hijos pero al menos sentía paz de ver a Tian y saber que estaba bien.
Bao fue al encuentro de su padre y lo abrazó:
-Padre ¿estás bien? disculpa a Tian, él está dolido, seguro que en el transcurso de los días va a serenarse y cambiar.
-Bao, es mejor que todo lo que tenga que decir, lo hable de una vez para que calme esa rabia que lleva adentro y lo está consumiendo, yo acepto sus palabras...¡tiene razón! no puedo reclamar nada.
En la noche llegaba Zhao y Guo no se hacia ilusiones, la reacción de su otro hijo sería igual o tal vez peor, lo mejor era...no pensar.
CONTINUARÁ
Tian bajo del carro lentamente la fachada de la casa impecable como él la recordaba, la puerta de entrada estaba abierta, Bao lo invitó a pasar, ambos cruzaron el umbral y en medio de la sala su padre los esperaba.
Guo miró a su hijo mayor convertido en un hombre, unos segundos inmóvil y luego tuvo la tentación de acercarse a él para abrazarlo pero se contuvo al ver que la expresión en el rostro de su hijo era fría.
Tian sintió que la rabia lo invadía, dio media vuelta y salió a la puerta para respirar, en ese momento Bao intervino y dijo:
-Padre, te presento a Mi-Hun, ella es la esposa de Tian y el pequeño tan hermoso es tu nieto.
Guo saludo a su nuera que era una persona fina y educada, luego tomó en brazos al pequeño que era su nieto, el parecido con el abuelo era total, la herencia de la familia seguía en la tercera generación.
Tian más tranquilo volvió a entrar a la sala y Guo le preguntó -¿hijo cómo estás? supongo que cansado, el viaje ha sido largo.
Tian reaccionó con desagrado -no me llames hijo, no puede ser mi padre el hombre que una vez me dio la espalda y me envió a un viaje incierto donde viví situaciones difíciles Si estoy aquí es por la boda de Bao, pero no para verte a ti.
Bao, pidió a su hermano calma pero Guo intervino:
-Hija deja a tu hermano hablar, él tiene que decir todo lo que siente, yo no me puedo justificar ante él y solo puedo pedir que me perdone o al menos escuche mis palabras.
La esposa de Tian trataba de calmarlo -Por favor serénate, escucha sus palabras trata de conversar, se cómo te sientes pero habla con calma.
-Cómo me pides calma, cuando no puedo ni verlo ahí parado frente a mí con nuestro hijo en brazos- se acercó a Guo y le quito de los brazos al pequeño que asustado por el tono de voz del padre se puso a llorar. Tian entregó a su madre el bebe y agregó -no voy a decir una palabra más, la distancia entre nosotros es insalvable. Bao ¿cuál es mi habitación? ¡deseo descansar!- fue lo último que dijo.
Tian y su familia siguieron a Bao hasta la habitación donde iban a quedarse dejaron solo al padre en la sala.
Guo se derrumbo sobre el sillón estaba desolado y sin palabras, algo de esto esperaba. No culpaba a Tian, por sus reacciones...eran justificadas.
Sabía que nunca tendría el perdón de sus hijos pero al menos sentía paz de ver a Tian y saber que estaba bien.
Bao fue al encuentro de su padre y lo abrazó:
-Padre ¿estás bien? disculpa a Tian, él está dolido, seguro que en el transcurso de los días va a serenarse y cambiar.
-Bao, es mejor que todo lo que tenga que decir, lo hable de una vez para que calme esa rabia que lleva adentro y lo está consumiendo, yo acepto sus palabras...¡tiene razón! no puedo reclamar nada.
En la noche llegaba Zhao y Guo no se hacia ilusiones, la reacción de su otro hijo sería igual o tal vez peor, lo mejor era...no pensar.
CONTINUARÁ
domingo, 25 de marzo de 2018
EL VIAJE DE REGRESO
Las emociones del viaje y sobretodo el encuentro con sus hermanos tenían a Guo y a sus hija Bao comentando los detalles.
Bao había sacado de la maleta los presentes que compró para su padre y mientras se los entregaba iba diciendo:
Tus hijos, padre, son hombres de bien que se han forjado un camino y han formado sus familias. Zhao se parece tanto a ti, no lo imaginas y Tian también se parece a ti, pero el parecido con el abuelo es increíble. Mis hermanos se alegraron de conocerme y yo a ellos, más. Nosotros que pensamos en un momento que los habíamos perdido, ahora podemos decir que los hemos recuperado.
Bao seguía comentando con su padre los pormenores del viaje, de sus hermanos, de la hermosa casa de Zhao y del taller donde éste hace sus muebles. De Tian y su vida en China, el cargo que ocupa, de su esposa y de que tenía dos nietos, hijos de cada uno de sus hijos.
Guo preguntaba por cada detalle, por cada lugar y momento que había pasado con sus hermanos y al final de todo aquello la pregunta más importante ¿qué pensaban sus hijos de él?
-Hija, no me hago ilusiones, tienes que decirme la verdad, yo sabré aceptar la realidad.
Para Bao era un momento difícil, lo mejor era comentar con cuidado lo que Tian y Zhao pensaban de él, omitió algunos detalles que no eran necesarios.
Ella no habló de odio porque ellos no lo odiaban, pero no deseaban verlo.
Ella no habló de odio porque ellos no lo odiaban, pero no deseaban verlo.
-Padre debes darles un poco de tiempo, todo esto es nuevo para mis hermanos, además siempre han pensado que la familia los había olvidado y no querían saber nada de ellos. Lo que han vivido ha sido muy difícil.
-Hija, les hablaste que nunca dejamos de buscarlos y que jamás los hemos olvidado, hablaste de todo aquello.
-Si padre, todo aquello les conté, sobre el dolor que se vivió y la tragedia que cayó sobre la familia después de su partida. No te preocupes cada detalle, cada paso, ellos saben toda la verdad.
Como respuesta los dos guardaron silencio al principio y después fueron enfáticos, no desean venir a Lima, ellos quieren olvidar el pasado y seguir adelante con sus vidas.
Como respuesta los dos guardaron silencio al principio y después fueron enfáticos, no desean venir a Lima, ellos quieren olvidar el pasado y seguir adelante con sus vidas.
Guo sabía que era lo mínimo que podía esperar, él no estaba en posición de exigir a sus hijos nada. Tal vez solo el tiempo podía decirle que hacer o cómo actuar.
La alegría de su retorno a Lima y las emociones del encuentro con sus hermanos se calmaron, en el transcurso de los días se volvió a la vida cotidiana. Bao regresó a su
trabajo en la empresa a dedicarse a manejar los negocios y aprender más de toda la experiencia de su padre.
Guo por su lado no dejaba de pensar en sus hijos, miraba una y otra vez las fotos que Bao trajo de su viaje. Veía a sus tres hijos juntos, sonriendo felices a la cámara y deseaba ser parte de esa alegría, deseaba poder conversar con Tian y Zhao decirles como los había extrañado y que nunca los había dejado de amar. Tal vez el cielo se apiade de él y le permita vivir hasta que pueda verlos y abrazarlos.
Mientras tanto, Bao seguía adelante con su romance, ella y Ru Hen se veían a diario y el sentimiento entre los dos se fortalecía. Ambos podían vivir su amor.
Cada mes hablaba con Zhao en Canadá y a Tian le escribía cartas, no quería perder la comunicación con ellos ahora que los había encontrado. Una mañana tres meses después de su regreso, llegaron a la casa unas grandes cajas, al abrirlas era la mesita de café de la que Bao se había encantado y además un escritorio secreter muy romántico y femenino para que ella escriba todas las carta que deseaba.
