miércoles, 29 de julio de 2026

CAFÉ, MI CULTIVO DE CAFÉ

Mi promesa está decidida, quiero ayudar en todo lo necesario para que la boda de mi hermano Héctor  con Maria del Pilar sea inolvidable, Así escribía Margarita en su diario. Mi madre ha entrado en mi habitación y me habla: -hija, no sabes que tela más hermosa de encaje ha comprado la madre de Maria del Pilar para el vestido de novia, ella está nerviosa pero quiere que su hija sea la novia más bella de San Andrés, como toda madre siempre desea- tomó un respiro y continuó -aunque debo decir que estoy teniendo algunos problemas con esta señora que quiere intervenir en todo y dar sus ideas. Yo, como es lógico tuve que ponerle un parale, muy amigable y sonriente le dije: 
-Concepción, tú ocúpate de la novia y el vestido, además de la decoración de la iglesia, yo me voy a ocupar del almuerzo y la recepción en mi casa, a ella no le agradó mucho mi actitud pero al final aceptó un poco contrariada. Tengo que decirte  mi niña que es una persona un poco difícil, trato de llevar las conversaciones en paz porque vamos hacer familia y todo sea por tu hermano y Maria del Pilar- finalizó mi madre un poco molesta.
-Madre- contesté -tienes que tener paciencia, tu hijo y su futura esposa deben tener paz en el día más importante de sus vidas y no ver a sus propias madres peleando por quien lleva la voz cantante en la organización de la boda.-.
Por suerte mi madre me dio la razón y ha prometido mantener la paz y serenidad en todo momento. 
Luego me comenta: -Margarita dentro de dos horas vamos a ir a escoger la tela para tu vestido, recuerda que tu vas hacer la única dama de compañía, debemos escoger una tela bonita pero no debe ser blanca, ese color solo es para la novia-. Mi madre respira para tomar aliento y yo contesto -no te preocupes, estoy llana a aceptar el color que sea conveniente siempre y cuando sea bonito y no muy recargado-. -Margarita- contesta mi madre -no sabes como agradezco que me ayudes en esto- se acerca a mí y me da un beso. En ese instante se escucha la voz de mi padre que la llama, tengo que decirlo, mi madre es el corazón de esta casa, sin su amor, su organización y la forma en que dirige nuestro  hogar,  todo sería un caos. Puedo escuchar a mi padre preguntar -Celia ¿dónde esta mi camisa blanca? hoy tengo reunión con el alcalde- mi madre siempre paciente contesta -donde va ha estar Lorenzo, en el ropero- -¡no la encuentro! ¡no la encuentro- dice mi padre impaciente. Y yo digo la vida familiar es un camino de ida y vuelta, mi querida madre tiene paciencia para llevar a mi padre, un señor muy difícil e impaciente, pero que la ama con el corazón y sabe que cuando su esposa se molesta es mejor retirarse, ella no habla, no le dirige la palabra pero con su silencio dice todo. 
Marcy hace un alto en su lectura para tomar un refresco, piensa que gracias a los escritos de su abuela puede conocer un poco mejor la vida familiar de los bisabuelos Villacorta que ella no llegó a conocer en vida. Vuelve abrir el diario y lee Julio 22, escribe Margarita: -en compañía de mi madre hemos ido al taller de la costurera, es una señora que sabe de moda y domina bien su tema, nos mostró varias telas para mi vestido, escogí una seda de color rosado muy suave, es preciosa, el vestido tendrá una caída hermosa y el modelo va llevar una cinta satinada en la cintura, es bello  y sencillo el vestido no queremos competir con  la novia. Del vestido de Maria del Pilar no sabemos nada, su madre lo mantiene en un misterio total, según dice, ella misma lo va a coser para su hija. -¡Hay mi Dios!- digo yo -espero que sepa coser muy bien, porque un vestido de novia es un tema delicado. 
En estos días Harold viene a visitarme, como siempre los dos hemos hecho la promesa de no hablar de nuestro compromiso, el que no fue aceptado por mi padre. Harold me comenta -Margarita es mejor dejar ese tema a un lado ya llegara nuestro momento- le doy la razón, ahora es la celebración de la boda de mi hermano. 
Concentrada en la lectura Marcy no se dio cuenta que había oscurecido y que el sueño comenzaba a venir, mañana no sabía que iba hacer, tal vez visite Anabella. Cerró el diario y se durmió tan pronto apagó el lamparín de su velador.
El sol de la mañana entraba por su ventana, en el comedor se escuchaba la voz de su madre que conversaba con sus hermanas Verna y Tania, al parecer habían llegado al fundo para ver los avances del trabajo en los cafetales del fundo, su madre días antes le había comentado que vendrían. Marcy se levantó para lavarse, vestirse y salir a saludar a sus tías. Escogió su vestido de flores que era muy fresco para la temporada, bien peinada y presentable salió a saludar. 
-Marcy que alegría verte, cada día más hermosa- dijo Tania
-Es muy temprano, pero teníamos que llegar para visitarlas y ver los trabajos en el campos- comentó Verna.
La joven sonrió y abrazó a cada una de sus tías, ellas también se veían muy bien, eran un poco más jóvenes que su madre pero no se notaba la diferencia.
-Mi querida sobrina, nos acompañas al campo para ver los avances de la siembra de los cafetales- señaló Tania que siempre era muy afectuosa con Marcy.
-Tia con gusto, hoy las acompaño al campo, la verdad que me gustaría conocer un poco más del trabajo en el fundo- respondió Marcy. 
Sonia, sus hermanas y Marcy desayunaron en el comedor, la señora del servicio había preparado el desayuno para todas, después de terminar y agradecer por la comida, Tania y Verna se instalaron en su habitación para cambiarse de ropa y salir al campo donde se iban a encontrar con su hermano Erick.
La reunión en el campo fue emotiva, Erick les mostró todos los avances de la siembra en las hectáreas que eran de sus hermanas, el campo estaba bien cuidado y los trabajo continuaba.
Erick comentaba con sus hermanas: -este es el terreno de Malva que ya esta terminado y aquí esta tu terreno Verna ahora lo estamos trabajando y el de Tania, continua, iniciamos la siembra en tres días, imagino que en tres semanas terminamos de completar todo el trabajo de siembra, luego a fumigar e iniciar el regadío. Estoy ansioso porque pronto se acabe esta parte del trabajo. Deben informar a Malva todo lo que ven en el campo para que sepa que el trato continúa- sentenció Erick al final.
Tania y Verna estaban satisfechas con el trabajo, pronto todo el fundo quedaría cubierto por los cafetales como el la época de su padre Harold Prodanovich.
Verna agregó en el camino: -Erick, nuestro padre estaría orgulloso de ver que su fundo no ha sido abandonado y que pronto estará tan lleno de granos de café como en sus mejores tiempos. No sé como pudimos ser tan descuidadas y dejar de lado nuestras hectáreas-. 
Erick puntualizó: -lo importante en todo esto, es que ustedes han tomado la buena decisión de volver a sembrar y a cuidar su cultivo, yo feliz de que sea así, por eso las apoyo con el trabajo-.  
Sonia y sus hermanos regresaron a la casa cerca de las tres de la tarde, está comentó con Erick: 
-Porque no te quedas almorzar, voy a llamar a Inés para que venga con mis sobrinos y que saluden a sus tías, así pasamos un momento familiar ¿te parece?-.
Erick estuvo de acuerdo y al rato Inés con sus hijos se presentaron en la casa para saludar a Tania y a Verna. Los hijos de Erick eran ya adolescentes, el mayor se llamaba Harold igual que el abuelo y el menor se llamaba Erick Junior, toda la familia lo llamaba Junior. El almuerzo fue un motivo para brindar y conversar entre hermanos, sin darse cuenta la tarde transcurrió entre brindis y el ambiente familiar.  Erick se retiró con su familia cuando era de noche, el almuerzo se había extendido más de la cuenta pero todos disfrutaron y brindaron.
Antes de irse a dormir Sonia les dijo a sus hermanas: -no se vayan mañana, quédense para asistir a la  inauguración de la emisora de radio en San Andrés, nosotros estamos invitados, va ser un evento importante-.
-¡Tania!- dijo Verna -no sé tú, pero yo tengo que regresar pronto a la capital-.
- Hermana quedémonos un día más, no te van a extrañar en Lima, es algo bueno que está sucediendo en San Andrés, creo que debemos asistir a la ceremonia- contestó Tania.
Sonia estaba feliz con la visita de sus hermanas, todas irían al evento de San Andres. La ceremonia de inauguración sería a partir de las 10 a.m según decía la invitación.
Al día siguiente Calixto Suárez nervioso disponía todo en la emisora, al evento iban asistir las autoridades del pueblo y las personas importantes de San Andrés además de los pobladores en general. Para su tranquilidad había escuchado las palabras de advertencia de Horacio, el ingeniero de la planta eléctrica 
-Señor Calixto es mejor que sea una inauguración sin mucho ruido y música estridente, el pueblo aun esta de duelo-. 
En la puerta de la estación de radio se había colocado un gran toldo con varias sillas para recibir a las autoridades y personas importantes, junto a los demás pobladores.
Calixto conversaba con Horacio que había llegado para asesorar con las instalaciones eléctricas en caso hiciera falta. 
-Horacio, no voy a perdonar que no hayas aceptado mi propuesta de administrar la radio, con tu negativa he tenido que buscar a otro administrador, está al llegar al pueblo-. dijo Calixto con tono de advertencia.
-Le pido disculpas señor, pero no ha sido una mala intención, soy especialista en energía eléctrica, no conozco mucho de dirigir una emisora de radio- respondió Horacio con tranquilidad.
-Bueno, bueno, vamos a olvidar este impasse y si la radio necesita algún arreglo en cuanto a energía eléctrica pido que estés al tanto, tu trabajo será remunerado como asesor.
Horacio sonrió y se retiró a los asiento donde llegaban los invitados, vio a Anabella y se sentó a su lado.  Anabella conversaba con él sobre la importancia de este día para el pueblo, poco a poco fueron llegando las autoridades y demás invitados, Calixto Suárez se sentía feliz, no podía imaginar que tanta gente sintiera curiosidad por tan importante día. 
Marcy y su familia en pleno también llegaron a la celebración, tomaron asiento a la espera de que empiece la ceremonia. La música se comenzó a escuchar era una melodía suave y nada estridente, en la puerta y alrededor del toldo se habían colocado globos de colores como decoración, nada de bulla ni bailarinas, todo debía hacerse sin molestar al público.
El micrófono se prendió en segundos y las autoridades y pobladores esperaban las palabras de Calixto Suárez, un hombre que recién conocía y que deseaban escuchar sus palabras en la inauguración de la nueva emisora de radio.