Zhao había cumplido su promesa y le envió esos preciosos muebles.
Zhao había cumplido su promesa y le envió esos preciosos muebles.
Guo y su hija admiraban los muebles eran unas verdaderas obras de arte, con fino acabado y los delicados paisajes del estilo oriental.
-Estos son los muebles que fabrica tu hijo padre, son hermosos, ¿no crees?
Guo le daba la razón eran unas obras de arte, su hijo Zhao era un maestro.
Bao no perdió el tiempo y llamó a su hermano para agradecer los muebles -no te imaginas lo feliz que me haces con estos regalo. Querido Zhao gracias son magníficos.
-Solo quiero que los disfrutes y siempre te acuerdes de mí- contestó Zhao al otro lado de la línea.
-Gracias hermano esto es algo especial para mí.
Guo escuchaba en silencio la conversación de su hija y podía imaginar a Zhao al otro lado del teléfono.
Los muebles ocuparon un lugar especiales en la casa. Eran recuerdos del viaje y de su hermano.
El invierno en la ciudad había llegado, las lloviznas eran casi a diario, el frio se dejaba sentir y el cielo cerrado no mostraba más el sol.
Ocho meses habían pasado desde que los novios salían juntos. Bao vivía día a día la emoción de su romance con Ru Hen, como una pareja feliz compartían los momentos y salidas a pasear en algún lugar especial, el mundo no podía ser mejor para los dos.
Una tarde conversan tranquilos en la casa de Bao, recordaban a Líang que era la gran ausente en toda esa alegría, recordaron el regalo del cuadro de las peras azules que Ru Hen pintó para ella. El cuadro como siempre seguía en el lugar donde una vez la madre lo había colgado.
-Gracias hermano esto es algo especial para mí.
Guo escuchaba en silencio la conversación de su hija y podía imaginar a Zhao al otro lado del teléfono.
Los muebles ocuparon un lugar especiales en la casa. Eran recuerdos del viaje y de su hermano.
El invierno en la ciudad había llegado, las lloviznas eran casi a diario, el frio se dejaba sentir y el cielo cerrado no mostraba más el sol.
Ocho meses habían pasado desde que los novios salían juntos. Bao vivía día a día la emoción de su romance con Ru Hen, como una pareja feliz compartían los momentos y salidas a pasear en algún lugar especial, el mundo no podía ser mejor para los dos.
Una tarde conversan tranquilos en la casa de Bao, recordaban a Líang que era la gran ausente en toda esa alegría, recordaron el regalo del cuadro de las peras azules que Ru Hen pintó para ella. El cuadro como siempre seguía en el lugar donde una vez la madre lo había colgado.
Una tarde Ru Hen invitó a Bao a su departamento de soltero, quería mostrarle los cuadros que estaba pintando para la próxima presentación en una galería de Nueva York.
Eran diez los cuadros a presentar en la galería el siguiente mes, cuando Bao vio los primeros cuadros quedó impactada, no solo por el arte con los que estaban ejecutados sino porque en cada uno de ellos Ru Hen la había pintado, eran pequeñas figuras que se escondían detrás o caminaban entre los brillantes colores u las formas en los cuadros.
En el cuadro que estaba a medio hacer aparecía ella en tamaño natural, Bao se había convertido en su musa. Todo aquello era un gran detalle que la había sorprendido, no sabía que decir.
Entonces fue Ru Hen quien rompió su silencio y preguntó -¿que te parecen los cuadros?
Eran diez los cuadros a presentar en la galería el siguiente mes, cuando Bao vio los primeros cuadros quedó impactada, no solo por el arte con los que estaban ejecutados sino porque en cada uno de ellos Ru Hen la había pintado, eran pequeñas figuras que se escondían detrás o caminaban entre los brillantes colores u las formas en los cuadros.
En el cuadro que estaba a medio hacer aparecía ella en tamaño natural, Bao se había convertido en su musa. Todo aquello era un gran detalle que la había sorprendido, no sabía que decir.
Entonces fue Ru Hen quien rompió su silencio y preguntó -¿que te parecen los cuadros?
-Son bellos en cuanto al color y las formas realmente me has sorprendido, no sé que más puede decir.
-Solo, dime que iras conmigo a Nueva York para le presentación de mis cuadros el próximo mes.
-Si, claro que iré contigo, no puedo faltar a esa presentación- contestó Bao con emoción.
Al salir del departamento, Ru Hen la llevó a un lugar que sólo él conocía, ahí había un estanque con peces que según sus tradiciones decían, que los peces eran símbolos de prosperidad y de buena suerte, fue en este lugar donde Ru Hen le preguntó -¿quieres casarte conmigo?- y sacó de su bolsillo un pequeño estuche de terciopelo con un bello anillo de compromiso que tenía un diamante en forma de corazón.
No podía creerlo eran demasiadas emociones y ella un poco en broma le contestó -te molesta si lo pienso una semana para darte una respuesta- el desconcierto de Ru Hen hizo sonreír a Bao que abrazo a su novio y aceptó el compromiso.

La boda sería dos meses después de la exposición de los cuadros. Era el tiempo máximo, Ru Hen no deseaba esperar más para casarse con Bao.
Cuando los novios le comunicaron su decisión a Guo, éste los felicito, era una gran noticia, un sueño que se hacía realidad.
La boda no podía ser sencilla ni pequeña, ella era conocida como la heredera de la empresa de su padre y él era un pintor reconocido en el país y fuera de él. Era inevitable una gran boda. Solo por esta vez lo harían de esa manera y después querían vivir tranquilos, sin grandes festejos, ni notoriedad.
Los arreglos de la boda fueron encargados a una especialista en estos menesteres, ella se encargaría de todo. Bao solo se ocuparía de su vestido de novia, ella quería que fuera a su gusto y estilo.
Ahora lo más importante para Bao era invitar a sus hermanos, rogaba que acepten venir a pesar de que ellos se habían negado a viajar a Lima. Pensaba que por esta vez y por tratarse de ella, tal vez acepten la invitación.
Primero habló con su padre para ver si él estaba de acuerdo, Guo no podía estar más de acuerdo, el estar junto a sus hijos era lo primero, aunque tenía una gran duda...¿cómo lo iban a tratar?
No quiso pensar más, lo que sea que tenga que ser, no importa, era más grande el deseo de verlos, de abrazarlos de poder hablar con ellos y pedirles perdón.
Cuando los novios le comunicaron su decisión a Guo, éste los felicito, era una gran noticia, un sueño que se hacía realidad.
La boda no podía ser sencilla ni pequeña, ella era conocida como la heredera de la empresa de su padre y él era un pintor reconocido en el país y fuera de él. Era inevitable una gran boda. Solo por esta vez lo harían de esa manera y después querían vivir tranquilos, sin grandes festejos, ni notoriedad.
Los arreglos de la boda fueron encargados a una especialista en estos menesteres, ella se encargaría de todo. Bao solo se ocuparía de su vestido de novia, ella quería que fuera a su gusto y estilo.
Ahora lo más importante para Bao era invitar a sus hermanos, rogaba que acepten venir a pesar de que ellos se habían negado a viajar a Lima. Pensaba que por esta vez y por tratarse de ella, tal vez acepten la invitación.
Primero habló con su padre para ver si él estaba de acuerdo, Guo no podía estar más de acuerdo, el estar junto a sus hijos era lo primero, aunque tenía una gran duda...¿cómo lo iban a tratar?
No quiso pensar más, lo que sea que tenga que ser, no importa, era más grande el deseo de verlos, de abrazarlos de poder hablar con ellos y pedirles perdón.
CONTINUARÁ
domingo, 18 de marzo de 2018
EL VIAJE DE REGRESO
La mañana era propicia para conversar en el jardín, los hermanos comentaban sus anécdotas de vida.
Tian era más serio y reservado.
En ese momento Bao le enseñaba a su hermano mayor las fotos familiares que había traído para él, al igual que para Zhao.
En ese momento Bao le enseñaba a su hermano mayor las fotos familiares que había traído para él, al igual que para Zhao.
Tian al mirarlas recordaba algunas sobre todo las del paseo a la playa con su madre, vio la foto de ella sonriendo y se alegró pero cuando vio la foto de su padre, la expresión de su rostro cambio, la miró unos segundos en silencio y se la entregó a Bao:
-No deseo las fotos de mi padre, no quiero saber nada de él- comentó algo molesto.
Tian escogió varias fotos que Bao le entregaba. Entre ellas la foto de bebe con su madre que lo tenía en brazos, era la que más le gustó y otra donde estaban los tres hermanos juntos y Tian cargaba en sus brazos a Bao que era una bebe. Eran recuerdos de una época feliz, cuando eran una familia.
El resto de las fotos Bao las guardó y comentó con su hermanos:
-Ahora que estamos los tres reunidos y después de pasar muchas vicisitudes, sobre todo ustedes, quiero hablarles de un tema que deben saber y les pido no me interrumpan hasta que termine.
Tian y Zhao estuvieron de acuerdo y a la vez curiosos de lo que su hermana quería decirles.
Bao entonces agregó -como ustedes saben nosotros tenemos una empresa en Perú y el patrimonio total está dividido en tres partes que le corresponde a cada hermano, ustedes tienen derecho a esa herencia, la que los está esperando. Nuestro padre ha escrito un testamento con respecto a sus bienes.
Tian fue el primero que habló y con mucha tranquilidad contestó a su hermana:
-Yo no deseo nada que venga de las manos de nuestro padre, además por el cargo que ocupo no puedo tener signos exteriores de riqueza.
-Yo no deseo nada que venga de las manos de nuestro padre, además por el cargo que ocupo no puedo tener signos exteriores de riqueza.
Zhao siguió a su hermano diciendo lo mismo:
-Bao tú puedes ver que no necesito nada, con mi trabajo tengo suficiente y la herencia no me interesa.
-Bao tú puedes ver que no necesito nada, con mi trabajo tengo suficiente y la herencia no me interesa.
- No queremos que te molestes, pero esa es nuestra verdad- terminó diciendo Tian.
Bao no se había molestado, era de esperar que sus hermanos se nieguen aceptar su herencia, todo parecía tan complicado, ella no deseaba insistir y crear un conflicto que dañe la reunión entre ellos.
-Tian, Zhao, no los puedo culpar por lo que sienten y menos obligarlos a recibir algo que no desean, pero era necesario que estén enterrados de lo que les corresponde y tal vez ustedes más adelante decidan que hacer.
Después de hacer este comentario la conversación entre los hermanos continuo, era palpable la felicidad que sentían al encontrase después de tantos años y saber que al final estaban bien a pesar de los sentimientos negativos hacia el padre.
Ese tema era algo que entristecía a Bao, si al menos pudiese lograr que se encuentren con él y lo escuchen, para que sepan toda la falta que le hizo la presencia de sus hijos, esa sería la felicidad completa para la familia Tan Choi.
Ese tema era algo que entristecía a Bao, si al menos pudiese lograr que se encuentren con él y lo escuchen, para que sepan toda la falta que le hizo la presencia de sus hijos, esa sería la felicidad completa para la familia Tan Choi.
En la conversación Tian contaba a sus hermanos como era su vida en China y el porque escogió quedarse. Según él, tuvo que ver mucho el encuentro con sus raíces y los cuentos que tantas veces su madre Liang le leía y contaba.
Comentó además que el trabajo que tenía era muy cercano a las altas esferas del gobierno y no se podía quejar, él podía desde ese puesto ayudar a la gente.
Bao no quería perder un solo instante de estar al lado de sus hermanos, no sabía cuanto tiempo pasaría para volverse a encontrar.
Ella no hizo más comentarios sobre su padre, a sus hermanos les incomodaba el tema.
Lamentaba la situación pero era comprensible su actitud, ellos habían vivido situaciones lamentables y ahora solo querían seguir adelante.
Tian partía dentro de dos días y los tres querían disfrutar los momentos de estar juntos, se unieron a ellos en el jardín, Liza y Ru Hen. La conversación y el ambiente eran cálidos y acogedores, por momentos Bao miraba a sus hermanos y sentía la felicidad de verlos de estar juntos, de saber que habían formado sus familias y seguían sus vidas. Eran hombres de bien. No podía evitar sentir orgullo por ello, que a pesar de lo vivido se habían forjado un camino.
Lo que restaba del tiempo que Tian podía quedarse en Canadá lo dedicaron a pasear, Zhao le mostraba a sus hermanos los encantos de la ciudad y los lugares más turísticos. Era una urbe magnífica, moderna y bella.
Lamentablemente para los hermanos el tiempo pasaba muy rápido y después de disfrutar de la compañía familiar había llegado el día en que Tian debía que partir de regreso a China.
Todos fueron a despedirlo, en el aeropuerto, la emoción y la tristeza no se podían ocultar, los hermanos se abrazaban, lo que sentía no era fácil de describir se habían encontrado después de años y ahora tenían que separarse. Bao abrazo a Tian con la promesa de estar siempre comunicados, ella le escribiría una carta cada mes. Era mejor así porque Tian era de pocas palabras. Él abrazó a su pequeña hermana y partió pero antes habían acordado volverse a encontrar el próximo verano en la casa de Zhao.
Todos fueron a despedirlo, en el aeropuerto, la emoción y la tristeza no se podían ocultar, los hermanos se abrazaban, lo que sentía no era fácil de describir se habían encontrado después de años y ahora tenían que separarse. Bao abrazo a Tian con la promesa de estar siempre comunicados, ella le escribiría una carta cada mes. Era mejor así porque Tian era de pocas palabras. Él abrazó a su pequeña hermana y partió pero antes habían acordado volverse a encontrar el próximo verano en la casa de Zhao.
Como Bao todavía se quedaba unos días quería disfrutar la compañía de Zhao.
En las horas que sus hermano trabajaba, salía a pasear con Ru Hen, Liza y el bebe se unía a ellos.
En las horas que sus hermano trabajaba, salía a pasear con Ru Hen, Liza y el bebe se unía a ellos.
Conoció a sus hermanos, estuvo con ellos, eso era suficiente para estar feliz. Ella que pensó en un momento que los había perdido para siempre.
Recordaba a Tian, él era de personalidad fuerte y más callado. Zhao en cambio era alegre, divertido y le gustaba conversar. Lamentaba no haber traído regalos para su hermano mayor porque no sabía que iba a llegar a la reunión pero en Montreal compró algunos presentes para él, su esposa e hijo pequeño.
Las nubes al menos se habían disipado en la vida de la familia, el encuentro entre los hermanos lograba ahuyentar los miedos y preocupaciones, ahora era el tiempo de vivir la vida familiar.
Las nubes al menos se habían disipado en la vida de la familia, el encuentro entre los hermanos lograba ahuyentar los miedos y preocupaciones, ahora era el tiempo de vivir la vida familiar.
Los momentos que pasó al lado de sus hermanos los recordaría por siempre pero llegó la hora en que tenía partir, los quince días de su estadía en la casa de Zhao pasaron muy rápido, era el tiempo de la despedida.