CONTINUARÁ      
          
  
     
          
   
       
            

 

miércoles, 22 de julio de 2026

CAFÉ, MI CULTIVO DE CAFÉ

Armando solo en aquella inmensidad de la Amazonia, pensaba al borde de la desesperación, "porque no escuché las palabras de Anabella y Marcy" ¿qué hago aquí en medio de esta selva?. Trató de serenarse, no podia perder la calma si quería seguir adelante, pronto sería de noche, era mejor buscar un lugar para guarecerse de la lluvia si es que llovía y de los animales que podían atacarlo. Prendió una fogata para ahuyentar posibles ataques de algún jaguar, felino que salía en la oscuridad de la noche para cazar o las picaduras de cualquier insecto. No muy lejos de ahí había un ramaje que podía utilizar como refugio, alrededor suyo todos eran árboles en una selva tupida donde apenas se podía caminar.
Armando se sentó en medio del ramaje y comenzó a maniobrar unas ramas para encender una fogata, la luz del fuego lo iba ayudar a protegerse. Después de media hora de hacer una y otra vez el intento, por fin logró encender un fuego pequeño pero suficiente para ayudarlo. Siempre había escuchado que en la selva las hormigas eran de temer, no solo por su tamaño si no porque su picadura inyectaba en la sangre una sustancia tóxica que en pocas horas causaba una muerte dolorosa. Sentía miedo y no dejaba de mirar el suelo y a lo alto de los árboles, cualquier cosa que se movía en la oscuridad, lo ponía en alerta. No podía regresar, no sabía cual era el camino de regreso, el calor era asfixiante, pero no se atrevía a quitarse los botines ni la camisa por el terror de ser picado por algún insecto por muy pequeño que este sea. Estaba cansado y con hambre, sentado frente al fuego trataba de ordenar sus pensamientos para saber que hacer al día siguiente, de su mochila sacó un pequeño paquete de galletas, quería pensar con claridad con algo en el estomago. Terminó las galletas y pronto el sueño comenzó a vencerlo, cabeceaba un poco y luego despertaba con un sobresalto, tenía miedo dormir pero debía hacerlo, si no cómo iba a caminar al día siguiente. Se llevó las manos a la cabeza con desesperación, no pensaba en  nada, unas lágrimas cayeron por sus mejillas.            
Marcy ajena a todo el sufrimiento de su amigo, desde su habitación rogaba por él, sentía mucha tristeza el no tener noticias, solo le quedaba rezar para que el cielo lo proteja. 
Su madre entró en la habitación y con preocupación dijo: -Marcy sé que estás afligida por Armando pero tienes que comprender que él tomó su decisión y que según tus palabras, trataste de convencerlo que no haga ese viaje, lo mismo hizo Anabella y él no escuchó, no hizo caso a sus palabras, entonces ya no tienes responsabilidad. Armando es un joven adulto que sabe lo que hace y decide, roguemos que este bien y pueda llegar a la frontera con Brasil. Vine a darte las buenas noches, mañana tengo un día muy intenso-. Sonia le dio a su hija un beso en la frente y se retiró a su habitación.
La joven había escuchado con atención las palabras de su madre, le daba la razón, ella no podía hacer más por Armando, solo el cielo sabía lo que iba a suceder. Se acordó de Ada, ella podía presentir lo ocurrido con Armando, se detuvo no iba a comunicarse con su amiga, sintió miedo de saber que algo terrible podía pasarle a su amigo, asustada dijo: -¡no, no, no! no quiero saber-. Miró sobre el velador, el diario de su abuela Margarita y no sintió el deseo de leer, apagó la luz del lamparín y trató de dormir para no pensar en dramas, ni peligros.
Al día siguiente en el pueblo todo era un alboroto, la gente comentaba en cada esquina y rincón sobre la antena de la nueva emisora de radio y que pronto estaría en el aire. -¡qué bueno!- decían algunos y otros no estaban muy convencidos. Los que estaban a favor decían: -vamos a estar comunicados con el resto del país y del mundo, San Andrés tiene Bancos, ya tiene una central telefónica y pronto van a instalar los teléfonos en los hogares. Una emisora de radio es necesario e importante. Los que estaban en contra decían: -no, para que queremos una emisora de radio, hay necesidades más urgentes- decían.
Marcy fue al pueblo a visitar Anabella, el Bazar ya estaba abierto y entró para saludar a su amiga, nunca dejaba de admirar el decorado de las vitrinas eran tan bonitas y llamativas, con objetos de utilidad, adornos, perfumes y cristalería, todo resplandecía.  
-¿Querida amiga cómo estás? hoy te has levantado temprano- comentó Anabella.
-Si y no, quería venir a visitarte y ver la nueva antena de radio, parece que el pueblo esta alborotado- contestó Marcy.
-Si, hay un gran alboroto y sobre todo expectativa, Horacio me comentó que la inauguración va ser dentro de unos días, no va haber mucha fiesta ni música  como tenía planeado el dueño, tú sabes que  todavía hay duelo y tristeza en la gente por lo ocurrido a dos de los hijos de San Andrés- dijo Anabella con pesar.
-Todavía es mejor tener todavía el respeto por nuestros amigos, han pasado varios días y aun es una herida que duele- respondió Marcy. 
-Sabes Marcy, anoche soñé con Armando, tal vez te parezca exageración, pero lo vi en mis sueños, él estaba parado en medio de una gran bruma me decía algo, yo no podía escucharlo, en eso mi sueño se desvaneció. Desperté asustada y me puse a rezar por él. ¿Cómo crees que estará? tengo miedo Marcy que nos enteremos de otra tragedia a nuestro amigo-. dijo Anabella en voz baja.
-Es mejor no pensar en ello Anabella, solo el tiempo nos dirá que paso con Armando- respondió Marcy.
Anabella quizo llorar pero se contuvo al ver a Horacio entrar es ese instante al Bazar se acercó para saludarla, Marcy no lo conocía solo sabía de él por alguna conversación con su amiga. 
Anabella los presentó y Horacio comentó: -por fin te conozco, siempre que nos vemos Anabella no deja de hablar de ti.
-Si, somos muy amigas, nos conocemos desde muy pequeñas- contestó Marcy con una sonrisa.
Horacio comentó con las dos jóvenes que ya estaba todo listo para la nueva radio: -la inauguración va esperar unos días, queremos que la gente acepte la emisora con beneplácito y sea un lugar para que todos pueda oír y disfrutar.
-Tengo entendido que también tendrán avisos de servicio público, noticias, música y demás- habló Marcy con entusiasmo.
-Si va ser una radio muy completa y de apoyo para la gente del pueblo- respondió Horacio.
Marcy no deseaba molestar más a su amiga y se despidio. 
Anabella dijo al instante: -Marcy espera no te vayas tan pronto, que tal si todos vamos al Salón Azul para tomar unos refrescos y seguir con nuestra conversación  ¿Horacio vienes con nosotras?- preguntó al final Anabella.
-Mi estimada amiga- dijo Horacio -no puedo tengo que regresar a la planta eléctrica, el trabajo me espera-.
-Bueno, será para otro día- respondió Anabella y ambas amigas se despidieron de Horacio. 
En el Salón Azul, Marcy y Anabella evitaron hablar de Armando ya era bastante el tema para seguir con lo mismo, ambas le deseaban que pueda lograr su cometido y que no sufra ningún percance. 
Marcy agregó un poco sorprendida: -Anabella, no conocía a Horacio pero es un hombre muy atractivo, están saliendo juntos-.
-No, él es solo un amigo, tú sabes que yo estoy interesada en Armando, aunque él nunca me dijo nada con respecto a sus sentimientos- comentó Anabella.
-No voy a intervenir en tu vida, pero si Horacio te dice algo que vas hacer, no vas a pasar la vida esperando que Armando regrese y te diga algo, debemos ser positivas y esperar que esté bien- dijo Marcy muy seria.
-Si, tienes razón voy a esperar un tiempo por nuestro amigo- respondió Anabella un tanto distraída.
Después de casi dos horas de conversación y algunos recuerdos sobre la infancia, Marcy se despidio de Anabella: -debo regresar al fundo, prometí almorzar con mi madre-.
-Y yo, debo regresar al Bazar, el trabajo me llama- rió Anabella con su ocurrencia.
Marcy como había lo prometido almorzó con su madre y el resto de la tarde se dedicó a ordenar algunos libros de sus estudios y su ropa. En todo el tiempo de su estancia en el fundo no había llamado por teléfono a su padre, se hizo la firme promesa que al día siguiente iría a la central de  teléfono para llamar a la capital y hablar con su padre. En su velador estaba el diario de la abuela Margarita, había tenido en la cena una conversación con su madre sobre algunos detalles que leyó en el diario por ejemplo la boda de su hermano mayor Héctor. Su madre le aclaró algunos puntos y dijo al final:
-Marcy sigue leyendo para que puedas comprender mejor lo que se vivia en esa epoca-.
La joven hizo caso de las palabras de su madre y en su habitación, tomó el diario de su velador y comenzó a leer. 19 de Julio: - la casa es un laberinto con los preparativos de la boda de mi hermano Héctor, hay reuniones, almuerzos y entrevistas a los novios, todos preguntan, todos quieren saber los detalles de cómo se conocieron y cómo empezaron a salir. Maria del Pilar es la que responde las preguntas, Héctor no tiene mucha paciencia. Mi madre tiene razón, cundo me dice que es una joven muy graciosa y delicada, hacen una bonita pareja con mi hermano que es un hombre atractivo. Yo los observo desde mi sitio y les deseo toda la felicidad del mundo, prometo ser una buena hermana y ayudar en todos los preparativos para que sea una boda inolvidable.  