Se abrazaron con la misma promesa, mantenerse comunicados, ella lo llamaría por teléfono todos los meses y volvería el siguiente verano como habían acordado con Tian.
La despedida fue emotiva, Zhao lamentaba la partida de sus hermanos.
Ya en el avión a lado de Ru Hen comentaba los detalles del viaje y la alegría de haber visto a sus hermanos.
Le preocupaba como iba a tratar el tema con su padre, ella que lo había visto sufrir tanto, él nunca dejó de buscarlos y sentir ese enorme peso de la culpa que lo agobiaba. Cómo decirle el rechazo que sentían sus hijos hacia él, sea justificado o no.
Cuando llegaron al aeropuerto su padre la esperaba, Ru Hen saludo a Guo, él se ofreció a llevarlo a su departamento, Bao se despidió de él y quedaron en encontrarse al día siguiente, luego padre e hija partieron para su casa, tenían tanto que hablar.
Bao debía contarle a su padre los detalles del viaja, el encuentro con sus hermanos pero lo haría con cuidado, ella tenía que decirle la verdad, su padre tenía que saber que era lo que sentían sus hijos, cuál era el recuerdo sobre el padre.
Guo en la casa no podía esperar que su hija le comente los detalles sobre sus hermanos, sentía urgencia de saber de sus hijos ¿cómo estaban? ¿cómo eran? él era realista con respecto a los sentimientos, seguro que lo odiaban, él lo aceptaba... ¡qué podía hacer!
CONTINUARÁ
Se abrazaron con la misma promesa, mantenerse comunicados, ella lo llamaría por teléfono todos los meses y volvería el siguiente verano como habían acordado con Tian.
La despedida fue emotiva, Zhao lamentaba la partida de sus hermanos.
Ya en el avión a lado de Ru Hen comentaba los detalles del viaje y la alegría de haber visto a sus hermanos.
Le preocupaba como iba a tratar el tema con su padre, ella que lo había visto sufrir tanto, él nunca dejó de buscarlos y sentir ese enorme peso de la culpa que lo agobiaba. Cómo decirle el rechazo que sentían sus hijos hacia él, sea justificado o no.
Cuando llegaron al aeropuerto su padre la esperaba, Ru Hen saludo a Guo, él se ofreció a llevarlo a su departamento, Bao se despidió de él y quedaron en encontrarse al día siguiente, luego padre e hija partieron para su casa, tenían tanto que hablar.
Bao debía contarle a su padre los detalles del viaja, el encuentro con sus hermanos pero lo haría con cuidado, ella tenía que decirle la verdad, su padre tenía que saber que era lo que sentían sus hijos, cuál era el recuerdo sobre el padre.
Guo en la casa no podía esperar que su hija le comente los detalles sobre sus hermanos, sentía urgencia de saber de sus hijos ¿cómo estaban? ¿cómo eran? él era realista con respecto a los sentimientos, seguro que lo odiaban, él lo aceptaba... ¡qué podía hacer!
CONTINUARÁ
domingo, 11 de marzo de 2018
EL VIAJE DE REGRESO
Zhao continuaba contando a su hermana todas las vicisitudes vividas con Tian.
Bao no lo interrumpía, ella también estaba deseosa de saber toda la verdad de ese viaje funesto y de los años que anduvieron perdidos.
Zhao quedó unos segundos en silencio, trataba de recordar los hechos exactos de lo que sucedió con el tío abuelo.
Entonces al recordar siguió con su relato:
-Por el cargo que ocupaba Tian pudo seguir la pista de los sucesos desde que detuvieron al tío abuelo Guo Min. Según Tian después de ser duramente golpeado por los guardias, lo llevaron detenido y con el cuerpo lastimado, no recibió atención médica en ese momento ni después. Lo encarcelaron y estuvo detenido en condiciones deplorables, esto tuvo un impacto negativo en su salud porque enfermó y al cumplir los ocho meses de prisión falleció víctima de neumonía y otras complicaciones.
La dureza de la cárcel fue extrema, él no pudo soportar, su hija vino desde la provincia para llevarse el cuerpo. Estos sucesos trajeron mucho dolor a la familia y por temor a las represalias dejaron sus propiedades mudándose a un valle lejano entre las montañas, muy al centro de China.
Tian y yo al enterarnos de lo ocurrido al tío, años después quisimos buscar a la familia, pero luego desistimos al parecer ellos no querían ser encontrados.
Bao interrumpió a su hermano para decir:
-Ahora comprendo porque llegó a la casa una carta misteriosa, sin nombre que nos decía que la familia del tío no vivía hace mucho tiempo en el lugar. Algo grave debió suceder y ahora sé que fué.
Zhao comentó -Oponerte a la autoridad suponía penas muy duras y la prisión, créeme no es un paraíso.
Al terminar mi servicio militar trabajé un tiempo en una fábrica de muebles donde adquirí experiencia en el oficio de carpintería, pero yo quería algo más, mi destino no estaba quedarme a vivir en China y le pedí a Tian que me ayude a salir del país. Por el cargo que desempeñaba podía hacerlo.
Al principio él trató de convencerme pero mi decisión estaba tomada, Tian cumplió mi deseo y preparó los documentos que me permitirían salir de China sin problemas, para ese entonces ya habíamos recuperado nuestros nombres verdaderos, esto fue posible gracias a que Tian mandó buscar nuestros expedientes del servicio militar y en ellos estaban los pasaportes con los sellos de ingreso al país y escritos nuestros nombres, fue una suerte que esos documentos se conservaran., en esa época las personas, documentos y demás, desaparecían con demasiada facilidad.
Nos despedimos con mucho dolor, sabíamos que pasaría mucho tiempo para volvernos a ver.
Llegué: a Canadá un mes de Mayo, viví los momentos difíciles que todo emigrante pasa, comenzando por el idioma, tuve aprenderlo muy rápido y ahora sé tres idioma: chino ingles y español.
Todos los comienzos son difíciles y el
mío no tenía porque ser diferente. Ahora, aquí me tienes, tengo trabajo, una familia y una vida con la que estoy tranquilo, no me puedo quejar.
Tian formó una familia, él se casó un poco antes que yo, su esposa es profesora, enseña en la universidad, de Shangai y tienen un hijo que completa su felicidad.
Lamenté mucho no asistir a su boda pero en mi caso no podía y él lo sabía. Nunca hemos perdido el contacto hablamos por teléfono cada tanto.
Tú, te preguntaras porque nunca escribimos a Lima cuando ya eramos adultos, nosotros vivimos experiencias muy difíciles y decidimos olvidarnos de la familia tal como ellos nos habían olvidado.
Bao movía la cabeza al tiempo que decía -estas muy equivocado así no fueron los sucesos. Ahora tú tienes que saber la otra mitad de la historia de lo que sucedió en Lima cuando ustedes fueron embarcados en ese viaje absurdo.
Zhao se sorprendió con el comentario de su hermana y ella le contó con detalle la tragedia que vivió la familia al otro lado del mar. Nunca los olvidaron, nunca dejaron de buscarlos.
Nuestra madre enfermó por su ausencia, ella siempre pensaba en ustedes y no había día que no dijera su nombre. Aunque sé que tú no deseas escucharlo, nuestro padre ha vivido un infierno con la culpa que lo consume por no haberlos protegido y enfrentado al abuelo Huan Yue.
Nadie podía imaginar los cambios que iban a suceder en China cuando se fueron de viaje. El abuelo murió lleno de culpa por perder a sus nietos. La abuela murió al año siguiente. La vida jamás volvió a ser la misma. No pretendo justificar a nuestro padre pero él ha sufrido mucho por su error, si al menos le dieran una oportunidad de escucharlo.
Zhao de inmediato contestó a su hermana:
-Me dices que nuestro padre ha sufrido por su error, Tian y yo pagamos las consecuencias de su error, fuimos nosotros los que vivimos el exilio injusto. No Bao, no me pidas que lo escuche, no puedo ni ver su foto y escucharlo o tenerlo al frente sería peor. El único lugar de los hijos es al lado de sus padres, nada puede estar por encima de ello, ni costumbres, ni tradición.
Lamento la muerte de nuestra madre y me hubiera gustado volverla ver, su recuerdo y sus palabras siempre me dieron fuerzas para vivir lo que vivimos.
Zhao estaba molesto y Bao no quiso insistir, los hermanos contemplaban en silencio el jardín que a esa hora de la mañana se veía hermoso.
-No contestes ahora- dijo Bao para agregar -solo escúchame unos segundos, ustedes vivieron experiencias difíciles siendo aún niños, no permitas que la cólera o el odio te consuman. No voy a insistir con respecto a nuestro padre pero tenía que contarte lo que sucedió a la familia en los años que estuvieron ausentes.
-Tian llega mañana -comentó Zhao, más tranquilo -quieres ir al aeropuerto para recogerlo.
-Por supuesto, nada me daría más felicidad que conocer a nuestro hermano, hablar con él y abrazarlo.
Por ese día la conversación entre los hermanos había terminado, Zhao le dijo a Bao que iría un rato al taller para trabajar.
Bao contestó con una sonrisa -que no había problema, ella saldría un momento con Ru En para pasear por la ciudad.
Mientras se alistaba para salir Bao pensaba que iba ser complicado que sus hermanos acepten ver a su padre y no los podía culpar ni reclamar nada. Lo vivido por ellos les había dejado traumas en la mente y el corazón.
Mientras paseaba por la ciudad con Ru Hen le comentaba la conversación y las palabras duras
Mientras se alistaba para salir Bao pensaba que iba ser complicado que sus hermanos acepten ver a su padre y no los podía culpar ni reclamar nada. Lo vivido por ellos les había dejado traumas en la mente y el corazón.
Mientras paseaba por la ciudad con Ru Hen le comentaba la conversación y las palabras duras
-No puedes condenarlos, tus hermanos vivieron a una edad muy temprana y lejos de los padres, situaciones que no debieron suceder y lo que es peor se sintieron abandonados.
Era verdad el comentario de Ru Hen, la decisión del abuelo le había cambiado la vida a toda la familia y hasta su hermano, el tío abuelo murió en prisión.
Al día siguiente nada podía superar la expectativa de ir al aeropuerto para recoger a Tian que llegaba en unas horas. Todos listos y preparados se subieron a la camioneta y en la autopista iban camino al aeropuerto.
El avión acababa de aterrizar. Bao estaba emocionada en unos instantes más conocería a su hermano mayor.
Con una sola maleta Tian salía junto a otros pasajeros, Zhao fue el primero en verlo y lo llamó por su nombre. Bao al ver a Tian sonrió, se parecía a su padre pero era el parecido era mayor con el abuelo, el patriarca Huan Yue, ella no lo había conocido, pero en las fotos que había visto del abuelo vio que el parecido con Tian era extraordinario.
Tian abrazó primero a Zhao, el calor fraternal era evidente, luego miró a Bao y comentó en un perfecto español -el último recuerdo que tengo de ti es que dormías en tu cuna y ahora en cambio te pareces tanto a nuestra madre- y abrazó a su hermana menor, luego se disculpó por no traer a su esposa e hijo pero ella no podía dejar la universidad y el viaje de él sería solo de tres días, no tenía más permiso.
Bao lloraba de la emoción por fin estaban juntos los hermanos el vínculo fraternal era fuerte el llamado de la sangre tenía un gran poder.
Después de los abrazos fueron presentados con Tian, Liza la esposa de Zhao y Ru Hen que ya se sentía parte de la familia.
Todos regresaban a la casa de Zhao, ahí estaba la habitación para Tian. Los comentarios del viaje, la alegría de estar juntos, el encuentro feliz de los hermanos animó el almuerzo. Más tarde Tian se fue un momento a descansar, Zhao pidió disculpas y fue al taller.
Liza, Bao y Ru Hen se quedaron en el jardín comentando los detalles de la reunión y sobretodo el encuentro con Tian.
En la noche la familia fue a un restaurante fino de la ciudad, era el agasajo que Bao quería hacerle a sus hermanos, ella deseaba decirles unas palabras.
Se puso de pie levantó su copa de vino y dijo -por la felicidad de tenerlos a mi lado, por mis querido hermanos y porque este encuentro sea el primero de muchos encuentros para recobrar el tiempo perdido, todos levantaron sus copas por ese brindis.
La cena estuvo rodeada de felicidad el vino y la comida eran exquisitos.
Tian comentaba con todos como era su vida en China, el cargo que desempeñaba era de gran responsabilidad. Su esposa era profesora en la universidad, ellos se conocieron cuando los estudiantes hicieron una huelga que duró varios días.
De regreso a casa y cuando todos se fueron a dormir, Bao en su habitación pensaba que era una gran alegría tener a sus hermanos juntos y se dio cuenta que Tian no había preguntado por su padre Guo, seguro pensaba igual que Zhao.
Entonces Bao comentó a si misma -mañana hablaré con ellos sobre algunas temas que son necesarios y que deben conocer.
Era verdad el comentario de Ru Hen, la decisión del abuelo le había cambiado la vida a toda la familia y hasta su hermano, el tío abuelo murió en prisión.
Al día siguiente nada podía superar la expectativa de ir al aeropuerto para recoger a Tian que llegaba en unas horas. Todos listos y preparados se subieron a la camioneta y en la autopista iban camino al aeropuerto.
El avión acababa de aterrizar. Bao estaba emocionada en unos instantes más conocería a su hermano mayor.
Con una sola maleta Tian salía junto a otros pasajeros, Zhao fue el primero en verlo y lo llamó por su nombre. Bao al ver a Tian sonrió, se parecía a su padre pero era el parecido era mayor con el abuelo, el patriarca Huan Yue, ella no lo había conocido, pero en las fotos que había visto del abuelo vio que el parecido con Tian era extraordinario.
Tian abrazó primero a Zhao, el calor fraternal era evidente, luego miró a Bao y comentó en un perfecto español -el último recuerdo que tengo de ti es que dormías en tu cuna y ahora en cambio te pareces tanto a nuestra madre- y abrazó a su hermana menor, luego se disculpó por no traer a su esposa e hijo pero ella no podía dejar la universidad y el viaje de él sería solo de tres días, no tenía más permiso.
Bao lloraba de la emoción por fin estaban juntos los hermanos el vínculo fraternal era fuerte el llamado de la sangre tenía un gran poder.
Después de los abrazos fueron presentados con Tian, Liza la esposa de Zhao y Ru Hen que ya se sentía parte de la familia.
Todos regresaban a la casa de Zhao, ahí estaba la habitación para Tian. Los comentarios del viaje, la alegría de estar juntos, el encuentro feliz de los hermanos animó el almuerzo. Más tarde Tian se fue un momento a descansar, Zhao pidió disculpas y fue al taller.
Liza, Bao y Ru Hen se quedaron en el jardín comentando los detalles de la reunión y sobretodo el encuentro con Tian.
En la noche la familia fue a un restaurante fino de la ciudad, era el agasajo que Bao quería hacerle a sus hermanos, ella deseaba decirles unas palabras.