CONTINUARÁ              

              
           

 

viernes, 17 de julio de 2026

CAFÉ, MI CULTIVO DE CAFÉ

Calixto Suárez y Horacio del Corte supervisaban juntos la instalación de la antena de transmisión de la nueva emisora de radio en el pueblo de San Andrés. 
Calixto Suárez, era un hombre de negocios, dueño de varias emisoras de radio en la región central del país, él estaba atento a cada movimiento de los operarios que trabajaban en la instalación de dicha antena. Horacio como jefe encargado de la planta eléctrica del pueblo tenía que estar presente para que todo se haga con cuidado y no perturbe a los vecinos de los alrededores. 
Frente a la oficina, Suárez comentaba con Horacio: -Una vez que se terminen los trabajos de instalación de la antena vamos a inaugurar la emisora, la oficina y los equipos internos ya están instalados y funcionando para iniciar la primera transmisión. El pueblo de San Andrés se va beneficiar con la radio porque estará conectado con la realidad del país y del mundo, además de los servicios públicos a la población que va ofrecer la emisora, estoy seguro que será todo un evento-. 
Horacio escuchaba a Calixto Suárez que hablaba con tanto entusiasmo y alegría, era un hombre de recursos económicos, su dinero provenía de la agricultura y de las emisoras de radio de las que era dueño, además de sus negocios de exportación. 
En unos segundos de silencio Horacio intervino: -Calixto, es mejor esperar unos días para la inauguración de la radio-.
Con una expresión de pocos amigos, Calixto giró sobre si y contrariado contestó: -¿por qué debo esperar? yo soy un hombre de negocios y cada día que pasa sin inaugurar la radio es una pérdida de dinero, cuento con todos los permisos y las licencias para inaugurar la emisora-.
Horacio respondió con serenidad y sin perder la calma: -Señor, le digo esto porque la gente en el pueblo todavía está de duelo y si quiere que sea bien recibida su estación de radio debe esperar. San Andrés ha sufrido la trágica pérdida de sus hijos, por lo tanto le sugiero que espere unos días y que el día que se inaugure la radio no sea con tanta fiesta ni música, eso sería interpretado por la gente del como una señal de respeto a su duelo. Hágame caso Calixto, San Andrés es un pueblo que está creciendo pero aún es pequeño y la gente es muy unida-.
-Horacio, esto es una contrariedad para mis intensiones de inauguración, ¡Cómo es posible!- dijo Calixto con fastidio-.
Horacio respondió sin perder la calma: -sé lo que le digo, vivo hace dos años en San Andres y puedo decir con seguridad que son personas muy unidas y conservadoras en ese aspecto-.
-Ni bien se terminaba de instalar la antena, iba a traer un conjunto de música y unas jóvenes bailarinas para animar la inauguración de la radio que es en favor de la gente del pueblo y sus alrededores, esto es un contratiempo imperdonable- señaló Calixto molesto. 
-Haga lo que le digo señor Suárez y su emisora será bien recibida por la gente, en tres días todo estará listo y usted esperé una semana para realizar la primera transmisión pero que sea sin mucho ruido ni comparsa-. señaló Horacio con énfasis.
Calixto se sentía contrariado y molesto, eso no estaba en sus planes, él siempre hizo las cosas a su manera, no le agradaban los contratiempos, él que era un hombre de negocios.  
Después de unos segundos dijo Calixto más tranquilo -Horacio sé que no es el lugar ni el momento pero quiero proponerle que usted se haga cargo de la emisora, que usted sea el jefe y dirija la radio-.
La propuesta tomó a Horacio por sorpresa, no esperaba algo así, guardó silencio para pensar un instante y luego dijo: -su oferta es muy tentadora pero no puedo aceptar, tengo bastante trabajo con la planta eléctrica y las demás instalaciones del estado que manejo en el pueblo, créame no es fácil todo aquello. Además pensó que él no conocía nada de como dirigir una emisora de radio, él era un ingeniero especializado en energía eléctrica de grandes plantas de electricidad.   
Hubo un silencio incómodo entre los dos, Calixto no estaba acostumbrado a una negativa sobre sus propuestas, en otro momento volvería a insistir con Horacio.
Calixto se adelantó unos pasos para conversar con sus operarios, intercambio algunas ideas y dirigiéndose a Horacio agregó: -yo estoy hospedado en el hotel Astoria y voy a salir de San Andrés a las cinco de la tarde, te espero a las cuatro en el hotel para conversar-. 
Horacio no pudo responder porque Calixto subió a su camioneta y su chofer lo llevo al hotel. El joven estaba desconcertado, él no tenia intención de trabajar con Calixto Suárez recién lo conocía y no le agradaba mucho su forma de actuar. Horacio estaba feliz con su trabajo que se desarrollaba dentro de la carrera que el había escogido. Miró su reloj y vio la hora, tenía tiempo de pasar por la tienda de Anabella y comentar con ella sobre la inauguración de la radio, sin demasiados detalles. La oficina de la estación de radio quedaba a unas cuadras del centro del pueblo y a unas cuadras del Bazar de Anabella, se dirigió hasta ahí y saludó al entrar en la tienda, la joven se sorprendió al ver a Horacio.
-¡Qué sorpresa! a estas horas, tú por aquí- dijo Anabella en  tono cordial.
-La verdad quería visitarte desde ayer pero no pude, la hora me ganó. Estoy aquí para comentarte que la inauguración de la radio es una realidad en dos semanas a más tardar tendremos la nueva en San Andrés y se que muchas personas van a comenzar a comprar sus aparatos de radio para estar al día con las noticias y demás  programas de la emisora, va ser todo un evento en el pueblo- sentenció seguro de sus palabras Horacio.
Anabella respondió con voz grave: -no sé quien es el dueño de la radio pero debe irse con cuidado la gente todavía está de duelo y no le va ser ninguna gracia fiesta y música a todo volumen para la inauguración. Debes de hablar con él porque el mismo alcalde va estar ahí y sabes que el padre de Beatriz en su momento fue alcalde de San Andrés-.
-El dueño es Calixto Suárez y ya esta advertido sobre el tema, sabe que a la gente le puede disgustar el exceso de fiesta y música en un momento todavía delicado-.
A las cuatro de la tarde como había convenido con Calixto Suárez se presentó Horacio en el hotel Astoria. Se encontró con el chofer de Suárez que subía el equipaje de su jefe. Al instante salía Calixto para comentar: -Horacio ha surgido un problema en la emisora del pueblo de Villa Rica debo viajar al instante disculpa pero a mi regreso vamos hablar-.
Horacio no contestó y en su mente agradecía que Calixto no haya hablado con él, no deseaba escuchar ninguna propuesta ni tampoco deseaba trabajar con él, era simplemente su voluntad y su deseo de seguir dirigiendo la planta eléctrica y demás instalaciones.
El Tío Erick llegó al fundo y comentaba lleno de entusiasmo con su hermana Inés sobre la instalación de la antena y la futura emisora de radio, él estaba eufórico, decía: -es el progreso Sonia y adelanto para el futuro, por fin tenemos radio. Mañana mismo voy a comprar un aparato de radio-.
Sonia sonreía al ver la alegría de su hermano y Marcy escuchaba desde su habitación las palabras de su tío y pensaba "que alboroto por la emisora de radio en la capital escuchó todos los días la musica de moda en las emisoras, no es novedad"- luego dijo para si -bueno, hay que reconocer que tiene razón, a San Andrés le faltaba su emisora de radio. Luego hizo un gesto de conformidad y continuó con la lectura del diario de la abuela que habia sido interrumpida por las palabras del tío Erick. Al final alcanzó a escuchar que decía: -bueno mi querida hermana me voy para comentar con Inés la nueva noticia, ella se va sorprender con la novedad porque su pueblo de Villa Rica tiene la emisora de radio, hace más de tres años-. 
Marcy hizo un gesto de incredulidad y abrió el diario de la abuela Margarita para leer lo siguiente: -Han pasado muchas lunas desde que Harold tuvo la intención de pedir mi mano, mi madre me conversa en mi habitación mientras me peina el cabello, ella siempre me aplica un aceite de semillas de girasol después de lavarme el pelo, dice que eso hace que sea fácil de peinar que brille y a la vez lo conserva suave. Mi madre está un poco misteriosa, me habla con frases cortas como temiendo algo. Yo soy directa y pregunto ¿madre tienes algo que decirme? porque noto que dudas al hablar. Mi madre me contesta: -Margarita tu hermano Héctor se va a casar con María del Pilar y quiere la bendición de todos los miembros de la familia- Que bueno pienso yo, él si se puede casar sin problemas y en cambio a mí me han negado hasta la ceremonia del compromiso con Harold, eso no es justo. Todo lo que pienso se lo digo a mi madre y ella con un tono de voz sereno me responde: - tu hermano ya tiene treinta años y quiere formar su familia- yo levantó la voz y digo -Madre no me digas que porque él es hombre se puede casar sin más trámites ¡no digas eso! por favor-.  Mi madre habla con calma. 
-Margarita serenidad, no iba a decir eso, sabes muy bien que para mí todos mis hijos son iguales, además Harold y tú ya estaban de acuerdo con esperar que cumplas dieciocho para el compromiso. Te suplico mantengamos las fiesta en paz, hazlo por tu hermano para que sea feliz. María del Pilar es un joven tan linda y fina, Héctor a elegido a una hija de familia. 
Marcy cerró de golpe el diario, no quería opinar sobre lo que habia leído, le molestaba no poder concentrarse en la lectura porque a cada instante se acordaba de Armando y estaba muy segura que lo mismo le sucedía Anabella.
Contrario a lo que pensaba Marcy, en la selva Amazónica, Armando no quería reconocerlo pero habia perdido el rumbo, no sabia con exactitud donde estaba el camino. Hace varias horas no tomaba agua con el fin de guardar lo más posible el liquido elemento, se daba cuenta que si no llovía en días iba a estar perdido y muerto de sed. Todo a su alrededor era exactamente igual, pensó que su vanidad esta vez le habia ganado y no escuchó la voz de sus amigas que estaban realmente preocupadas por él. Se llevó las manos a la cabeza en un gesto de desesperación, sedió cuenta que hace un rato lo seguían desde lo alto, por momentos se hacian invisibles escondiéndose entre las ramas para no ser descubiertos. Armando tembló de miedo  y un frio helado recorrió su espalda. ¿qué iba hacer ahora? se preguntó.


CONTINUARÁ           
 
       
   
      
        
    
  
   

 

jueves, 9 de julio de 2026

CAFÉ, MI CULTIVO DE CAFÉ

Cuando Marcy llegó a su casa en el fundo, estaba triste y pensativa, tenía en sus manos el sobre de manila que los padres de Armando le habían entregado, se suponía que era para ellos pero el señor Bonifaz, no tuvo reparo en dárselo a Marcy, ella no sabía que pensar con respecto a la relación que había entre Armando y sus padres.
En el camino de regreso a casa Marcy no había abierto el sobre, en su habitación era el momento de hacerlo, abrió con cuidado la solapa que cerraba el sobre de manila y sacó la carta que no era tal, si no más bien una nota con cuatro o cinco líneas, en ella se podía leer "Padres no se preocupen por mí, me voy de viaje por la selva del Amazonas. Ustedes conocen a su hijo que no puede estar tranquilo en un solo lugar. No sé cuando volveré pero estoy seguro que estaré bien, este viaje para mí es un nuevo reto. Un abrazo de su hijo Armando"
Eso era todo lo que decía la nota, Armando no daba explicaciones del motivo de ese viaje, ni el tiempo que tomaría en realizarlo. Marcy terminó de leer la nota, dobló el papel y lo guardó de nuevo en el sobre. La joven no alcanzaba a comprender porque Armando quería hacer ese viaje, todos los pobladores en la región sabían los peligros que encerraba un viaje de esa naturaleza. Una persona en medio de la selva corría el riesgo de perderse, más aun si no tenía un guía.  El paisaje era igual, en todas partes es decir habían árboles y más árboles, el viajero no sabía si estaba caminando en línea recta para avanzar o caminando en círculos que era lo más grave. El agotamiento y el calor también hacían el viaje complicado, los insectos jugaban un papel importante y el peligro de encontrarse con animales salvajes que lo podían atacar. Lo terrible e impensable, quedarse sin agua y la dificultad para conseguir el liquido elemento, porque podían pasar varios días sin llover. Los nativos que vivían en las profundidades de la selva, podían tener un comportamiento agresivo al verse invadidos por un extraño, ellos eran muy celosos a la hora de cuidar su territorio. Todo esto jugaba en contra de Armando, además de la distancia de cientos de kilómetros que debía  recorrer para llegar a la frontera con Brasil, si es que lograba cruzar todo el territorio y sus dificultades. Aquellos que en el pasado intentaron realizar el viaje, no vivieron para contarlo. Marcy pensaba en todo eso y se preguntaba porque su amigo insistió en hacer el viaje a las profundidades de la selva, él conocía muy bien todos los riesgos, sabía la cantidad de complicaciones que existían. ¿Qué intentaba probar Armando? o solo era jugar con su propia vida. Él era el único que conocía las respuestas, solo Armando podía hablar y explicar sus razones.
Marcy decidió no contarle nada Anabella sobre la visita a la casa de Armando y menos sobre la nota que tenía en las manos, no deseaba hacer sufrir a su amiga, era mejor guardarla hasta el regreso de su amigo y dársela  personalmente. No quería imaginar que podía perder un amigo de toda la vida a quien conocía desde la niñez, tenía la esperanza de volverlo a ver en algún momento. 
Sonia entró en la casa para buscar a su hija, Marcy la escuchó caminar y salió a su encuentro, su madre molesta dijo: -hija estaba preocupada, saliste temprano y no sabía a donde, sabes bien que debes dejar una nota si yo estoy durmiendo para saber donde estás. No he podido ir al campo todavía porque no sabía nada de ti.
-Madre- contestó Marcy -perdona, salí tan rápido que no pensé en dejar una nota porque  iba a regresar pronto-.
-Te pido que en otra oportunidad me escribas una nota con dos líneas, eso es todo. Me levante temprano y no te encontré, entonces que quieres, que no me preocupe-. dijo Sonia afligida.
-Madre no volverá a suceder, lo prometo- respondió la joven.
Sonia besó a su hija en la frente y salió para el campo más tranquila, no quería darle un sermón a su hija, ella confiaba en Marcy pero era su única hija y a veces el temor de que le pase algo la llenaba de miedo. Jamás comentó estos pensamiento con Marcy, no quería que crezca sintiendo miedo por la vida en cada paso. 
En el pueblo de San Andrés la actividad comercial comenzaba temprano, el Bazar de Anabella no podía ser la excepción, alrededor de las nueve de la mañana ya estaban las puertas abiertas para recibir a las personas que deseaban comprar algún regalo o tal vez hilos, blondas etc. Anabella cambiaba el decorado de una de las vitrinas, le gustaba siempre arreglar la tienda para que invite a pasar a los clientes que deseaban comprar o tan solo ver las novedades de los adornos para el hogar. Su abuela siempre le decia "Anabella las vitrinas también son parte de la publicidad de la tienda, la gente pasa, las mira y sienten deseos de entrar a comprar". Recordaba las palabras de su abuela cuando recibió una visita inesperada, escuchó la voz de su amigo y giró en circulo para recibir a Horacio del Corte que solía visitarla de cuando en cuando en el Bazar. Él era el ingeniero jefe de la planta eléctrica de San Andrés, él muchas veces comentaba con su amiga sobre los aprietos en los que se veía cuando por las tardes alrededor de las cuatro, todas las amas de casa parecía que se ponían de acuerdo y comenzaban a planchar al mismo tiempo, las turbinas de los generadores eléctricos funcionaban con toda su capacidad que perecía que iban a estallar. A su amiga le dijo semanas antes: -no comprendo porque todas las señoras planchan al mismo tiempo, San Andrés necesita uno o más generadores para abastecer de luz eléctrica al pueblo que está creciendo con rapidez.
-¡Anabella! ¿cómo estás?- saludó Horacio en segundos al entrar en la tienda. 
Anabella sonrió a su amigo y contestó: -Horacio que gusto verte, hace varios días no sé nada de ti, te fuiste de viaje-.
-No, no nada de eso, lo que sucede es que he tenido mucho trabajo, recuerdas que hace semanas te comenté que llegaba a San Andrés una emisora de radio, es decir van a instalar una emisora y el pueblo va estar conectado con la realidad del país y con la realidad de la región, eso es bueno para el desarrollo de la comunidad- respondió Horacio.
-Si, eso es bueno para la región y para la gente-. comentó Anabella.
Horacio era un joven ingeniero que había llegado a San Andrés dos años atrás contratado para manejar la planta eléctrica y diversas instalaciones que eran del estado. Desde que conoció Anabella la visitaba con regularidad en el Bazar, la joven no sabía si tenia algún interés romántico con ella o solo la consideraba su amiga, él nunca hablaba de algo más serio, por eso Anabella lo consideraba un amigo y nada más.  
Anabella escuchaba a Horacio que comentaba que en pocos días iba a llegar el dueño de la nueva emisora de radio: -no voy a decir su nombre porque me pidió que no lo devele hasta el día de la inauguración que ya esta cerca-.
-No te preocupes no voy a preguntarte por el dueño- dijo Anabella sin mucho interés.
Los dos jóvenes amigos conversaban sobre la tragedia vivida en el pueblo y la tristeza que generó tal accidente, además de la rapidez con la que crecía el pueblo.
En un momento de la conversación  Anabella se puso seria y dijo: -lo que no me agrada del rápido crecimiento del pueblo es que viene gente extraña que apenas conocemos y no sabemos si realmente son buenas personas o no-. 
-Eso es parte del crecimiento y futuro del pueblo, nada podemos hacer para cambiarlo-. respondió Horacio pensativo.
La visita de Horacio duró una hora y antes de irse comentó: -Anabella guárdame el secreto hasta el día de la inauguración, de acuerdo-.
La joven prometió ser discreta y no comentar con nadie sobre el tema, aunque Marcy ya lo sabía pero ella era una persona de confiar.   
Marcy se encontraba en su casa y se acordó que ese día no iba a ir al pueblo para visitar a su amiga Anabella. Deseaba descansar y no pensar en más problemas ni tristezas, bastante tenía con lo que había ocurrido a sus amigos, se preguntaba como estaría Armando en su viaje a la selva que peligros iba a enfrentar y si saldría ileso de esa situación. Ella no sospechaba que Armando ya enfrentaba la primera dificultad, donde pasaría la noche y si era conveniente prender una fogata, con la luz en la noche podía llamar la atención de los nativos que habitaban el lugar, ellos no eran hospitalarios con los extraños, si no todo lo contrario.
En su casa del fundo Sonia conversaba con su hija: -Marcy ya no veo el entusiasmo en leer el diario de los abuelos, que a pasado, no sientes deseos de enterarte de algo más-. 
-Si madre claro que quiero seguir leyendo la historia de los abuelos pero me he tomado un descanso después de tanta tragedia no podía concentrarme en la lectura, ahora más tarde voy a seguir leyendo el diario-.
-Debemos seguir adelante Marcy, la vida no se detiene y a ti te espera pronto el inicio de clases en la capital-sentenció la madre que notaba la tristeza de su hija al perder a su amiga tan querida y la despedida de Armando para hacer ese viaje tan extraño.
Terminada la cena Marcy se despidio de su madre para ir a dormir.
En su cuarto ya con la pijama y después de volver a leer la nota de despedida de Armando. Tomó el diario de la abuela Margarita y comenzó a leer.
Julio 10: -después de varias semanas desde que mi padre se negó a permitir el compromiso con Harold, mi distancia con él es notoria, lo saludo con respeto pero no hay más palabras de mi parte, Harold me dice que debo olvidar ese incidente y comenzar de nuevo hablar con él: -es tu padre Margarita debes hacer caso y volver a tener una relacion de confianza padre e hija. Yo no puedo perdonarlo con facilidad aunque sé por mi madre que él quiere hablar conmigo. Mi madre y hermanos han congeniado muy bien con mi novio, las puertas de la casa están abiertas para él y nosotros seguimos saliendo juntos todos los domingos después de asistir a misa. Paseamos, reímos y hemos vuelto a creer en el futuro juntos. Cuando mi madre entra en la sala conversa con Harold y pasamos un momento alegre de risas y recuerdos-.
El otro día mi padre me detuvo en la puerta de mi habitación y dijo: -hija mía no podemos seguir así, si actúe como actúe es porque soy tu padre y quiero lo mejor para ti. Me abrazó y me dio un beso en la mejilla -Eres mi hija pequeña y como padre deseo que seas feliz, puedes perdonarme- yo no pude más y comencé a llorar, sus palabras llegaron a mi corazón y contesté -Eres mi padre y se que quieres lo mejor para mí- nos abrazamos y todo lo demás quedó olvidado.
Marcy sonreía y pensó en el bisabuelo Lorenzo Villacorta, después de todo era un padre que amaba a su hija.