Se puso de pie levantó su copa de vino y dijo -por la felicidad de tenerlos a mi lado, por mis querido hermanos y porque este encuentro sea el primero de muchos encuentros para recobrar el tiempo perdido, todos levantaron sus copas por ese brindis.
La cena estuvo rodeada de felicidad el vino y la comida eran exquisitos.
Tian comentaba con todos como era su vida en China, el cargo que desempeñaba era de gran responsabilidad. Su esposa era profesora en la universidad, ellos se conocieron cuando los estudiantes hicieron una huelga que duró varios días.
De regreso a casa y cuando todos se fueron a dormir, Bao en su habitación pensaba que era una gran alegría tener a sus hermanos juntos y se dio cuenta que Tian no había preguntado por su padre Guo, seguro pensaba igual que Zhao.
Entonces Bao comentó a si misma -mañana hablaré con ellos sobre algunas temas que son necesarios y que deben conocer.
CONTINUARÁ
domingo, 4 de marzo de 2018
EL VIAJE DE REGRESO

En la casa de Zhao, en la sala cómoda y decorada con buen gusto, conversaban los hermanos.
Zhao le contaba a su hermana la historia real del viaje y su vida durante todos los años que estuvieron perdidos.
Bao lo escuchaba sin interrumpirlo, él había guardado silencio unos segundos para recordar los hechos con exactitud. Luego comenzó su historia.
-Cuando el barco por fin llegó al puerto de Dalian después de una larga travesía, Tian y yo estábamos cansados y aterrados, no sabíamos lo que nos esperaba todo era ajeno a nuestras vidas hasta ese momento. Uno de los oficiales del barco que se encargaba de nosotros nos habló para decir que era el momento de bajar y ser entregados a nuestro familiar, en este caso el tío abuelo Guo Min.
Bajamos por la escalera junto a los demás pasajeros, ya en tierra Tian y yo mirábamos a todos lados, el puerto era impresionante, había tanta gente que iba y venia, la bulla era abrumadora y no podías escuchar bien, nunca había visto algo así. El oficial que nos acompañaba dijo en voz alta el nombre del tío abuelo Guo Min.
Nuestro tío estaba presente, no muy lejos de nosotros, él nos esperaba en el puerto y se acercó al escuchar su nombre pero ahí también estaba la guardia del puerto que vino a nosotros para saber que sucedía y quienes eramos.
Pidieron nuestros documentos y preguntaron al oficial del barco de donde veníamos, éste les explicó nuestro caso y los guardias interrogaron al tío, le exigieron sus documentos y lo más grave fue, que al no estar presentes nuestros padres y como menores de edad, ellos se encargarían de nosotros. Fue una situación confusa. por más que se dieron las explicaciones del caso.
Los guardias nos llevaban, el tío se opuso e insistió que eramos sus sobrinos pero no hubo respuesta, se paró delante de ellos y forcejeo con uno de los guardias, para que nos dejen libres, grave error, lo golpearon hasta caer al piso por oponerse a la autoridad.
Todo sucedió tan rápido y de manera violenta, Tian y yo comenzamos a llorar, vimos cómo golpeaban el tío y cómo se lo llevaron, no supimos donde y nunca lo volvimos a ver.
Eran otros tiempos y nadie podía atreverse a desafiar la autoridad, aun hoy los castigos son duros si te opones al mandato de los guardias.
Eran otros tiempos y nadie podía atreverse a desafiar la autoridad, aun hoy los castigos son duros si te opones al mandato de los guardias.
Nosotros no comprendíamos lo que sucedía, ni la magnitud de los hechos, Tian y yo estábamos aterrados, después de ver la golpiza que sufrió el tío. En seguida fuimos llevados a un cuartel, en ese lugar nos hicieron muchas preguntas, por suerte sabíamos el idioma, nuestra madre nos había enseñado, eso en adelante nos ayudó a vivir y entender lo que nos esperaba en el futuro.
Zhao miró a su hermana, sus recuerdos
era nítidos y dolorosos.
El oficial que estaba a cargo del cuartel, nos preguntó ¿qué hacíamos en China y dónde estaban nuestros padres? Tian era el que contestaba todas las preguntas.
era nítidos y dolorosos.
El oficial que estaba a cargo del cuartel, nos preguntó ¿qué hacíamos en China y dónde estaban nuestros padres? Tian era el que contestaba todas las preguntas.
El oficial al enterarse de nuestra historia dio la orden y nos dijo:
-mientras sus padres no estén presentes, ustedes son parte del estado y se quedan en este cuartel.
-mientras sus padres no estén presentes, ustedes son parte del estado y se quedan en este cuartel.
Con el paso del tiempo, nunca fuimos devueltos a nuestra familia, en ese entonces los niños pertenecían al estado y no podías escoger.
El nuevo régimen que gobernaba así lo ordenaba. Nadie podía oponerse, pensar diferente y mucho menos protestar. El gobierno mantenía el orden estricto en todo el país.
Tian y yo nos quedamos en ese cuartel y comenzamos el servicio militar, había una gran cantidad de niños como nosotros que eran entrenados y adiestrados en maniobras militares, seguíamos estudios y enseñanza del nuevo orden, ahí solo tenías que obedecer, no había otro camino.
A los dos se nos asignó un lugar y una cama, nada de protestas y menos llanto, aprendimos que cometer cualquier error era castigado y los castigos eran severos.
Otro problema que enfrentamos fue el cambio de nombre, nosotros no habíamos nacido en China por lo tanto debían cambiarnos de nombres, por más que explicamos que nuestros padres eran ciudadanos chinos no fuimos escuchados.
Años más tarde luchamos por recobrar nuestra identidad, mientras tanto cada día Tian y yo, repetíamos nuestros nombres para recordar quienes eramos.
Años más tarde luchamos por recobrar nuestra identidad, mientras tanto cada día Tian y yo, repetíamos nuestros nombres para recordar quienes eramos.
El entrenamiento en el cuartel era estricto y fuerte, los estudios exigentes y cada día nos conscientizaban sobre el nuevo régimen. Nosotros no estábamos acostumbrados a esa vida, era otro mundo.
En las noches, tenía pesadillas y por mucho tiempo no pude dormir bien, a Tian le sucedía lo mismo, ambos no decíamos nada, teníamos que callar.
En las noches, tenía pesadillas y por mucho tiempo no pude dormir bien, a Tian le sucedía lo mismo, ambos no decíamos nada, teníamos que callar.
En el día a día entrenábamos y luego asistíamos a largas horas de estudio, aparte cada uno aprendió un oficio, es así como escogí la carpintería, la que aprendí con mucho cuidado y detalle para hacer muebles finos. Aprendí además que la madera es un material noble que en manos expertas se convierte en finos objetos o muebles.
También debo decir que Tian me cuidaba y protegía, si tenía que liarse a golpes con alguien para defenderme lo hacia, él era mi protector y no permitía que nadie me moleste. Estábamos muy unidos, yo admiraba a nuestro hermano mayor.

Estuvimos juntos en el mismo cuartel durante cuatro años, luego Tian fue cambiado a otro destacamento en una provincia cercana a la frontera con Mongolia. Ahí la temperatura era de cero grados y los inviernos parecían no tener fin.
Con este cambio se cerró la etapa de la niñez y comenzaba una nueva. Nuestro carácter y espíritu se habían fortalecido.
Nunca perdimos el contacto, siempre nos escribíamos y cuando estábamos de vacaciones uno de los dos viajaba para ver al otro hermano.
A pesar de la distancia siempre recordamos a nuestra madre, ella estaba presente. Gracias a que nos enseño el idioma, nuestra vida fue un poco más fácil, si algo se puede decir.