CONTINUARÁ 
         
      
          
            
   

 

lunes, 29 de junio de 2026

CAFÉ, MI CULTIVO DE CAFÉ

Había pasado cerca de una semana desde el trágico accidente a Beatriz y a su familia. Marcy y Anabella conversaban en el Salón Azul y tomaban unos refrescos. Un día antes se habían reunido con Ada para despedirla, ella se iba de viaje a la capital, no sabía cuando iba a regresar a San Andrés. En un momento a solas cuando se encontraba con Marcy, Ada comentó.
-Mi querida amiga, todo lo que ha sucedido con nuestra amiga Beatriz está tan fresco que aun no puedo evitar llorar al recordarla, yo estuve varios días sin poder hablar-.
-Es verdad, son pocos días los que han pasado desde el trágico accidente pero lo único que puedo decir es que debemos seguir adelante. Beatriz estaría muy triste si no continuamos con nuestras vidas, recuerda que era una persona muy alegre-respondió Marcy.
Ada le dio la razón a su amiga y agregó: -desde hace unos días he decidido comenzar a estudiar con calma esto que sucede conmigo, voy a comprar varios libros sobre el tema y leer para comprender mejor y saber como manejarme es esta situación. Otra decisión que he tomado y tal vez ésta sea muy radical- guardó silencio unos segundos y continuó: -Marcy he decidido no casarme y no tener hijos, no quiero que hereden esto que yo vivo, deseo que conmigo muera esta trágica herencia. La familia de mi padre es pequeña, ahora comprendo porque yo soy la menor de todos ellos, por eso he tomado esta decisión radical con mi vida-.
Marcy comprendía a su amiga y sabía que lo diga en ese momento no la iba hacer cambiar de idea, Ada estaba segura de lo iba hacer, quizás más adelante pueda conversar con ella y tratar de disuadirla, no estaba muy segura de si esa era la solución a su problema. 
Anabella y Marcy, lamentaron la partida de Ada, ellas conversaban en el Salón Azul, su lugar favorito para reunirse. Era un nuevo día y las sorpresas seguían, Armando entró en la cafetería y vio a sus amigas en una mesa cercana, se aproximó a ellas y con mucha ceremonia pidió permiso para sentarse. Anabella y Marcy rieron, las dos sabían que Armando era muy bromista cuando se lo proponía.
 -Armando ¿cómo estás?, desde hace varios días no sabíamos de ti- preguntó Anabella.
-Estuve muy ocupado, preparando mi viaje, pero antes de hablar de ello quiero decirles que me sentí muy dolido con lo sucedido a Beatriz, creo que debemos acordarnos de ella con felicidad y dejar que descanse en paz. ¿están de acuerdo conmigo?- preguntó Armando al final.
Marcy y Anabella dijeron que tenía razón y que esa sería una buena actitud de parte de todos ellos.
-Dejemos que nuestra amiga disfrute de paz y armonía, está junto a su esposo e hijos en un lugar muy  especial- destacó esto último Marcy.
-Armando, háblanos de tu viaje, a donde piensas ir ahora- preguntó Anabella que era la más interesada en su amigo.
Armando muy serio sacó de su pequeño maletín un mapa y contestó: -amigas voy a viajar a la selva Amazónica-.
-Estamos en la selva central Armando, no comprendo lo que tratas de decir- respondió Marcy.
-Mi querida amiga, es cierto estamos en la selva central pero cuando digo que voy a viajar a la selva me refiero a internarme en la selva virgen, tengo planeado cruzar toda la Amazonia hasta llegar a la frontera con Brasil, el viaje va a durar un mes- mientras decia esto, señalaba con el dedo el mapa que tenía sobre la mesa para explicar cual sería la ruta a seguir. Hablaba con tanta convicción y seguridad que daba por hecho la realización del viaje y lo más importante llegar a la frontera con Brasil. 
Anabella y Marcy estaban sorprendidas de las palabras de Armando y no daban crédito a lo que escuchaban, su amigo había perdido la cabeza. 
-Estás de broma ¡verdad!- dijo Marcy muy seria -ese viaje es una locura, tú sabes lo que significa caminar dentro de la selva virgen, nadie a logrado cruzarla y llegar a pie a la frontera con Brasil. Si dijeras que vas a navegar por el río Amazonas y llegar a la ciudad de Manaos, en Brasil todavía te creería, pero tú quieres viajar a pie en las entrañas de la selva. Armando son miles de kilómetros, nadie lo ha conseguido es una locura. Además viven en el lugar tribus de nativos que no estás acostumbrados a ver personas extrañas en su territorio, te has puesto a pensar que pasaría si te encuentran en su camino. Nos estás tomando el pelo y es una broma, cierto- finalizó Marcy exaltada.
-Gracias por preocuparte por mí y no estoy de broma, lo que digo es muy en serio. Ustedes saben que yo soy un aventurero, un explorador, siempre estoy viajando y pienso que en este viaje de repente descubro El Dorado- habló con una sonrisa y muy seguro Armando
-Todos sabemos que El Dorado es una historia, no se sabe si alguna vez existió- respondió Anabella.
-Si puede ser que así sea pero no sé preocupen voy a estar bien- respondió Armando.
-¿Tus padres saben de este viaje? por los años que nos conocemos y la amistad que nos une puedo decir esto, Armando quieres morir en el intento de hacer este viaje- volvió a hablar Anabella.
-Mis padres- dijo Armando -ellos ya están acostumbrados a mis viajes, no se preocupan ni se inmutan sobre ello. Saben que viajo seguido y dicen que yo soy de todos sus hijos el más irresponsable. Mis amigas les digo con seguridad, no pienso morir en el intento-.
Marcy observó el mapa sobre la mesa y comentó: -Armando has pensado en el agua y la comida que vas a llevar, ¿cómo te vas a desenvolver en los días que dure tu viaje?-pregunto con gesto de asombro.
-Todo eso ya esta bien estudiado, llevo una mochila con todo lo necesario, por la comida no me preocupo, en la selva viven pequeños animales que puedo cazar y comer, el agua será proporcionada por la lluvia. Llevo además conservas y botellas de agua para los primeros días de mi viaje- respondió Armando con total convencimiento y seguridad.
Anabella y Marcy miraban a su amigo y éste habló con un gesto de incomodidad: -me miran como si hubiera perdido la razón, cuando llegue a Brasil voy a enviarles un telegrama diciendo "Lo logré, estoy bien"-.
Las amigas de Armando ya no tenían palabras para convencer a su amigo, ellas miraban el mapa y escuchaban sus explicaciones y como pensaba resolver cada inconveniente que se podía presentar en el camino.
Armando sonriendo habló: -debo despedirme de ustedes queridas amigas, pasado mañana parto a mi viaje en la selva, no quiero que me vayan a extrañar- con estás palabras se despidio de Marcy y Anabella. Salió del café caminando muy tranquilo e imaginando el viaje que lo esperaba. 
Las dos jóvenes se quedaron sentadas en sus asientos, estaban como congeladas, no tenían palabras, sabían que era una verdadera locura y hasta cierto grado irresponsabilidad de su parte para con él mismo y sus padres. Su accionar no tenía explicación, apenas había pasado una semana de la tragedia de Beatriz y ahora tenían que escuchar estas palabras de Armando y su viaje. Pensaron en la fatalidad que podia venir.
Anabella soltó algunas lágrimas cuando habló: -¿Marcy por qué actúa de esa manera Armando?, no puedo comprender su proceder. Tú sabes que tengo sentimientos hacía su persona-. 
-Yo se que estás enamorada de él. Nosotras le hemos dicho todo lo que podía suceder, si él quiere seguir con sus ideas no podemos hacer nada más, ya no está en nuestras manos.. El resto corre por su cuenta, no quiere escuchar razones- respondió Marcy con tristeza.
La joven se despidio de Anabella, debía regresar al fundo: -mañana no voy a poder venir nos vemos otro día, sé donde encontrarte, en el Bazar al medio día-.
Marcy llegó a su casa, su madre estaba en el comedor haciendo cuentas sobre la parte de la inversión que le correspondía, era aun temprano en la tarde, Sonia vio a su hija entrar y se preocupó por ella, no tenía una expresión tranquila en el rostro por eso preguntó. -¿Marcy estás bien?-.
Fue suficiente, Marcy entre lágrimas le contó lo que había conversado con Armando en el Salón Azul, todos los detalles del famoso viaje: -madre lo más frustrante es que no quería escuchar razones, Anabella y yo le hablábamos de lo peligroso del viaje y nada, está completamente cerrado. Tengo miedo de perder otro amigo-.
Sonia abrazó a su hija y dijo: -tú y Anabella han hecho todo lo que han podido hacer para que él entre en razón, más allá no pueden ir. Armando es un joven adulto que sabe lo que está haciendo, si él quiere viajar es su responsabilidad y no pienses que vas a perder otro amigo, seguro en el camino se desanima y regresa a San Andrés o se va a otra ciudad, lo conocemos y sabemos como es-.
Marcy se tranquilizó en algo con las palabras de su madre, conocía Armando desde que estaban en kínder, sentía mucha estima por su persona.
En la noche en su dormitorio, no podía descansar tranquila, a cada instante venía a su mente el rostro de Armando y sus palabras sobre el viaje, era un capricho o era realmente algo que él quería hacer, pensaba Marcy en silencio. Sobre el velador estaba el diario de sus abuelos, lo tomó entre sus manos para leer y distraer su mente, pero no conseguía concentrarse
en la lectura, no podia leer más de dos líneas y volvían los mismo pensamientos, trató de tranquilizar su mente con algún juego de mesa, no era suficiente. 
Ahora comprendía a su amiga Ada cuando tenía sus presentimientos, por supuesto que lo de ella no era nada comparado con la situación de su amiga. 
Lo que no sabía Marcy era que Armando adelantó un día su viaje para evitar cualquier contratiempo, a las cuatro de la mañana con su mochila en la espalda una linterna en la mano salió de su hogar. Sobre la mesa del comedor dejó una carta para sus padres, explicándoles sobre el viaje, estaba seguro que no lo iban a detener y que podía viajar sin problema. Cruzó todo el pueblo que aún dormía, el sol todavía no salía en el horizonte, tomó la ruta de la carretera que lo llevaba hacía la selva. Se internó en ella luego de caminar varios kilómetros y dejar atrás San Andrés con todo lo conocido. Se ajustó la correa del pantalón, se acomodó bien la mochila en la espalda e inicio el viaje que lo llevaría a su destino, la frontera con Brasil. En el camino no sabía que podía suceder, no sé amilanó y avanzó con paso seguro por un estrecho sendero. En su mente hizo un repaso de lo que llevaba en la mochila para su supervivencia, dijo en voz alta "voy a lograrlo, estoy seguro".
Marcy se levantó temprano quería ir a la casa de su amigo para tratar de convencerlo, ella creía que aun estaba con sus padres. Se alistó y salió en el jeep para buscar Armando, llegó a la casa de éste y preguntó por él, su padre que abrió la puerta le dijo que se había ido de viaje. 
-Señorita mi hijo salió muy temprano y solo dejó esta carta donde hablaba de su viaje-. El padre de Armando le entregó la carta, se disculpó y cerró la puerta con cuidado. 
Marcy no imaginó que Armando ya se habia ido de viaje, pensó que su amigo tenía razón, sus padres no se preocupaban por él, con la carta en sus manos y el rostro muy triste regresó al fundo. 


CONTINUARÁ         
    
  
                  

                   

 