Mis recuerdos son muy claros, como si hubieran sucedido ayer. En todos esos años siempre pensé que nunca nos iban a encontrar porque teníamos otros nombres o algo peor, nos habían olvidado y desterrado.
La vida en el cuartel no fue fácil, cuando Tian fue cambiado a otro cuartel yo era más grande y había aprendido a defenderme, nadie me molestaba. Dos años más tarde fue removido a otro destacamento y por un tiempo dejamos de vernos, las distancias eran grandes. Siempre nos quedaba el escribir cartas para saber del otro.
El reloj marcaba las 2 a.m cuando Zhao le dijo a su hermana que era mejor ir a descansar, más tarde terminaré de contarte el resto de la historia. Bao se puso de pie y abrazó a su hermano. Tantos años de distancia y tantas experiencias lo habían marcado.
A la hora del desayuno Liza comentaba con Bao -tu hermano está en el taller, me dijo que lo esperes en el jardín que él vendrá en un momento para conversar contigo.
Bao tomó de la mano a Ru Hen que estaba a su lado y le pidió que la disculpe, esa conversación era importante.
-No te preocupes yo pensaba visitar a un amigo que es dueño de una galería, nos vemos más tarde. Ambos se despidieron con la intención de pasear más tarde, todavía quedaban varios días de permanencia en la ciudad. El encuentro con sus hermanos era lo más importante y agradecía a Ru Hen su comprensión.
En el jardín había un clima cálido y una suave brisa, Zhao y su hermana se sentaron en unos cómodos sillones desde donde se apreciaba el hermoso paisaje.
Zhao siguió la ilación de su relato donde lo había dejado el día anterior:
-Tian terminó primero el servicio militar y escogió hacer carrera dentro del aparato estatal, él ahora es un alto funcionario en la ciudad de Shangai. Es un funcionario serio y honrado.
Él siempre estuvo deseoso de saber que había pasado con el tío abuelo Guo Min y el puesto que ocupaba le permitía hacer las indagaciones del caso, lo que descubrió fue muy triste.
CONTINUARÁ
La vida en el cuartel no fue fácil, cuando Tian fue cambiado a otro cuartel yo era más grande y había aprendido a defenderme, nadie me molestaba. Dos años más tarde fue removido a otro destacamento y por un tiempo dejamos de vernos, las distancias eran grandes. Siempre nos quedaba el escribir cartas para saber del otro.
El reloj marcaba las 2 a.m cuando Zhao le dijo a su hermana que era mejor ir a descansar, más tarde terminaré de contarte el resto de la historia. Bao se puso de pie y abrazó a su hermano. Tantos años de distancia y tantas experiencias lo habían marcado.
A la hora del desayuno Liza comentaba con Bao -tu hermano está en el taller, me dijo que lo esperes en el jardín que él vendrá en un momento para conversar contigo.
Bao tomó de la mano a Ru Hen que estaba a su lado y le pidió que la disculpe, esa conversación era importante.
-No te preocupes yo pensaba visitar a un amigo que es dueño de una galería, nos vemos más tarde. Ambos se despidieron con la intención de pasear más tarde, todavía quedaban varios días de permanencia en la ciudad. El encuentro con sus hermanos era lo más importante y agradecía a Ru Hen su comprensión.
En el jardín había un clima cálido y una suave brisa, Zhao y su hermana se sentaron en unos cómodos sillones desde donde se apreciaba el hermoso paisaje.
Zhao siguió la ilación de su relato donde lo había dejado el día anterior:
-Tian terminó primero el servicio militar y escogió hacer carrera dentro del aparato estatal, él ahora es un alto funcionario en la ciudad de Shangai. Es un funcionario serio y honrado.
Él siempre estuvo deseoso de saber que había pasado con el tío abuelo Guo Min y el puesto que ocupaba le permitía hacer las indagaciones del caso, lo que descubrió fue muy triste.
CONTINUARÁ
domingo, 25 de febrero de 2018
EL VIAJE DE REGRESO
Zhao ya había dispuesto las habitaciones para Bao y Ru Hen, Liza la esposa de Zhao terminaba los preparativos para el almuerzo.
En su habitación Bao abría la maleta para sacar los regalos que había traído para su hermano y su esposa, además de varias fotos familiares.
Deshizo la maleta para colgar su ropa, por suerte el clima estaba cambiando y se auguraba un buen tiempo.
Se refresco la cara, retoco su ligero maquillaje y cambio de ropa, luego bajo a la sala donde su hermano la esperaba, en ese momento le entregó los regalos para él y para Liza, entre los cuales estaban unas graciosas figuras de jade, Zhao las vio y comentó:
-Son hermosas estas figuras, eran de la abuela Xia He, creo recordarlas.
-No- dijo Bao -estas piezas son especialmente compradas como regalo para ti, son de auténtico jade imperial. Sabía que te iban a gustar.
Zhao sonrió a su hermana, realmente eran bellas piezas de arte. Para Liza le trajo perfumes finos y un delicado chal bordado a mano.
Ru Hen pronto se unió a la reunión y Zhao aprovechó la oportunidad para mostrarles la casa que era amplia, de dos pisos y bien distribuida. Luego los llevó a su taller que quedaba en la parte de atrás de la casa, ocupaba un terreno de trecientos metros.
Zhao hizo pasar a su hermana y a Ru Hen, en el interior del taller tenía las herramientas y maquinaria necesarias. la carpintería era el oficio con el que se ganaba la vida.
-Es en este taller- explicaba Zhao - donde fabrico muebles de estilo oriental que tienen una gran demanda en el mercado en este país, tengo una lista de pedidos que me llena todo un año. También fabrico todo tipo de muebles pero los que más me piden son estos muebles. Conmigo trabajan dos empleados que me ayudan porque ya no me doy abasto- y al mismo tiempo señalaba una bella cómoda estilo oriental, unas mesitas de café, un pequeño escritorio secreter todos finamente acabados en cada uno de los detalles. Estos muebles estaban listos para ser entregados.
-Este oficio de carpintería lo aprendí en China y ahora me sirve para mantener a mi familia con tranquilidad- agregó Zhao.
Bao vio una mesita de café de la que se enamoró por su acabado y diseño, entonces su hermano le dijo -no te preocupes voy hacer una igual para ti y la voy a enviar a Lima como regalo.
Bao agradeció a su hermano pero le dijo que no se preocupe que ella no quería molestar.
Zhao insistió - querida, estoy a costumbrado a embalar mis muebles a distintas ciudades de Canadá, no es ninguna molestia hacerlo para ti que eres mi hermana.
A la hora del almuerzo reunidos todos en el comedor conversaban y degustaban los ricos platos que Liza había preparado, la conversación fue amena y todos reían con los juegos del bebe de Zhao que estaba sentado en su silla de comer, cerca a la mesa, era en verdad un hermoso niño, con los ojos azules de su madre y la expresión sonriente de su padre. A todas luces se veía que Zhao se sentía orgulloso de su familia.
Después de almuerzo Ru Hen y Bao se fueron a descansar, Zhao, fue al taller a ver como sus empleados avanzaban los trabajos.
En la habitación de Bao, Ru Hen comentaba que él conocía Montreal porque había hecho algunas exposiciones de sus cuadros en varias galerías de arte, es un mercado muy interesante, si deseas mañana podemos pasear por la ciudad para no molestar los horarios de trabajo de tu hermano. Bao estuvo de acuerdo.
El primer día de su llegada a Canadá
las emociones y recuerdos rebasaban los sentimientos, Bao miraba a su hermano, era increíble el parecido con su padre Guo, los gesto, su modo de hablar, el movimiento de las manos. Era su padre pero más joven.