lunes, 22 de junio de 2026

CAFÉ, MI CULTIVO DE CAFÉ

Marcy y Ada llegaron al Bazar de Anabella, en el lugar se encontraba Armando conversando con su amiga. Al ver a Marcy y Ada las saludó con tristeza, las palabras estaban de más, Armando ya sabía todo lo que había ocurrido y se notaba en su rostro la tristeza por la pérdida de tan querida amiga y su familia. Anabella estaba preparando unos lazos negros para poner en su tienda como señal de duelo, sentía que se lo debía a Beatriz.
Marcy le dijo Armando que era sumamente triste aceptar lo sucedido.
Armando respondió: -mi querida Marcy en la vida hay que aceptar las pérdidas de esta naturaleza no queda otro camino. Lo sucedido a Beatriz su esposo e hijos es sumamente triste y doloroso pero nada se puede hacer para cambiar las cosas-.
Anabella propuso: -amigos porque no vamos a mi casa para conversar, aquí estamos muy tristes y no podemos expresar todo lo que sentimos-. 
Armando se disculpó: -Anabella  no puedo acompañarlas a tu casa, tengo algunos temas que resolver, tal vez otro día-.
-Está bien como desees Armando, sabes que mi casa es tu casa, igual que para Marcy y Ada- contestó Anabella.
Armando se despidio de sus amigas y salió del Bazar, Anabella dejó encargada la tienda a Soledad, su asistente y partió junto a sus amigas para su casa, ahí podrían hablar y recordar a su querida amiga que las dejó muy pronto.
En la casa de Anabella, Marcy comentó: -recordemos a nuestra amiga con alegría, sé que no es fácil pero debemos hacerlo-.
Anabella trajo un álbum de fotos donde estaban todas ellas juntas y muy niñas, fotos con los compañeros del colegio, ¡Qué recuerdos! ¡Qué momentos alegres! no había más responsabilidad en sus vidas que estudiar y estar entre amigas.
-Marcy- preguntó Ada -¿está foto es del paseo del viaje de promoción, verdad?-.
-Sí, así es- contestó Marcy.
-Anabella con más entusiasmo dijo: -si recuerdo nuestro viaje de promoción, fue al Cusco y la pasamos muy bien, en esta foto no esta Beatriz porque a ella le chocó la altura y tuvo que quedarse en el hotel. ¡Recuerdan!-
-Si me acuerdo- respondió Marcy -ella la paso muy mal ese día pero luego se compuso después de tomar el famoso mate de coca-.
Todas rieron al mismo tiempo recordando ese día y el viaje de promoción. 
-Yo recuerdo- dijo Ada -que a mí se perdió mi mochila y casi me da un ataque, el tema es que no había sido así, si no otra compañera se había confundido y se llevó mi mochila, casi lloraba de pensar que me había quedado sin ropa-.
Anabella confirmó dicho pérdida: - fue Rosangela que sin querer se la llevó y al final todo se arreglo, recuerdas-.
Marcy con expresión sería en el rostro habló: -saben queridas amigas que bueno que podamos hablar de nuestros recuerdos con Beatriz, recordemos siempre nuestra amistad con alegría, a ella le hubiera gustado que sea así-. 
-Si, tienes razón Marcy, así debe ser, yo quería hacer una pregunta ¿mañana estará llegando la maquinaria pesada de San Ramon? no creo que demoren más- finalizó Ada.
-Tengo entendido que así es, Armando fue el que me confirmó dicha operación. San Andrés no cuenta con esa excavadora para recuperar los cuerpos y liberar la carretera que esta cerrada. Sé además que el padre de Pancho y padre de Beatriz van a estar presentes en el lugar para que todo se haga con mucho respeto y cuidado. 
Sin darse cuenta, la mañana transcurrió en conversaciones y recuerdos, no había risas ni celebraciones solo había gratos recuerdos y momentos que siempre vivirán en ellas. Marcy se despedía de Anabella y Ada también, ya había pasado el medio día. 
-Hemos pasado un grato momento recordando a nuestra querida Beatriz, nunca la vamos a olvidar- dijo Marcy y salió de casa de Anabella con Ada.  Marcy recogio su jeep, ya no tenía más que preguntar a su amiga, se despidio de Ada y partió a su casa en el fundo. En el camino fue inevitable recordar a Beatriz, recordar su voz y los momentos compartidos, lloró profundamente la partida de su amiga.
Cuando llegó al fundo en su casa estaban el tío Erick y su esposa Inés, conversaban con Sonia sobre la tragedia ocurrida en San Andrés, la gente no se recuperaba del shock que ocasionó dicho accidente. 
-Marcy por fin llegas, hay alguna novedad con respecto a lo ocurrido- comentó Sonia.
Después de saludar a su tío y a su esposa, la joven agregó -No madre, todo sigue igual, dicen que ya salió de San Ramón la maquina que va hacer la excavación, pero como es tan grande y lenta  seguro que mañana llegará al lugar para iniciar la penosa tarea.
Sonia invitó a su hija a quedarse en la sala con ellos para conversar, Marcy aceptó no quería ser descortés con sus tíos y su madre. Conversaron y recordaron a la familia de Beatriz, era una familia muy conocida en San Andrés.
Al caer la noche Marcy descansaba en su habitación, sus tíos ya se habian ido y su madre entró para preguntar si  iba a cenar:  -no madre- contestó la joven -no tengo hambre-.
-Come, un sanguche de queso y un vaso de leche, eso te va a sostener- insistió Sonia.
La joven aceptó y su madre le trajo al dormitorio una cena frugal, le dio las buenas noches y se fue a dormir, mañana sería un día lleno de tensión.
Marcy no podía dormir bien, se despertaba a cada rato y recordaba a Beatriz, la imaginaba bajo ese montón de piedras, tierra y lodo que se desesperaba y lloraba aun más.
Al día siguiente muy temprano la máquina excavadora llegó al lugar del accidente, los padres de Pancho y Beatriz estaban presentes en la recuperación de los cuerpos de sus hijos y nietos, los trabajos se hicieron con cuidado y lentamente para no causar daños, el primero en aparece fue Pancho que tenía entre sus brazos a su hijo de tres años, tres horas más tarde encontraron a Beatriz, faltaban sus brazos, al parecer las piedras habían arrancados dichos miembros. Fue doloroso ver el sufrimiento de su padre, lloró al recibir el cuerpo de su hija, luego de una hora encontraron sus brazos, la búsqueda seguía para encontrar al bebé de seis meses. Las horas pasaban y no encontraban el pequeño cuerpo, comenzaba anochecer y nada. Todos los presentes pensaron que el derrumbe había partido su cuerpo y era difícil recuperarlo, el padre de Beatriz aceptó que sería imposible hallar al bebé y pidió suspender la búsqueda. Los cuerpos de sus hijos comenzaban a descomponerse y era necesario darles cristiana sepultura, no se podía esperar más. 
Las dos familias decidieron velar a sus hijos juntos en una sola casa, está sería la casa de la familia de Beatriz. Una vez preparada la sala del hogar, mucha gente se presentó para dar el pésame, debía hacerse rápido porque los cuerpos habían estado expuestos todo un día al calor. Una multitud acompaño a la familia hasta el Campo Santo. Estaban presentes Marcy, su madre, sus tíos y amigos de la familia, Ada entre la multitud lloraba sin consuelo, su tía la abrazaba. Anabella no podía respirar de los nervios se sentía sofocada, a su lado estaba Armando que la llevaba del brazo. Fue triste y desolador ver a las dos familia sufrir el dolor de la pérdida. Una vez terminada la ceremonia y las palabras del sacerdote, las cajones fueron depositados en el lugar indicado. Los padres de Pancho y Beatriz agradecieron a todos los asistentes por acompañarlos en ese momento de dolor, pidieron comprensión porque sus casa estarían cerradas para llorar a sus hijos en privado. Todos los presentes estuvieron de acuerdo y no fueron a la casa de las respectivas familias. Un mes más tarde en el lugar del accidente, los padres de los jovenes mandarían a construir una pequeña ermita para recordar al bebé que no fue encontrado para que descanse en paz. 
Marcy estaba agotada y su madre también, era casi de noche cuando se encontraban en el comedor conversando.
-Ya terminó la tragedia- dijo Marcy con voz entre cortada -ha sido terrible ver a las madres de cada uno llorar y sufrir por sus hijos. Dicen que la madre de Pancho se desmayó y la madre de Beatriz apenas podía caminar-. 
-Si, es verdad, yo también las vi, fue demasiado doloroso. No es fácil aceptar perder un hijo- respondió Sonia a su hija.
-Si, es una verdad dolorosa- contestó Marcy.
-Vamos a dormir hija, ha sido un día muy difícil y lleno de tristeza-. sentencio la madre.
Marcy se puso de pie, dio un beso en la frente de su madre y fue a su habitación, se tendió en la cama y lloró con desesperación, desde la mañana no podía desahogarse, se contenía para que su madre no se preocupe por ella. La amiga de la niñez no estaba más, la risas, los juegos  y los recuerdos quedarían por siempre en su memoria. 
Sobre el velador estaba el diario de la abuela Margarita, no tenía fuerza para tomarlo y leer, entonces dijo en voz baja:
-Lo siento abuela, esta noche no voy a leer tus memorias, no tengo el ánimo ni el deseo de saber que pasó contigo y el abuelo, una gran amiga se ha ido y eso es demasiado dolor para mí-. 
Marcy se quedó dormida encima de la cama, no se había puesto la pijama, el dolor la había vencido y no pudo levantarse hasta el día siguiente, muy temprano en la mañana,  se bañó y aseo para desayunar en el comedor junto a su madre. Ella ya estaba desayunando, se sorprendió al ver a su hija despierta tan temprano.
-Marcy  ¿cómo estás? ¿dormiste bien? no pensé que ibas a levantarte tan temprano-. comentó su madre con preocupación. 
-Tengo que confesar madre que me quede dormida encima de la cama con ropa y todo, fue sin querer, creo que me venció el dolor y el sueño- respondió Marcy apenada.
-No te preocupes hija, esas cosas a veces suceden y lo peor cuando uno esta adormecido por el dolor. Yo tengo que ir al campo el trabajo me espera, Dios sabe cuanto lamento la tragedia de Beatriz pero tengo que cumplir con mi labor. Te aconsejo que hagas lo mismo, ocúpate en algo para que puedas superar esta etapa triste. Estoy segura que Beatriz no querría ver a sus amigas, llorando todo el día su partida, ella era una joven muy alegre y vivaz, hazlo por tu amiga querida  y por ti, no te hundas en el dolor- sentenció la madre para ayudar a su hija a reponerse de la pérdida de su amiga.
Las palabras de su madre dejaron en Marcy una sensación de consuelo, eran verdad cuando decia que Beatriz era una persona alegre y feliz. Marcy se propuso honrarla con buenos recuerdos y con los momentos felices que compartieron desde la niñez. -¡Hasta siempre querida amiga!- dijo Marcy con serenidad. 


CONTINUARÁ               
 

  
          
    

 

lunes, 15 de junio de 2026

CAFÉ, MI CULTIVO DE CAFÉ

Marcy también abrazó a su madre, estaba desconcertada por su actitud.
-Es mejor que nos sentemos Marcy- dijo Sonia -lo que voy a decir es demasiado doloroso-
Madre e hija se sentaron en la salita de recibir, era su lugar común y privado donde se sentían cómodas.
-Madre habla por favor, me estás asustando ¿qué es lo qué me tienes qué decir- dijo Marcy con énfasis.
Sonia con los ojos rojos por el llanto comenzó su relato: -como bien sabes fui al pueblo para visitar el vivero que nos vende los plantones de café, ahí fue donde me enteré que había sucedido más temprano alrededor de las siete de la mañana con el bus de pasajeros que sale a esa hora del día para el viaje a la capital. Resulta que en el camino donde esta el serpentín de Carpapata, sabes bien que es una serie de precipicios, es decir a un lado esta la gran montaña y al otro lado el abismo de más o menos doscientos o trecientos metros, el paso es muy peligroso y los choferes deben manejar con extremo cuidado porque la carretera en ese tramo no es muy ancha. Bueno, en ese lugar es donde ha ocurrido la tragedia, según cuenta la gente con la que conversé, cuando el bus estaba a mitad de dicho lugar, el chofer observó que comenzaron a caer piedras de la montaña, dio el grito de alarma ¡derrumbe! ¡derrumbe! ¡bajen todos del bus! la gente comenzó a dar de gritos y bajaban en tumulto, todos se iban colocando al borde del abismo pero, aquí es lo terrible, Beatriz con su bebé en brazos corrío hacía la montaña, la gente gritaba llamándola pero con ruido de la piedras no los escuchaba  Pancho cargó y corrío con su hijito de tres años tras de ella para llevarla donde estaban los demás y en ese momento ocurrió lo peor, sobre ellos cayó una gran masa de tierra, piedras y rocas que los tapó por completo, toda la familia quedó sepultada bajo los escombros y no paso ni un minuto cuando volvió a caer más piedras y lodo. Los pasajeros daban de gritos y lloraban, no había nada que hacer, no podían salvarlos, media montaña había caído sobre ellos y tapó por completo la carretera ¡Qué dolor y tristeza!. El chofer del bus se comunicó de inmediato por radio con su sede aquí en San Andrés para explicar lo ocurrido a la familia, ellos fueron los únicos accidentados, los demás estaban detenidos en el camino sin poder volver. El alcalde del pueblo ni bien se enteró de lo sucedido ha pedido ayuda a la ciudad de San Ramón para que manden maquinaria pesada y remover los escombros para recuperar los cuerpos y despejar la carretera-.
-Madre- interrumpió Marcy entre lágrimas -que hacían Beatriz y su familia en el bus, ellos tienen una camioneta-.
-Pancho dejo la camioneta en el taller porque tenía algunas fallas, uno de sus hermanos luego se la llevaría a la capital. Ellos no querían perder un día más de trabajo y por eso estaban viajando en el bus a la capital- respondió Sonia con la voz que casi se le apagaba. 
Marcy soltó un grito de dolor y repetía -¿cómo era posible esta tragedia? ¡cómo es posible mi Dios!. Ayer estuvimos juntas en el Salón Azul celebrando, riendo y ahora esta desgracia- sus palabras se ahogaban en la garganta -¡dime madre que no es cierto- dijo esto y levantó la voz.
-Hija yo también quisiera pensar lo mismo, pero no puedo decir lo contrario, en el pueblo la gente está en chok, tú sabes que las dos familias son muy conocidas, son grandes exportadores de naranjas e incluso el padre de Beatriz también fue alcalde de San Andrés en dos oportunidades-.
Marcy lloraba desesperada por su amiga y su familia, nunca hubiera imaginado que algo así podía ocurrir a su querida Beatriz. Por unos segundos la joven tembló de miedo, ahora recién comprendia porque en la reunión vio que Ada por momentos se retraía y no reía ni celebraba alguna broma, ella no sabía que Beatriz estaba entre  amigas, su encuentro fue casual. Seguro Ada había presentido  que algo iba a ocurrir, por eso guardó silencio y sufría al tener a Beatriz tan cerca.
-Madre vamos al pueblo para presentar nuestro pésame a la familia- dijo Marcy con seguridad.
-No, no hija, es mejor esperar, la familia recién esta procesando el dolor de la pérdida. Sé por una de las vecinas que la madre de Beatriz está en un colapso nervioso y la madre de Pancho igual, no debemos interrumpir, esperemos que ambas familias abran las puertas de sus casas para nosotras presentarnos y dar consuelo-. comentó Sonia y no dejaba de llorar.
-Está bien madre, tienes razón vamos a esperar, ahora mismo voy al pueblo para hablar con Anabella y Ada, ellas deben estar igual que yo, llorando por Beatriz, su esposo y sus niños- Marcy se abrazó con su madre, era una tragedia desesperada, las dos sentían el dolor de la pérdida. 
-Ve Marcy con tus amigas, si eso te consuela en algo, yo voy hablar con Erick para contarle lo ocurrido y decirle que hoy no voy a ir al campo, que me perdone pero no tengo fuerzas para asumir el trabajo. Recuerdo a cada instante a Beatriz siendo apenas una niña pequeña que corría a tu lado para saludarme. Puedo recordarla con su vestido de novia en el día de su boda. Esta tragedia trae demasiado dolor- respondió Sonia con voz nerviosa que se apagaba por instantes. 
Marcy se puso de pie, besó a su madre en la frente y fue a su habitación se lavó la cara, las manos le temblaban, todavía no aceptaba lo sucedido a su amiga, se vistió con un traje blanco y salió del hogar, subió al jeep y en el camino se acordó de Ada, a ella la buscaría primero, tenía que hablar y hacerle muchas preguntas, con el dolor en el corazón.
Ada recién se había enterado por su tía Bernarda que entró en la casa dando de gritos llena de nervios, llamaba a su sobrina para contarle la tragedia. La joven por los gritos de su tía intuyo más o menos que había sucedido, estaba inmóvil en su cama, la tia entró a su dormitorio y con voz agitada le contó lo que todo el pueblo ahora sabía. Ada tuvo que controlarse para no gritar, para no decir que desde varios días lo sabía y eso la estaba consumiendo en el dolor y la tristeza. Miró a su tía mientras ésta le contaba como había sido el accidente, Ada podía presentir y ver a la persona, pero no sabía cuando ni como sucedería la tragedia.
A la casa de la tía de Ada llegó Marcy, Bernarda abrió la puerta y abrazó a la joven, con apenas unas palabras le dijo: -sé por lo que estás pasando, sé que estas buscando Ada, pasa, ella esta en su habitación.
Marcy agradeció a la tía de Ada y fue a buscar a su amiga, conocía el camino, muchas veces había estado en su habitación con Anabella y Beatriz para hacer alguna tarea del colegio. Cuando vio Ada cerró la puerta y de frente preguntó: -¿tú sabías sobre esto? ¿verdad?
Ada con las manos en el corazón y aun llorosa contestó: -Marcy aquí no podemos hablar vamos al Salón Azul para explicarte que sucedió conmigo, mi tía no sabe nada de lo que pasa conmigo-. 
Marcy no dijo una palabra más, guardó silencio y espero que Ada se prepare para salir, tenía que hacerle muchas preguntas, en el fondo sentía miedo pero necesitaba saber. 
Ada fue a la cocina para decirle a su tía que salía un momento, no hubo problema, ella no tenía que pedir permiso, solo avisar donde iba. Marcy se despidio y dejo el jeep estacionado en casa de Ada, caminaron en silencio unas cuadras hasta llegar al café que era de su preferencia. En una mesa apartada se sentaron, pidieron dos cafés y galletas dulces, ya no había risas, ni bromas y menos celebraciones, ahora eran dos amigas que sufrían el dolor de la pérdida de una amiga muy querida, casi una hermana.
-Ada dime por favor que fue lo que paso contigo- interrogó Marcy. 
Temblando aun por la noticia del accidente, Ada comenzó a explicar: -cuando estaba en casa de mis padres, eran cerca de las diez de la mañana, mi padre había ido a trabajar y mi madre había salido, yo estaba sola en casa, caminé unos pasos para ir al comedor, cuando vi a Beatriz de cuerpo entero parada en el marco de la puerta de mi habitación, la fuente que tenía en las manos se cayó al piso, su imagen duró unos segundos pero fue el tiempo suficiente para comprender lo que iba a pasar. Me desesperé, nada podía presagiar lo que iba a ocurrir. Lloré no sabes cuanto, fui hasta la iglesia principal para rezar, pero me acordé de las palabras de mi padre que me dijo -Ada, tú puedes presentir pero no puedes cambiar el rumbo de las cosas, lo que va a pasar, va a pasar- me dolió recordar esas palabras, sé que en el fondo tenía razón. Unos días después de esa aparición volvió a repetirse lo mismo, esta vez a media noche. Yo dormía y una fuerte luz me apuntaba a la cara me desperté, todo estaba oscuro. Beatriz parada en la puerta me miró, unos segundos luego desapareció, sentí una angustia en el corazón. Entonces decidí viajar a San Andrés para despedirme de ustedes y después viajar a la capital, voy a vivir allá, necesito retirarme y procesar todo esto que ha ocurrido. Nuestra amiga se ha ido y yo no pude hacer nada para evitarlo-. finalizó Ada temblando, se secó las lágrimas con un pañuelo.
Marcy observó a su amiga, pensó que ella tenía un gran peso en su vida, tener que presagiar el final de las personas era un terrible dilema. 
-Ada, todos estos días has estado en silencio, sin poder decir nada a nadie. Veo que tú padre a comprendido lo que pasa contigo- comentó Marcy.
Sus palabras interrumpieron los pensamientos de Ada y contestó: -Marcy ese es otro tema, mi padre me explicó que este fenómeno sensorial solo ocurre con las mujeres de su familia, él me interrogó y pidió que no divulgue a nadie sobre esto porque sería un gran peligro. Según me comentó su abuela Regia sufría de lo mismo pero ella aprendió a vivir con ello, yo debo hacer lo mismo. Para mí fue y es una tragedia presentir lo que sucedió a Beatriz, sé que están esperando que venga de la ciudad de San Ramon maquinaria pesada para remover los escombros con sumo cuidado y no destrozar los cuerpos de nuestros amigos en el intento- sentencio Ada.
-Si, es verdad, va hacer una tarea difícil y penosa pero tienen que hacerlo con delicadeza, seguro la familia va a supervisar todo. Ada vamos donde Anabella, ella debe estar igual que nosotras sufriendo el dolor de la perdida. Todo el pueblo aun no puede procesar lo sucedido -. terminó de decir Marcy.
Marcy y Ada acabaron sus cafés y salieron del lugar para buscar Anabella en el Bazar. Estaban tristes y en silencio, la alegría del día anterior habia desaparecido. 


CONTINUARÁ