Ninguno de los dos hermanos hablaba de los temas delicados para la familia.
Bao no quería romper la magia que la había conectado con su hermano, quería esperar un poco más para conocerlo mejor.
Al día siguiente en el carro que Zhao les prestó, Ru Hen salia a pasear con Bao, como le había comentado, él conocía la ciudad. Estuvieron toda la mañana paseando y visitando galerías además de algunos bellos lugares turísticos, la ciudad era moderna y bien cuidada con bellos parques y edificios.
Mas tarde descansaron en un café con aire romántico y luego Ru Hen la llevó a Bao almorzar a un restaurante que él conocía. En ese lugar Ru Hen le confesaba a Bao:
-Siempre estuve pendiente de ti, siempre preguntaba a la amiga de tu madre la señora Jun ¿cómo estabas y qué hacías? sabía que estabas saliendo con Roberto y tengo que decir que me alegre cuando terminaron, fue algo bueno nuestro encuentro en el aeropuerto pero si ello no sucedía, de todas maneras yo pensaba buscarte no quería esperar más.
Bao se sintió halagada con la confesión de Ru Hen, ella no sabía que él quería tener un compromiso. Nunca la señora Jun le comentó que Ru Hen preguntaba por ella.
Ambos continuaron su paseo y a media tarde regresaron a la casa de Zhao, él estaba todavía en su taller de trabajo, no deseaban interrumpir y acompañaron a Liza y al bebe en uno de los salones que daban al jardín interior desde donde se divisaba el taller.
Liza comentaba con Bao en inglés, idioma que ella también sabía, cómo conoció a Zhao y cómo poco a poco se fueron enamorando:
-Al comienzo tu hermano era muy reservado pero cuando nos fuimos conociendo, él hablada con dificultad el inglés y nos entendíamos con señas, era algo cómico. Ahora hablamos todo el tiempo y él se siente feliz con el nacimiento de nuestro hijo.
En la noche después de la cena, Zhao le decía a su hermana:
-Querida Bao, nuestro hermano Tian esta llegando dentro de dos días, me ha confirmado su viaje en una conversación telefónica, quiere conocerte y hablar contigo.
Bao no podía sentirse más feliz con este viaje, ver a sus dos hermanos, hablar con ellos, saber que estaban bien, era lo más importante.
-Es bueno saber que Tian viene, me da tanta felicidad, no puedes imaginar todos estos años sin saber de ustedes, han sido tan difíciles.
-Zhao, quiero enseñarte las fotos familiares que he traído ¿estás de acuerdo?- comentó Bao
-Si, claro que estoy de acuerdo, deseo verlas- Contestó
Bao subio a la habitación y trajo todas las fotos y una a una fue enseñándolas a Zhao con la debida explicación del caso.
La primera foto fue la de su madre Liang, Zhao la recordaba, ella había sido el centro de su vida cuando era un niño, su madre era una mujer hermosa, luego otra foto donde estaba él de bebe, sonrió nunca se había visto así o al menos no recordaba esa foto, la siguiente foto era de su padre Guo, de pronto silencio, Zhao la miró no comentó, no hubo una sonrisa. Guardó silencio y no dejaba de mirar la foto.
Bao observaba a su hermano, su dolor era evidente, sus recuerdos no eran buenos.
Bao observaba a su hermano, su dolor era evidente, sus recuerdos no eran buenos.
-En esta foto esta más joven, no lo recuerdo- fue el único comentario de Zhao.
Bao iba enseñarle la siguiente foto pero Zhao la interrumpido de repente y dijo:
-Nuestro viaje fue la experiencia más terrible y dolorosa que hemos vivido Tian y yo. En esa época eramos solo unos niños, jamás nos habíamos alejado de nuestra casa, de nuestra familia y sin más ni más, fuimos enviados al otro lado del mundo.
No comprendo hasta el día de hoy porqué, no puedo entender porqué nuestro padre nos dejó partir.
Qué pensaba nuestro abuelo que estábamos en la época de la China imperial y él era el emperador dueño de la vida de cada miembro de su familia.
Qué pensaba nuestro abuelo que estábamos en la época de la China imperial y él era el emperador dueño de la vida de cada miembro de su familia.
Por un instante la voz de Zhao se quebró por la emoción y el dolor
Bao lo interrumpido -Por favor hermano es mejor no hablar del tema- pero Zhao contestó:
-No hermanita, es hora de que sepas la historia del viaje de tus hermanos y porqué estuvimos perdidos durante tanto tiempo.
-No hermanita, es hora de que sepas la historia del viaje de tus hermanos y porqué estuvimos perdidos durante tanto tiempo.
Los dos hermanos estaban solos en la sala donde conversaban, Ru Hen se había retirado porque comprendía que era un tema familiar que debían hablar solo ellos. Liza también se había retirado para acostar al bebe.
Zhao comenzó su relato:
-Un día antes de ser embarcados Tian y yo, nuestro abuelo y nuestro padre nos llevaron a otra casa, ahí el abuelo nos habló que ese viaje para nosotros era importante porque debíamos aprender las costumbres y forma de vida en China...ya casi no recuerdo las palabras del abuelo pero estuvo con nosotros hablando varias horas esa noche.
Al día siguiente fuimos al puerto para ser embarcados, recuerdo que comencé a llorar yo no quería subir al barco, el abuelo me gritó y le dijo a Tian que hasta ese momento se había mantenido en silencio... -cuida a tu hermano-
Muertos de miedo subimos al barco, junto a otros pasajeros, recuerda que teníamos diez y doce años respectivamente, ya en el barco nos esperaba la persona encargada de cuidarnos. Nos quedaba por delante un largo viaje, una larga travesía por mar. No puedo olvidar ese viaje porque en los días siguientes me sentía mareado y arrojaba todo el tiempo, Tian se sentía mejor pero aun así, también la paso mal.
El recuerdo de ese viaje en barco por mucho tiempo me creo pesadillas, cuando estábamos en medio del mar yo pensaba que nunca iba a terminar que siempre íbamos a estar navegando.
Tian me cuidaba, se hacia cargo de mí, los dos sabíamos que solo nos teníamos el uno al otro...
CONTINUARÁ.
Zhao comenzó su relato:
-Un día antes de ser embarcados Tian y yo, nuestro abuelo y nuestro padre nos llevaron a otra casa, ahí el abuelo nos habló que ese viaje para nosotros era importante porque debíamos aprender las costumbres y forma de vida en China...ya casi no recuerdo las palabras del abuelo pero estuvo con nosotros hablando varias horas esa noche.
Al día siguiente fuimos al puerto para ser embarcados, recuerdo que comencé a llorar yo no quería subir al barco, el abuelo me gritó y le dijo a Tian que hasta ese momento se había mantenido en silencio... -cuida a tu hermano-
Muertos de miedo subimos al barco, junto a otros pasajeros, recuerda que teníamos diez y doce años respectivamente, ya en el barco nos esperaba la persona encargada de cuidarnos. Nos quedaba por delante un largo viaje, una larga travesía por mar. No puedo olvidar ese viaje porque en los días siguientes me sentía mareado y arrojaba todo el tiempo, Tian se sentía mejor pero aun así, también la paso mal.
El recuerdo de ese viaje en barco por mucho tiempo me creo pesadillas, cuando estábamos en medio del mar yo pensaba que nunca iba a terminar que siempre íbamos a estar navegando.
Tian me cuidaba, se hacia cargo de mí, los dos sabíamos que solo nos teníamos el uno al otro...
CONTINUARÁ.
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